El hilo pasa de los enlaces de la enciclopedia a los «Poyas 2027»
El tramo arranca con un descarte y acaba con dos mensajes que se salen del debate. Un participante explica que cuando una película se anuncia como candidata al Óscar él ya la tacha de la lista; otro añade que así resulta más fácil saber lo que no va a ver. Entre medias, el hilo se abre en tres frentes: los premios, la factura de la televisión de pago y quién estuvo más fino reprimiendo. La película, casi, no aparece.
Qué se ha sabido
Poco dato y mucho material pegado. Alguien deja las fichas de la enciclopedia sobre la persecución de los homosexuales en la Unión Soviética y sobre el código penal.
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es.wikipedia.org
Caen también dos vídeos de YouTube, uno de ellos sin una sola frase alrededor, y una fotografía de los presentadores de los
Goya de 2024.
En nombres propios hay tres. Almodóvar, al que un forero da por viejo y fuera de onda.
Antonio Gasset, al que otro recuerda con nostalgia: «Antonio Gasset se habría chupado los dedos! qué lástima que ya no esté entre nosotros!!». Y
David Broncano, citado como fichaje estrella de una plataforma. La única fecha concreta que se maneja es el año
2027, y va de broma.
Dónde está la bronca
El choque de fondo es el de siempre, pero ahora se dice con nombres. Por un lado, quien sostiene que la película es propaganda y que los colectivos LGTBI funcionan como herramienta de lo que llama tiranos comunistas. Por otro, quien la defiende: «Se agradecen guiones valientes y comprometidos. Mezclar LGBTQ+ con antifascismo es algo que realmente se echaba de menos en el cine Español.» En medio, un chiste: «Le falta cambio climático para aspirar al oscar».
Un forero avisa de que el cine español no es malo y que lo que falla es este tipo de estrenos. Otro sentencia que ya es «Ideal para los del gremio». Y hay quien reprocha a los activistas antitaurinos que tengan amnesia con los taurinos de izquierdas.
A partir de ahí, los frentes.
El de los premios. Un participante bautiza unos galardones paródicos,
premios Poyas 2027, y sentencia que él, de ser productor, no estrenaría una película hasta el año siguiente, porque van a arrasar. Otro remata que faltan estatuillas para todos los Goyas previstos.
El del dinero. Entra por primera vez la televisión de pago. Un forero sostiene que la plataforma ha fichado perfiles afines, que sus series originales siguen la misma línea y que el que paga es el cliente, y lo cierra con el recibo: «El que tenga Movistar ya sabe donde va tú factura del fibra y línea móvil».
El de la represión. Un participante afirma que siempre se castigó más la homosexualidad masculina que la femenina, «incluso en países arabes», y añade, sin aportar prueba en el hilo, unos campos de trabajo para homosexuales atribuidos al Che Guevara. Dice también que Almodóvar se rió del asunto. Otro supone que la película contará lo bien que los estalinistas tratarían a sus camaradas del Frente Popular.
Y luego el ruido. Dos mensajes del mismo usuario dejan el debate y pasan al aviso personal y al insulto. No discuten la película: amenazan a otros foreros. Un tercer participante, ajeno a eso, deja la frase que mejor describe el tramo: «Cuando haces tanta presion con algo sueles conseguir el efecto contrario.» El resto son apuntes sueltos que no mueven nada.
La lista del descarte
El hilo deja un método. El cartel de candidata al Óscar funciona como filtro al revés: sirve para descartar. Un participante se queja de que se atribuya homosexualidad a figuras históricas, a los mosqueteros y a los conquistadores como si no cupiera duda, y dice que ha dejado de consumir cine y televisión. Otro apunta que los títulos de estas películas son tan poco inspirados como su guion. Uno más ironiza con que llevaba toda la vida esperando una película así, y otro bromea con ver homosexuales hasta en la sopa. La queja de fondo es la misma en todos: que se cuenta la historia con una sola mirada.
Qué cambia respecto a antes
Que la diana ya no es solo la televisión pública. Movistar entra en la lista junto a las cadenas y los periódicos que ya salían, y el eje del dinero se mueve: no se discute solo lo que cuesta la película, sino lo que cuesta la plataforma que la va a emitir. Entra un pronóstico nuevo, con año, el de 2027. Y la ronda de precedentes se apaga: los títulos de cine español que se citaban antes dejan paso a enlaces de enciclopedia y a vídeos pegados sin comentario. Del estreno, ni palabra.