Sociedad: La importancia del trasero y los pedos siglos ya

La importancia del trasero y los pedos siglos ya
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Dos autores del Siglo de Oro y la Ilustración temprana dedicaron obras enteras a defender el trasero y las ventosidades con la misma erudición que usaban para temas solemnes. El ingenio literario convierte ahí un asunto vulgar en un juego de lenguaje.

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Dos autores del Siglo de Oro y la Ilustración temprana dedicaron obras enteras a defender el trasero y las ventosidades con la misma erudición que usaban para temas solemnes. El ingenio literario convierte ahí un asunto vulgar en un juego de lenguaje.

Un culo con muchas desgracias

Francisco de Quevedo (1580–1645), una de las figuras centrales del Siglo de Oro español, escribió las *Gracias y desgracias del ojo del culo*. El texto pertenece al siglo XVII, aunque la fecha exacta de su primera edición es incierta, así que nadie puede datarlo con precisión.

Quevedo mezcla refranes, referencias cultas y doble sentido para enumerar las virtudes del trasero y, sobre todo, sus penalidades. Entre ellas, la de pagar por los errores de las demás partes del cuerpo. Es sátira, no anatomía.

El deán que defendió el pedo

Manuel Martí (1663–1737), humanista valenciano conocido como el deán de Alicante, firmó una fogosa defensa de las ventosidades. La escribió en latín con el título *Pro crepitu ventris*, compuesta hacia 1695 y publicada en 1738.

El asunto es cotidiano e indecoroso. El tratamiento, en cambio, imita la solemnidad de un discurso erudito: citas, argumentos y retórica de academia. Ahí está la gracia.

Por qué nos siguen haciendo reír

Tendemos a imaginar a los clásicos como personas doctas y graves. Libros como estos recuerdan que también cultivaron el humor y disfrutaron haciendo reír a sus lectores.

Lo interesante no es la grosería, sino el mecanismo: el ingenio literario eleva un tema vulgar hasta convertirlo en un juego de lenguaje. La erudición puesta al servicio del chiste.

Datos clave
  • Quevedo vivió entre 1580 y 1645 y su obra sobre el trasero es del siglo XVII, sin fecha exacta de primera edición.
  • Manuel Martí (1663–1737), el deán de Alicante, compuso 'Pro crepitu ventris' hacia 1695.
  • Esa defensa del pedo se publicó en 1738, escrita originalmente en latín.
  • Ambos textos tratan asuntos indecorosos con solemnidad de discurso erudito.
Resumen generado con inteligencia artificial a partir del primer mensaje del tema.

Ferrol III

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A la policía del pensamiento moderno los habría condenado ipso facto cum laude.

Las obras de dos grandes autores: Gracias y desgracias del ojo del […], de Francisco de Quevedo, y Defensa del pedo, de Manuel Martí.

Conozcamos un poco más de ellos:

__ Quevedo (1580–1645), una de las figuras fundamentales del Siglo de Oro español, dedica su ingenio a defender las virtudes del trastero y enumerar sus desgracias. Mezcla refranes, referencias cultas y doble sentido para explicar, entre otras cosas, cómo esta parte del cuerpo termina pagando por los errores de las demás.

El texto pertenece al siglo XVII, aunque la fecha exacta de su primera edición es incierta.
__ Manuel Martí (1663–1737), un reconocido humanista apodado como el deán de Alicante, aporta una fogosa defensa de las ventosidades, escrita originalmente en latín.
Su Pro crepitu ventris fue compuesto hacia 1695 y publicado en 1738. En resumen, es un texto sobre un asunto cotidiano e indecoroso, pero tratado con la solemnidad de un discurso erudito.

A veces imaginamos a los autores clásicos como personas muy doctas o demasiado serias. Pero libros como este nos recuerdan que ellos también cultivaron el humor y disfrutaron haciendo reír.

Lo que nos interesa destacar es cómo el ingenio literario convierte un tema vulgar en un juego de lenguaje.

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