Del tráiler a los datos: 155 minutos, Cannes y el artículo 121
Los mensajes de este tramo abandonan el anuncio y se agarran a datos concretos: un participante cifra el metraje en 155 minutos, otro recuerda el premio a la mejor dirección en Cannes y la elección del filme como candidato al Óscar por España, y un tercero trae un enlace a la Wikipedia sobre el artículo 121 del código penal soviético. Entre medias, el hilo estrena un asunto que hasta ahora no había salido: que la película se presente como inspirada en un texto que Lorca no llegó a terminar.
Qué se ha sabido
Los datos concretos que entran en el hilo son cuatro. El primero es una duración: 155 minutos, según un comentario que se queja de que las películas «las hagan durar tanto». El segundo es un palmarés: a los directores, a los que un participante llama «los Javis», les han dado el premio a la mejor dirección en Cannes, y la película ha sido elegida candidata al Óscar este año. El mismo mensaje incluye un enlace a los Goya de hace un par de años para quien no los conozca. El tercero es el origen del guion: «Han metido con calzador que la historia está inspirada en algo que escribió Lorca pero que no llegó a terminar, algo que siempre vende». El cuarto es una fuente: un participante cita el artículo 121 del código penal de la Unión Soviética, con fecha de 1933 y hasta cinco años de condena para la homosexualidad masculina, y lo acompaña con un enlace a es.wikipedia.org.
De premios habla más gente. Un comentario sostiene que la producción puede estar «en varias categorias generales de los Oscars (No solo mejor película extranjera)». Otro anota que irá a verla por los directores y «por los premios que le han dado a la película en Cannes». Un tercero se asombra de que alguien al que identifica con «el Fer de Física o Química» haya dirigido una película de ese calibre. La duda del coste, en cambio, se queda sin respuesta: «A saber cuántos millones NOS habrá costado», escribe un participante, y nadie aporta la cifra. La taquilla se comenta en broma con dos frases: que la cinta vale «24 Goyas» por juntar los dos temas, y un «Éxito de cartelera en Ceuta». Aparecen también dos enlaces ajenos al asunto, uno a elmundo.es y otro a burbuja.info.
Las posturas
Se mantienen los dos bloques. Por un lado, quienes rechazan la película antes de verla: un participante afirma que no piensa verla, otro explica que los productos en los que lo gay es protagonista no le llaman y que, después de los premios, «era cuestión de darle una oportunidad pero otra vez más de lo mismo prefiero que no», y un tercero augura que la verán «tres y la señora que vende palomitas». Frente a ellos, quienes sí irán: uno por los directores y los premios de Cannes, y otro que se plantea verla «en la tele, que al menos puedo pausar».
El segundo choque es el de siempre, con acentos nuevos. Quien trae el artículo 121 sostiene que la persecución de la homosexualidad masculina en la Unión Soviética se prolongó mucho más allá de Stalin y pide no olvidarlo. La respuesta más matizada es la de otro participante: «No hay que olvidarse de lo que hizo Stalin, pero que viviendo en España te preocupe más que lo que pasó en tu casa no habla bien de ti». En la misma línea, un mensaje reprocha que se haya rodado ya de todo sobre la contienda —incluidas películas de zombis— y que esta sea la primera vez que se juntan los dos temas en el mismo metraje, a lo que otro responde que «nunca los dos temas a la vez en la misma película, eso vale 24 Goyas». Otro participante anticipa el reparto de bandos que, dice, hará el guion, y pasa revista a episodios de 1934 y de 1936 que, según él, se omiten; son afirmaciones que no documenta. También hay quien entra a discutir el envoltorio de los premios y sostiene que los directores estarán «hasta en la sopa en los proximos meses».
Y aparece una derivación: varios mensajes se van a lo que ocurre en Ceuta, con un enlace a una noticia de El Mundo incluido, en un tramo ajeno al hilo de la película.
Vaticinios que se lanzan
Un participante anuncia que la cinta mostrará a los republicanos como buenos y a los franquistas como malos, y vaticina además que aparecerán religiosos retratados como abusadores. Otro se pregunta, medio en broma, si el argumento llevará a los comunistas a meter a los homosexuales en comisarías por desviaciones capitalistas. Un tercero anticipa con sorna la escena culminante del metraje. Y un cuarto resume su pronóstico comercial en una línea: «Éxito asegurado; la verán tres y la señora que vende palomitas».
Lo que cambia respecto a antes
Antes de este tramo el hilo vivía de la etiqueta y del tráiler. Ahora hay cifras y fechas sobre la mesa: 155 minutos de metraje, el premio de dirección en Cannes y la candidatura al Óscar de este año. Entra un asunto nuevo, el origen del guion en un texto de Lorca que no llegó a terminar, y se instala una pregunta que nadie contesta: cuánto ha costado y con qué dinero. También cambia el blanco de la chanza: ahora se personaliza en los directores y en las quinielas de premios, con los Goya de hace dos años como presentación para quien no los ubica.