El alquiler a 1.000 euros no es una conspiración: es lo que la gente paga
¿Por qué un piso normal en una ciudad española cuesta más de 1.000 euros al mes? La respuesta incómoda es que alguien lo paga. El precio no lo fija un malvado con chistera, sino la suma de voluntades de miles de inquilinos dispuestos a firmar. El problema de fondo, según el planteamiento que abre esta discusión, es que los trabajadores no cualificados han quedado fuera por falta de competitividad: hay mucha gente con «mucha» pasta peleando por el mismo ladrillo.
La tesis del mensaje inicial es un clásico de oferta y demanda: si pones tu coche de segunda mano por 10.000 euros y nadie lo compra, el mercado te da 4.000. Ese es su precio justo. Con la vivienda pasa igual. Si la gente paga 1.200 euros, ese es el precio. Y las soluciones que se apuntan son tres: echar a millones de inmigrantes, construir cinco millones de viviendas o esperar a que un «bicho» de última generación haga su trabajo con los mayores. El control de precios, sentencian, es inútil.
La oferta no da abasto y la demanda aprieta
El diagnóstico más repetido es que hay poca oferta y una demanda brutal. Se argumenta que la construcción en masa no sirve si cada año entran cientos de miles de personas: tardarías décadas en igualar el ritmo. Hay quien sostiene que volver a los 40-42 millones de habitantes bajaría la vivienda un 50% en dos o tres años, aunque esa vía exige medidas drásticas. Enfrente pesa el argumento de que en tiempos del tío Paco la población crecía con cuatro o cinco hijos por familia y no había este problema: si se construyen casas suficientes, la gente cabe.
La incorporación de la mujer al mercado laboral también aparece como factor. Parejas que ingresan 3.000 o 4.000 euros y se dejan casi 2.000 en el alquiler. A muchos les parece una barbaridad, pero se paga. El modus operandi, se dice, es vivir al día y meterse en todo hasta el último céntimo.
¿Es normal pagar 1.200 euros de alquiler con dos sueldos?
No, no es normal, responden varios. Con un sueldo decente, la alimentación supone un porcentaje moderado de los ingresos. Lo que no es normal es que en las grandes ciudades el alquiler se coma el 50% del sueldo y para eso tengas que ganar más de 3.000 euros netos. Y no hablamos de pisos de lujo. Hay quien calcula que una pareja que cobre 2.500 o 3.000 euros puede pagar 800 euros sin ahogarse, sobre todo si se tienen en cuenta los gastos de comunidad e IBI. El problema llega con hijos y otros gastos.
Otro argumento señala que el mercado no es libre cuando la alternativa es dormir bajo un puente. La necesidad no es elección.
El precio justo mientras no se construyan millones de viviendas
El precio de mercado es el que alguien está dispuesto a pagar. Se cuenta el caso de una limpiadora que, al enterarse de que se pedían 1.600 euros por un piso, dijo que estaba barato: 400 euros por habitación. Una pareja de recién llegados comparte piso con desconocidos y deja más de la mitad del sueldo. El propietario no baja el precio si puede mantener el piso cerrado; espera a que pique alguien. No hay mercado real, se argumenta, porque la gente con mucha pasta no se mueve con alquileres típicos.
La conclusión que sobrevuela es incómoda: mientras no se construyan millones de viviendas baratas para obreros, el precio seguirá siendo el que la gente pague. Y eso, con la que está cayendo, no tiene pinta de cambiar.
Preguntas frecuentes
¿Por qué suben los alquileres si hay tanta vivienda vacía?
Porque la vivienda vacía no está donde se demanda ni a los precios que se pueden pagar. El propietario prefiere esperar a que aparezca alguien dispuesto a pagar más antes que rebajar. Además, la oferta nueva no crece al ritmo de la demanda, y el resultado es una puja al alza.
¿Sirve de algo limitar los precios del alquiler?
La experiencia histórica que se cita apunta a que no. Se recuerda el caso de Diocleciano, que impuso controles de precios bajo pena de muerte y fracasó. El argumento es que si el precio se fija por debajo del de mercado, los propietarios retiran la oferta y el problema se agrava.
¿Cuánta vivienda haría falta para bajar los precios?
En el planteamiento inicial se habla de construir cinco millones de viviendas. Otros cálculos apuntan a que, si se redujera la población a 40-42 millones, la vivienda caería un 50% en dos o tres años. No hay consenso sobre la cifra exacta, pero sí sobre que haría falta un volumen enorme y tiempo.
Voces
«si yo pongo mi coche de 2ª mano en Wallapop, por 10.000 euros, no me lo compra ni Dios, como mucho me darán 4.000, asi que ese es su precio de mercado y justo: 4.000»
«lo que hay es mucha necesidad, tanta, que a mucha gente no le importa compartir piso con desconocidos y dejar más de la mitad de sus ingresos en ello»
«en las grandes ciudades de España a día de hoy para que tu alquiler o hipoteca supongan el 50% de tus ingresos que ya es una barrabasada tienes que ganar más de 3.000 euros netos»