Dos decretos de vivienda y una amenaza: elecciones si Junts dice no
El PSOE ha puesto la legislatura encima de la mesa por dos reales decretos ley de vivienda que el Congreso debe convalidar este viernes. La advertencia circula ya entre sus diputados: si Junts, Podemos o el PNV tumban los textos, Pedro Sánchez debería convocar un adelanto electoral para retratar a sus socios.
«Sería su tumba», sentencia uno de ellos. La vivienda, que llevaba años fuera de la agenda, ha acabado sosteniendo al Gobierno.
Qué incluyen los dos decretos de vivienda
El primero, aprobado en un Consejo de Ministros
de los de infarto, regula el alquiler de temporada y por habitaciones, prorroga
dos años los contratos en vigor que venzan antes del 31 de diciembre y amplía la protección frente a los desahucios hasta
2030. Ese punto fue clave para cerrar el acuerdo: el PSOE quería fijar el tope en 2028. Los fondos buitre tampoco podrán comprar vivienda hasta ese año.
El segundo es más ambicioso y tiene menos
papeletas. Incluye la renovación automática de los contratos de alquiler que reclamaba Sumar y exige a los caseros indemnizar con
12 mensualidades al inquilino si no prorrogan. Se publicó en el BOE un día después que el primero, lo que alimentó todo tipo de especulaciones.
Por qué Junts, PNV y Podemos siguen sin desvelar su voto
La portavoz de Junts,
Míriam Nogueras, dejó el respaldo en el aire: su grupo está «decepcionado» y «preocupado». Su tesis es que el decreto perseguía dos objetivos —prohibir a los fondos buitre comprar vivienda y proteger a las familias— y que, tal como está redactado, no cumple ninguno de los dos.
El cálculo del partido no es solo social. Buena parte del análisis apunta a que el independentismo moderado teme menos a unas generales que a
Aliança Catalana en su propio terreno, y un adelanto electoral podría congelar ese avance antes de que crezca más. En el PNV hay quien sostiene que unas elecciones este año les vendrían bien para reordenar su espacio. Podemos sigue sin cantar su voto.
Cuatro años sin Presupuestos y 272.000 desahucios
El contexto no ayuda. El Ejecutivo ha incumplido por
cuarto año consecutivo el artículo 134.3 de la Constitución, que obliga a presentar los Presupuestos al menos tres meses antes de que expire el año. Y en los ocho años de etapa Sánchez se han contabilizado
272.000 desahucios, pese a la promesa inicial de que no habría ninguno más. Desde el sábado, cientos de personas acampan en la Puerta del Sol reclamando medidas urgentes.
Sánchez compareció el miércoles junto a Macron y admitió que no tiene garantías de que los decretos salgan adelante. Se limitó a confiar en «el mejor escenario» y esquivó qué consecuencias tendría un rechazo.
El desenlace que se intuye
La aritmética invita a pensar que el primer decreto se salvará y el segundo caerá: es el escenario que admiten incluso dentro del grupo socialista. Pero la misma aritmética lleva tres años desmintiendo pronósticos. Si el viernes se rompe la mayoría, la pregunta ya no será qué pasa con la vivienda, sino cuánto tarda Sánchez en disolver las Cortes.