De 300 pisos a 278 en un día en Madrid Sur, según un forero
Un forero dice que en Idealista había
300 pisos en alquiler en la zona sur de Madrid y que hoy quedan
278. Lo suelta como quien enseña la foto del día después: el stock se retira y él lo ve en tiempo real. En el mismo tirón, otro contesta al casero que anunció su salida con un
lo de "sin preocupaciones" no sé yo y un enlace a elEconomista. Y un tercero, que dice no tener pisos y no vivir en España, avisa de que la risa se acaba cuando no haya acceso a alquiler.
Qué se ha sabido
El recuento de ciberobrero es lo más concreto que aparece aquí:
300 pisos un día en Idealista en Madrid Zona Sur,
278 al siguiente, EN TODO MADRID SUR, según lo que él mismo dice estar viendo. Su lectura: gente que llama por un alquiler y recibe en tiempo real la respuesta de que el piso ya no está, que el decreto lo ha retirado del mercado.
A eso se añaden dos piezas. Lord Vader pega un tuit con una canción dedicada al decreto:
. Bombas Mono responde al forero que anunció su salida con el enlace a elEconomista y la pulla de "sin preocupaciones".
Y hay dos decretos donde antes había uno. Alguien concede que el primero
puede tener un pase y califica el segundo de desastre. Cygnus Saint, por su parte, da la vuelta al cálculo: un casero no va a pasar de ingresar más de
1.000 euros al mes a cero, y eso no hay quien se lo crea.
Dónde está la bronca
Dos relatos chocando de frente. Uno:
pura oferta y demanda. «Pura oferta y demanda, y el Gobierno no va a conseguir nada», escribe un forero, que suma la llegada de gente al país y una crisis gorda como final previsible. El otro: los fondos. WerVoss lo deja caído: «El día que ya no queden viviendas que saquear veremos que pasa». Y un tercero responde con sorna que los fondos que llevan décadas acaparando pisos y multiplicando precios son del PSOE.
El reparto de culpas se hace explícito. Una parte responsabiliza al Gobierno de haber dejado entrar a millones de personas y de haber reducido el stock de alquiler al reforzar los derechos del que no paga. La respuesta llega rápido: los que no reciben ninguna ayuda llevan décadas así, que las quiten TODAS. Y un tercero corrige: el SMI no es una ayuda.
Por debajo, el intercambio de golpes sobre quién se va a fastidiar. «Quien se va joder es el que busca vivienda y no encuentra», zanja uno. Otro lo repite con otras palabras: los que se van a fastidiar son los que necesitan alquilar para vivir, y duda de que alguien lo entienda. Desde el otro lado, la advertencia es la misma:
menos oferta y más cara, de rebote para el inquilino.
A barrer naves, el chiste que recorre el hilo
Media docena de mensajes coincide en la misma imagen: barrer naves, hipotecarse a 50 años, seguir remando. Es el chiste que usan a la vez los que se ríen de la amenaza de vender y los que se quedan sin alquiler. Alguien lleva el hilo a la nostalgia y echa de menos a un forero que, dice, ponía en su sitio a los que llama usureros. Y otro zanja la discusión con una pregunta sobre si el interlocutor ha barrido ya su habitación.
La criba de inquilinos que describe un forero
MapacheEnfurecido, que insiste en que no alquila nada y no vive en España, dibuja el escenario que más incomoda: si un casero puede elegir, elige. Profesionales con buenos sueldos, ingresos estables, perfiles de renta alta llegados de fuera. Y fuera quedan la señora que friega escaleras, el chaval que reparte pizzas y el camarero. Conclusión suya: el que se queja de no poder alquilar tampoco va a comprar el piso que se retira.
Su lista de escenarios: el casero que aguanta aunque no le paguen, el que tiene el piso pagado y lo deja cerrado esperando que cambie la ley, el hipotecado que vende, y el fondo que cierra, aguanta la tormenta y compra más barato cuando el mercado de propiedad baje.
Qué cambia respecto a antes
El hilo deja de hablar en abstracto y pone números:
300 y
278, un día de diferencia, una zona concreta. Entra el tuit con la canción del decreto y entra el enlace a prensa económica. Entra la pelea por las ayudas, la lista de a quién escogería un casero con oferta escasa y el chiste de barrer naves. Y aparecen dos decretos donde antes había uno: el primero se tolera, el segundo se rechaza.
El tono no baja. Cuarenta mensajes con cuentas, enlaces, chistes y muy pocas respuestas a lo que pregunta el de enfrente. Nadie mueve al otro. El que avisa de que no habrá alquiler lo hace sin que le contesten con un dato.