La foto que revive la disputa sobre el doble rasero
Una arzobispa, un clérigo paquistaní y, en medio, una mujer de la que apenas se sabe que es la esposa del segundo.
Sarah Mullaly, primera mujer al frente de la Iglesia Anglicana, y el erudito islámico Hafiz Muhammad Tahir Mehmood Ashrafi coincidieron en la entrega del
Premio Hubert Walter el
11 de septiembre de 2026. La imagen no tardó en circular. El gesto de concordia interreligiosa quedó reducido a una fotografía de protocolo que muchos leyeron como un síntoma, no como una noticia.
Qué se premia y a quién
El galardón reconoce la labor de reconciliación y cooperación entre religiones. En esta edición recayó en un líder religioso paquistaní por su
supuesta contribución a la tolerancia y la paz en Pakistán. Sobre el papel, un acto de alto perfil diplomático. En la práctica, el foco se fue a la escena: dos jerarcas religiosos flanqueando a una mujer sin nombre ni cargo visible.
El doble rasero que se señala
Parte de las reacciones apuntaron a la ausencia de protestas feministas ante lo que se percibe como un trato distinto según la religión de por medio. Es un argumento recurrente y conviene separarlo de su comprobación: nadie ha contabilizado esas hipotéticas movilizaciones. Otra corriente leyó el acto como la enésima muestra de una agenda global de las iglesias hacia el islam.
Nada de eso está respaldado por pruebas.
En el hilo se citaba, sin aportar pruebas, otro episodio: ese mismo año el Papa León XIV habría condecorado al embajador de Irán ante la Santa Sede, Mohammad Hossein Mokhtari, con la Gran Cruz de la Orden Pontificia. ¿Es diplomacia, es fe o es simple protocolo que cada cual interpreta como le conviene?