Bronca por los 1.000 € de alquiler: «es el precio justo»
El hilo se parte en dos nada más empezar. Unos culpan a la inmigración, otros a la falta de oferta, y varios se enzarzan en si pagar 1.200 euros al mes convierte ese precio en justo. La discusión se calienta y alguien cierra su propio hilo para reabrirlo. Todo en el mismo día.
Qué se ha sabido
En este tramo no se pega ningún enlace, vídeo ni tuit. Los datos que aparecen son los que sueltan los foreros.
EXTREME DERROITION calcula que en tiempos de Franco la población crecía «4 o 5 hijos por barba» y no había este problema.
javac aporta una cifra concreta: en esa época había
32 millones de habitantes y se construían
300.000 viviendas al año.
Tubiegah responde que para volver a esas cifras habría que echar «mínimo a 15 millones».
dr sabo leche de mi nabo propone largar a
6 o 7 millones de inmigrantes y sostiene que la vivienda caería un
50% en
2 o 3 años.
aventurero artritico hace su propio cálculo: una pareja que cobre
2.500 o 3.000 al mes puede pagar
800 de alquiler, y recuerda que comunidad e IBI suman
200 o 300 más.
El Kid Campeador dice que en el centro de Madrid hay ahora mismo en Idealista
4 zulos por menos de 800 euros, uno por
700.
Hermes Trismegisto cuenta que dejó un piso y la limpiadora, al oír que se pedían
1.600, dijo que estaba barato:
400 por habitación.
charlie3 menciona a un catedrático que le contó que el control de precios de Diocleciano fracasó.
fayser apunta que los pisos caros que conoce los ocupan extranjeros que trabajan en multinacionales y pagan «gustosos» esos dinerales por vivir en el centro.
Dónde está la bronca
El choque central es si el precio lo fija la oferta y la demanda o si hay algo más.
EXTREME DERROITION lo tiene claro: «si en conjunto la gente está dispuesta a pagar 1.200 al mes de alquiler, es que ese es el precio justo para ese inmueble concreto».
Tagghino le corrige el diagnóstico: no hay mucha gente con pasta, hay «mucha necesidad», tanta que la gente comparte piso con desconocidos y deja más de la mitad de sus ingresos.
silverdaemon lleva el argumento al extremo: también pagaríamos el pan a 6 euros porque hay que comer, pero eso no lo convierte en normal. Y remata: para que el alquiler se coma el
50% del sueldo en una gran ciudad hay que ganar más de
3.000 netos, y no hablamos de pisos de lujo.
El Bebé Lejías sentencia que no es libertad cuando la otra opción es que tus hijos duerman bajo un puente.
Ciudadano 0 añade que el negocio de la especulación se basa en aprovecharse de la desesperación.
machinaexdeus lo compara con las subastas del Estado: el ciudadano hace lo mismo, otorga al mejor postor.
Chimpu lo llama casting de inquilinos.
Lord Vader zanja el ejemplo del coche: si el mercado de coches fuera escaso, te pagarían los 10.000; como no lo es, te dan 4.000.
La otra bronca es la inmigración.
dr sabo leche de mi nabo sostiene que no se puede construir al ritmo de un millón de habitantes nuevos al año y que los inmigrantes lo están deteriorando todo.
curioso80 apunta a que han traído millones de votantes con capacidad de apretarse y ayudas, lo que desvirtúa los precios al alza.
EXTREME DERROITION matiza que no todo se debe a la inmigración: le da más peso a la incorporación de la mujer al mercado laboral y a parejas que ingresan
3.000 o 4.000 y se dejan casi
2.000 en alquiler.
Bonté responde con sorna que antes de que los trajeran «no había de nada».
Antiparticula suelta que serán los que limpien el culo en la residencia.
fayser avisa de que ya nos invaden «los pobres y los ricos».
jdblazquez dice que a corto plazo los alquileres le dan igual y pregunta si merece la pena seguir en España.
También hay choque sobre si 800 euros es una barbaridad.
aventurero artritico dice que no, que con dos sueldos de
2.500 o 3.000 se paga sin problema.
meme-laif 3 coincide en que una pareja de curritos «calza 2.500 entre los dos» y le da para un alquiler.
Bonté contraataca: igual el problema es que donde hay trabajo no hay alquileres a 800.
Hippiedeplaya zanja que es normal porque todo el mundo quiere vivir en grandes capitales, y no todos lo necesitan por trabajo.
Galvani añade que quien puede mantener un piso cerrado no lo rebaja, espera a que pique alguien: «no hay mercado real».
Qué cambia respecto a antes
Entra un asunto nuevo: la herencia.
Burubux sostiene que los jóvenes terminarán heredando las casas de sus padres y que el debate real va de expropiar a los propietarios. También entra la sospecha de que los pisos caros los pagan empresas para sus empleados extranjeros, según
fayser. Y aparece el cálculo de
javac sobre las
300.000 viviendas al año en tiempos de Franco, que reabre la comparación histórica.
Von Rudel avisa de que sacar pisos en alquiler es un suicidio económico y que van a arder las calles.
Tito Donnie monta su propio espectáculo: dice que tuvo que cerrar su hilo y reabrirlo porque le dejaron en ridículo. El tono se envenena por momentos, pero el eje no se mueve: si la gente paga, ese es el precio. Y mientras no se construyan millones de viviendas baratas, según
nada2, seguirá siendo el precio justo.