Viernes ya... las semanas vuelan, y las canas del conocimiento se entremezclan con los rayos de sol otoñales, esos rayos que nos golpean la retina, tratando de impedirnos tomar la ruta correcta en el devenir de esta singladura llamada vida.
Sé por evidencias, que en este foro se concentra una pequeña facción de gente repleta de diversidad de conocimientos, unos conocimientos que a pie de calle están dispersos, sin compañía, sin contraste... pero unos conocimientos que encuentran en estas páginas nexos comunes y en ocasiones afinidades muy gratas.
De nuevo veo que el dinero "digital" retoma el protagonismo en el enredo neuronal de nuestras mentes... poco o nada puede una hormiga hacer cuando millones de compañeras se ponen en fila para cargar su vianda diaria, necesaria para alimentar a su reina y las larvas, unas larvas que llegado el momento, no pagarán las pensiones de las que trabajaron para ellas mientras comían y crecían, pero unas larvas que se verán obligadas a respetar la jerarquía del trabajo y la disciplina para alimentar a una reina que, de nacimiento, se le otorgó el privilegio de perpetuar sus genes y someter a sus súbditos por poder "divino"
Todo suele tener una conexión en esta línea temporal presente, pensiones, dinero digital, renta mínima vital, deuda ... las frustraciones suelen ir por barrios, y por momentos y etapas. Recuerdo de adolescente, cuando había votaciones, no comprendía como la derecha podía ganar, si la izquierda procuraba el bien común y la redistribución equitativa de la riqueza... "claro, la inocencia de los quince años es muy poética, pero poco realista ¿verdad?"
Hoy toca hablar de ese famoso dinero digital, un dinero platónico, deseado, costoso, un dinero temido, amado, un dinero que nadie jamás ha tocado, olido, destrozado... un dinero que emite uno, y controla a todos, un dinero que decide nuestro destino, pero que no nos permite modificarlo.
Mirando atrás, recuerdo que en los años 80, quién poseía una tarjeta de crédito, era una especie de potentado, un paladín de las finanzas, un ente superior... todos usábamos nuestra billetera, monedero, o el propio bolsillo ... ¿era esto tan malo para la existencia de la sociedad que hubo que tomar decisiones trascendentes y radicales para evitarlo?
Todos por aquí sabemos la finalidad de ese dinero digital, y nuestra misión es hacérselo entender a los que "queremos", precisamente por eso, por que les queremos.
Perder el control del dinero es perder el control de nuestro trabajo, de nuestro tiempo, de nuestro presente y futuro.
Darle la potestad a un ente apático, capaz de destruir nuestras vidas por una negligencia, un error, o por simple "ley", es algo que nunca debió de suceder, pero sí, ha sucedido.
Los estados ahora tienen todo el poder para someter a la sociedad. Poder sobre la educación, sobre la salud, sobre la dependencia, sobre la infancia, sobre la libertad de expresión, sobre el género, sobre la movilidad, y por fin sobre tu tiempo, que es tu trabajo, y es tu riqueza.
Si nosotros nos permitimos tener un punto débil, llegará un día, que ese punto débil será empleado por quién quiera hacernos daño, o por quién necesite algo de nosotros.
Nuestro punto débil desde hace tiempo, es haber entregado el control de nuestras finanzas, bienes, dineros ... a un solo ente, y no tengáis dudas que llegado el momento, se legislará para usurpar esos bienes a través de impuestos como una simple sucesión, una sanción, o una tasa al consumo de oxígeno por parte de los que todavía estemos vivos.
Mucho cuidado con lo que estamos permitiendo; entregarle armas al enemigo mientras nosotros nos desarmamos va a tener consecuencias muy graves... no soy ningún brujo, ni ningún "magufo", ni profeta, pero sé que lo que nos espera en pocas décadas, es la decadencia del individuo tal y como lo concebimos hoy en día.
Nuestro nietos y sus nietos, serán esclavos desde la cuna de un sistema que les utilizará para justificar sus propias existencias sin opción de réplica. Sé que suena muy peliculero, pero también sonaría de película que nos contasen como vivimos hoy hace treinta años.
Saludos a todos, buen viernes de nuevo, y un placer.