El hilo se va al préstamo y a la memoria de la oposición
El hilo sobre Julia Cejudo, la notaria de 23 años, se llena el 28 de septiembre de mensajes que dejan el mérito a un lado y se pelean por el préstamo para comprar la notaría, por la memoria como método de examen y por el sentido del oficio. Nadie discute la plaza. Se discute qué premia el sistema y a costa de quién.
Qué se ha sabido
El primero en mover el foco es
buhardilla43: aprobada la oposición, «ahora solo le queda pedir un préstamo para comprar una». La idea se queda en el hilo como un hecho sin discusión: la plaza no viene con despacho debajo del brazo y a los 23 la compra se resuelve con financiación ajena.
workforfood trae la prueba del método: enlaza la página con los temas para cantar y sostiene que esas oposiciones «no son preparación de nada más que descartar de primeras al 99% de la población». El mismo forero añade que «nadie contrataría a un matemático a alguien como este» y describe el perfil que sale del filtro: gente que no ha trabajado nunca y que se distingue por memorizar el orden de una baraja de un vistazo.
eltonelero repesca el recibimiento del alcalde y le añade una predicción con fecha:
«dentro de 20 años veremos noticias de alcaldes dando la llave de la ciudad a jóvenes que han conseguido una plaza C.1».
Nakatone le contesta con una frase que resume el tono: «Lo dice como si tuviera 94 años».
Dos vídeos de YouTube abren y cierran el tramo, sin más comentario que su propia presencia.
Rescatador suelta además un enlace fuera de sitio:
un pendrive con forma de cerebro. Ahí queda, entre el debate de la memoria y el del préstamo.
Otros aportan el ángulo doméstico.
frontis recuerda que antes no se viajaba hasta que había trabajo, pero «parece que se ha normalizado que los papás paguen también esto».
la_trotona zanja el futuro material: «Esa ya no va a tener problemas de trabajo ni de vivienda».
Hubardo la coloca en la lista del gremio: «Junto a registrador de la propiedad, procurador, etc». Y alguien sugiere que monetice su fama para reunir el dinero de la compra.
Dónde está la bronca
El hilo se parte en dos. Un lado defiende que el examen premia reproducir, no resolver: cantar el tema 10 de principio a fin, literalidad absoluta y ritmo rápido. El otro no discute el método, discute el resultado:
la_trotona da por hecho que el empleo y la vivienda quedan resueltos, y
Bailongo lo atribuye a la familia —«Imagino que papi o mami notarios, o en su defecto alguien de la familia. Que no le quita el mérito, pero ayuda»—. De ahí a decir que la plaza se ha comprado hay un paso que algunos dan sin una sola prueba detrás, y con eso el hilo se enreda.
Sobre la utilidad del oficio,
theelf abre fuego: «Otra persona mas con un trabajo que aporta valor cero a la sociedad».
Lord Yavestruc lo remata: «Ser un gris burócrata es el paradigma del éxito en España».
Txiskero pone el precio en la otra dirección: «Renuncia a los viajes en la juventud y al resto de la vida ahora».
Y luego está el futuro.
Triffin's dilemma firma el mensaje que más se repite: «Le auguro un trabajo de la hostia en 5 años. Por lo menos es joven para reciclarse. En un mundo de tokens y Euros digitales el notario es para el 1% de la población». Nadie le contesta con datos. Hay quien cambia de tono a mitad de hilo y se limita a repetir que el esfuerzo está fuera de duda. «Hilo cíclico», resume
INE, y no le falta razón.
pacomer pasa página a su manera: «TL;DR», escribe, antes de saludar al personal.
La deriva del hilo
A partir de la mitad, una parte de los mensajes deja de hablar de la oposición. Se comenta el físico de la notaria, se hacen bromas sobre su vida privada y se le atribuyen planes que nadie ha contado. Son comentarios de foro: ni un dato, ni una fuente.
Influencer calentona intenta reconducirlo a su manera y acaba soltando la teoría de la foto: «Algo me dice que de los 3 pajaros de la foto de arriba, al menos uno tiene padre notario...». Se lo aplauden y se lo rebaten a la vez.
Qué cambia respecto a antes
Superado el «¿se lo merece?» —nadie lo niega— el eje se mueve a tres cosas: si el examen selecciona memoria o criterio, si la plaza hay que financiarla con un préstamo para poder ejercer y si el oficio tiene futuro en un mundo de pagos digitales. Lo nuevo de este tramo es el préstamo como argumento y la sospecha familiar como moneda de cambio. Lo viejo es la pelea sobre el método, que sigue exactamente donde estaba.
La predicción de los 20 años y la de los 5 quedan ahí, sin réplica. El hilo no ha cerrado nada.