Podemos vota contra el subsidio de paro y el Senado aplaza el decreto
El primer choque parlamentario del curso se resolvió con un error informático y una derrota política. Los cinco diputados de Podemos votaron en contra del decreto que reformaba el subsidio al desempleo, impulsado por la vicepresidenta segunda y ministra de Trabajo, Yolanda Díaz. La norma había sido aprobada en el Consejo de Ministros en diciembre y llegaba al Senado con el respaldo del bloque de investidura. No lo tuvo. El sistema de votación de la Cámara Alta cayó por un fallo técnico y el Gobierno ganó horas para negociar lo que ya no podía ganar en el hemiciclo. Hay quien sostiene que la coalición de izquierdas se cobró así la primera pieza de una venganza que llevaba meses cocinándose a fuego lento.
Qué cambia el decreto que Podemos ha tumbado
La reforma del subsidio por desempleo aprobada en diciembre modificaba las condiciones de acceso y la cuantía de la prestación para los parados de larga duración. El punto que encendió la mecha fue la
rebaja progresiva de la base de cotización para la jubilación de quienes cobran el subsidio. Es decir: el parado cobra hoy, pero cotiza menos para su pensión futura. Los cinco diputados de Podemos votaron en contra por ese motivo, y con ellos se fue al traste la tramitación.
El argumento de la formación morada es que la reforma
recorta derechos a los parados de larga duración mayores, precisamente el colectivo al que dice proteger. La vicepresidenta defendió lo contrario: que el texto ampliaba la cobertura y mejoraba el acceso. El choque no era técnico. Era político.
La venganza de Podemos contra Yolanda Díaz
La relación entre Podemos y Yolanda Díaz venía rota desde antes de las elecciones. La vicepresidenta vetó a Irene Montero en las listas de Sumar, y ese gesto no se olvidó. Desde entonces, la formación morada ha ido perdiendo peso en el grupo parlamentario y en el Gobierno, mientras Sumar se consolidaba como la marca de la vicepresidenta. El voto negativo de los cinco diputados es la primera factura que pasa Podemos a quien consideran su verdugo interno.
Hay quien sostiene que Podemos no busca tumbar el decreto, sino
tensionar la coalición para recuperar visibilidad y bandera social antes de las próximas citas electorales. Otros análisis apuntan a lo contrario: que la formación está en fase terminal y que este movimiento es su último gesto de relevancia parlamentaria. Las dos lecturas caben en el mismo voto.
El error del Senado que dio horas al Gobierno
La votación en el Senado se interrumpió por una caída del sistema informático. El fallo, calificado oficialmente como error técnico, obligó a suspender la sesión y dio al Gobierno un margen extra para negociar. La oposición interpretó el incidente como una maniobra para ganar tiempo. La versión oficial es que fue un fallo del sistema. No hay más datos públicos sobre el alcance del problema.
Lo cierto es que el Ejecutivo llegaba a la votación con los números justos y con Podemos fuera de la ecuación. El aplazamiento no cambia el fondo: la primera derrota parlamentaria del curso ya está en el marcador.
Qué pasa con el subsidio de paro ahora
El decreto queda en el aire. Sin los votos de Podemos, el Gobierno necesita recomponer la mayoría o buscar apoyos alternativos. La reforma del subsidio era una de las piezas comprometidas con Bruselas dentro del plan de recuperación, lo que añade presión al calendario. Si no se aprueba, España podría perder parte de los fondos asociados al hito.
El Gobierno tiene dos opciones: negociar con Podemos, lo que implica concesiones en la base de cotización, o buscar votos en otros grupos, lo que implica concesiones distintas. Ninguna es gratis.
El futuro de Sumar y Podemos tras el voto
El voto negativo deja a Sumar en una posición incómoda. La formación de Yolanda Díaz votó a favor del decreto que su socio de coalición tumbó. El grupo parlamentario queda retratado: cinco diputados de Podemos frente al resto de Sumar. La pregunta es cuánto aguanta la convivencia.
Podemos, por su parte, recupera la bandera de los derechos sociales que decía haber perdido. Si el decreto se aprueba con modificaciones, podrá venderlo como una victoria. Si no se aprueba, el Gobierno cargará con el coste. En política, a veces el que pierde la votación gana el relato.
¿Aguanta Sumar la próxima votación sin que Podemos vuelva a votar en contra?