Un tuit dice que quemaron la cara a una anciana en Francia
eljusticiero pega el mensaje del día, en mayúsculas y sin fuente: durante las protestas, un estudiante ha quemado la cara a una anciana con un soplete. Antes, dice, a otra persona le habían estampado una valla en la cara. La mujer, según él, era conserje de una escuela. Debajo va un tuit del mismo 1 de octubre, firmado por @Inevitable West, que habla de un lanzallamas y sostiene que esto no son protestas sino un intento de levantamiento violento. eljusticiero lo firma con una frase: «Francia es una sociedad en descomposición». Y con eso se abre un tramo que va de una canción de The Clash a los barrios ricos de París.
Qué se ha sabido
Los hechos que entran aquí son tuits y enlaces, todos sin verificación. El del soplete. El de @Inevitable West.
McNulty cuelga un tuit de @Visegrád 24 sobre una policía agredida en Francia y añade una línea suya: que lo de las mujeres policía da para otro hilo. perforacionanal pega otro tuit, de @Juan Real Street, que avisa de que igual no llegan a las elecciones y estalla una guerra civil antes. El chepudo comunista deja un enlace a un medio español y nada más. Nadie pide capturas. Nadie pide fecha. Nadie pide nada.
La otra mitad del tramo es música. J.Murdock suelta «The Clash – White Riot». lappin7 pregunta de qué canción se trata y pide el enlace. OYeah responde con
y, de paso, se engancha con los foreros españoles, a los que acusa de no buscarse nada por su cuenta. NORDWAND cierra por otro lado con una cifra:
6:45 min/km, el ritmo al que, dice, van los que huyen.
Dónde está la bronca
Se abre en tres frentes que apenas se tocan entre sí.
El primero es el de siempre: a quién se culpa. Varios participantes atribuyen los disturbios a los migrantes sin aportar una sola prueba, y alguno lo escribe en términos que no se pueden reproducir. Frente a eso, Salamander entra desde dentro del mapa: recuerda que los disturbios no han llegado al distrito sexto porque ahí vive la vieja burguesía, y explica en franglais qué es el
entre-soi, la gente que ha hecho las mismas escuelas, trabaja en los mismos ministerios y veranea en los mismos sitios. EntebbeSS lo traduce a imágenes: «Tienen fincas inmensas y perros

y armas y servidumbre blanca». Su conclusión es que no se salvan ni quedándose dentro del barrio bueno.
El segundo frente es el de la represión, y aquí Nico se lleva la palma. Propone aprobar por aclamación una militarización forzosa de los estudiantes de secundaria, con ultimátum de
12 horas antes de la ley marcial, y calcula que a los
10 minutos de aprobarse la norma estarían todos en clase levantando la mano para dar la lección. Añade que Bukele haría algo parecido. No aporta nada más. Culpable (mayor de edad) va en la misma dirección pero sin plan: «Cuanto antes estallé todo, mejor, el punto de retorno esta ya en el límite, pronto serán mas, y mas jóvenes y fuertes que el resto».
El tercero es el ruido de fondo. J.Murdock va soltando frases sueltas, alguna sobre castigo divino. eL PERRO asegura que lleva desde los
15 años avisando y reparte culpas entre quienes no le hicieron caso. carval descarga contra las teorías conspirativas y sentencia que todo lo demás son «cuentos y conspiranoias que os fabrican y os las coméis con patatas». Y entre medias, dos bromas que se cruzan: jorobachov y Asalamalekom anuncian que se están nutriendo con todo esto, y Jimmy Page dice que con un vídeo casi se muere de risa.
El hilo se va a París
Es lo nuevo de esta página. Salamander y EntebbeSS dejan los disturbios y se ponen a hablar de palacios, coches y apellidos. EntebbeSS suelta que la madre de una conocida heredera fabrica drones y satélites para los militares italianos, y que otra heredera anda liada con Bardella. Salamander responde con el club del automóvil y con Villa d'Este. EntebbeSS insiste en que no pilla la mitad y se autodefine como plebeyo. Nadie vuelve al soplete. Salamander cierra el intercambio con una previsión: «Igual la generación en curso esquiva el bahut, pero me da que la siguiente va a vivir tiempos interesantes».
Qué cambia respecto a antes
Se cae el debate sobre si el aparato de control sirve y sobre el ejército privado. Lo sustituyen el soplete y París. La pregunta ya no es cómo se apaga esto, sino quién vive en el barrio donde no se apaga. Y aparece un patrón que no estaba: la víctima deja de ser un coche, un contenedor o un autobús y pasa a ser una mujer mayor, conserje de escuela, según el tuit que abre la página. El resto del tramo, mientras tanto, discute por una canción.