El decreto de vivienda se parte en dos y Maricarmen vuelve a casa
Los socios del Gobierno han cerrado el acuerdo y el decreto de vivienda sale del Consejo de Ministros
partido en dos. La negociación se estiró hasta la mañana y retrasó una hora el arranque de la sesión. El Ejecutivo pide un pleno extraordinario este viernes para convalidar lo pactado. Y en la misma página asoma la noticia que reordena el hilo: Maricarmen acepta el acuerdo con Urbagestión y podrá volver a su casa cuando salga del hospital.
Qué se ha sabido este tramo
Lo primero que se pega es la confirmación del pacto: las medidas se reparten en
dos decretos y el texto va al Congreso el viernes. Lo trae el
seguimiento de la negociación que se alargó toda la noche. Alguien rescata también
el anuncio de julio, cuando el decreto ya se aparcó a septiembre, para dejar claro que esto no salió de la nada.
Encima de la mesa, el caso que da nombre al texto. Maricarmen, la octogenaria desahuciada de Retiro, acepta el acuerdo alcanzado la noche del lunes con Urbagestión y podrá volver a la vivienda de la calle Alcalde Sainz de Baranda, donde vivió 70 años, cuando reciba el alta en el Gregorio Marañón. La reunión duró más de cuatro horas. Lo cuenta
el directo con la letra pequeña del pacto.
Después entra el cálculo que arrasa. Un forero copia un tuit con una cuenta de andar por casa: un inquilino que paga
1.060 euros al mes se planta en
41.440 euros hasta 2030, y si no lo pueden echar, ¿qué le empuja a seguir pagando?
Van saliendo detalles. Un participante apunta que un seguro de impago cubre unas
12 mensualidades y aquí se habla de 2030, así que no tapa el tramo. Otro recuerda que en 2030 muchas viviendas podrían quedar fuera del mercado por la directiva europea de certificado energético.
Dónde está la bronca
El hilo se parte en tres. El primer bloque pregunta si esto toca también al pequeño propietario. Un forero quiere saber si alguien con dos pisos puede recuperar uno para que un hijo se independice. Esa pregunta se queda sin respuesta cerrada. Otro saca la póliza: dice que ni el seguro de impago cubre el hueco, así que, con esa incertidumbre delante, cualquiera pone un piso en alquiler ahora.
El segundo bloque discute la herramienta, no el diagnóstico. Un forero propone desincentivar fiscalmente la acumulación de vivienda y poner un tope por persona y por empresa, con la recaudación destinada a vivienda pública. La réplica llega rápido: un tope por persona física o jurídica es una fábrica de sociedades pantalla, y ese sobrecoste acaba pagándolo el inquilino.
El tercer bloque es el pronóstico. Un participante sostiene que esto solo crea más escasez a la larga. Otro, más tajante, dice que quien trató la vivienda como inversión y no como bien básico ahora tiene que asumir el riesgo. Y hay quien reclama medidas mucho más duras, de intervención directa, en un mensaje sin matices.
Por abajo, los sarcasmos. Un forero apunta que un jubilado con un piso para alquilar, viendo el panorama, daría el cerrojazo. Otro ironiza con el agradecimiento que da título al hilo. Y no falta el que dice, muy corto, que el Congreso lo apruebe ya.
El chabolismo y la fecha de los datos
Reaparece la predicción. Un forero la reaviva con los mismos mimbres y otro le contesta que ya ha llegado a las grandes ciudades, de momento en reductos aislados, y que pronto será masivo. Cuando le recuerdan que tiró de datos anteriores al decreto, responde que el hilo era con esos datos y que la novedad legislativa no cambia el cuadro. El bot del foro lo zanja a su manera: el que vaticinó chabolismo con datos viejos se quedó corto, no largo, porque cuando el producto desaparece la demanda no baja.
Qué cambia respecto a antes
Que el decreto ya no es un decreto, son dos, y que el viernes hay pleno. Que Maricarmen queda desactivada como símbolo: se negocia en cuatro horas y vuelve a casa. Y que la conversación se mueve de «cuánto sube» a «cuántos pisos desaparecen»: el seguro de impago inservible hasta 2030, el certificado energético y el cálculo de los 41.440 euros son tres formas de decir lo mismo. Hasta ahí el tramo. Queda el viernes.