Delincuente a los 15 y el Nuevo Orden Mundial masónico
Alguien abre con un chiste sobre el DeLorean y Marty McFly, pero el hilo ya no vuelve. En dos páginas, la decepción por el futuro se convierte en una discusión sobre si el presente lo controla una secta. Un forero suelta que si llega a saber cómo acaba esto se hace delincuente con 15 años. Otro responde que el futuro no defrauda: defrauda el presente. Y un tercero avisa de que si le cuenta a su yo de 19 años lo que va a pasar, se habría suicidado. La cosa no mejora.
Qué se ha sabido
En este tramo no hay cifras nuevas, pero sí fuentes. Un participante enlaza cuatro textos para sostener que el futuro negro tiene autores:
Ursula von der Leyen habla en el SOTEU2025 de un «Nuevo Orden Mundial basado en el poder» y anticipa «otra crisis sanitaria global» (10 sept. 2025). El mismo forero añade
una intervención de Felipe Borbón en el Foro La Toja sobre construir un Nuevo Orden Mundial (2 oct. 2025). Completa con
un artículo que vincula a Michelle Bachelet y la ONU con principios masónicos y con
otro que presenta el marxismo cultural como acción de la masonería contra la sociedad. También pega un vídeo de YouTube (
) y dos tuits (
y
) que se comentan de pasada. Aparte, alguien recuerda que en muchas películas se planteaba un futuro distópico y que al final así está siendo, y otro responde que lo distópico es Occidente, que en el resto del mundo todo sigue como siempre.
Dónde está la bronca
El choque ya no es sobre fechas. Es sobre quién manda. Un bloque sostiene que esto lo gobiernan «satanistas» que quieren a la población muerta y torturada, y que la gente los vota igual cada dos años. Frente a eso, otro responde con el Apocalipsis, los 22 capítulos de la Biblia Platense, y con la tesis de que el marxismo cultural —globalismo, socialismo, feminismo, lo woke— es una agenda masónica contra la sociedad. La réplica llega rápido: un forero dice que ese relato es «masónico, globalista y bastante previsible», el mismo cuento de siempre, y recuerda que cuando estudiaba eso del marxismo cultural sonaba a ciencia ficción casposa y a pijines jugando a rebeldes. La discusión se encona con acusaciones cruzadas de repetir consignas. Alguien sentencia que el COVID iba a ser el gran reset y ya se ha visto que no. Otro responde que sí lo fue: «ESTE es el renacimiento que querían».
Qué cambia respecto a antes
Lo que era lamento económico se ha vuelto relato conspirativo. Entra la masonería, entra el Apocalipsis, entra Von der Leyen y entra Felipe Borbón. La predicción del renacimiento tras el caos que se apuntó antes se da por cumplida por un lado y por fallida por otro. Y aparece un contrapunto nuevo: un participante dice que los viejos ven el futuro negro porque su mejor época ya pasó, pero que el presente es flipante porque está a punto de nacer una forma de consciencia superior al hombre, como un Dios sobre la tierra. Otro responde que a él no le ha decepcionado nada, que está teniendo más encuentros de los que imaginó. Y un tercero zanja que a cada uno le decepciona su futuro, que la diferencia es que hoy puedes quejarte en una red social, mientras que hace 30 años le dabas la brasa al encargado del bar y te ibas a casa bebido y llorado.
La nostalgia del campo y el coche volador
Un forero echa la vista atrás y recuerda que sus abuelos vivían con el carro de vacas, el sacho y el caldo como único alimento, sin ninguna comodidad, y que los perros de ahora tampoco saben que son los primeros que viven con comida asegurada. Otro le corrige: sus abuelos se vinieron del campo a la ciudad a trabajar, y otros emigraron para hacer fortuna. La queja de vicio queda en el aire. Y en medio de todo, alguien resume la decepción tecnológica: no hay coches voladores ni cura para la calvicie, pero tenemos inteligencias artificiales sabelotodo y un porrón de marrones de toda la gama del pantone. Otro añade que nos prometieron ciudades brillantes y hombres libres y solo inventaron mejores maneras de vigilarnos, endeudarnos y mantenernos ocupados.