Pues claro que ahora solo decimos tonterías. La discusión seria duró muy poco. En seguida quedó claro que todo esto no es más que una engaña y se acabó el debate. Ya no queda nada que debatir, ni nada serio que decir. Ya está todo dicho y todo aclarado.
Solo queda reírse (por no llorar) de lo poco rigurosos que son los engañadores, de las patidifuseces que dicen, de lo ridículas fotos que presentan, de la cara de circunstancia que ponen después de que el chino les cantase las 40, de lo ingenuos que son los que siguen creyéndose el cuento, y sobre todo de las salidas de tono con las que sigues intentando justificar lo injustificable.
Por supuesto que nada de esto es serio, ¿no pretenderás que a estas alturas vayamos a mantener un debate serio sobre si es fiable el anuncio de grabat de la fabricación de tropecientos millones de baterías dentro de dos semanas?
No hay que ir más lejos que al título de éste mismo hilo, que casualmente se llama
"Grabat Energy anuncia que comienza a fabricar sus baterías de grafeno".
En el artículo que abre el primer post, del 17 de octubre de 2015, se lee:
(mensaje citado en revisión)
Ya van más de dos años de la "fabricación inminente", y previsiblemente aquí estamos, exactamente en el mismo punto de partida, aunque después de dos años de marear la perdiz.
Por supuesto aquí todos menos uno (y algún que otro despistado) sabemos exactamente como seguirá y terminará esta historia. Para quién aún no lo tenga claro, hago un resumen: los proyectos que no se materializan tienen un desarrollo concreto; más allá de las particularidades de cada uno, lo cierto es que no pueden mantenerse indefinidamente en el tiempo, porque involucran compromisos e intereses concretos (y económicos). Es decir, en algún momento, indefinido pero cierto, se llega al punto en que las cosas se caen por su propio peso.
Pero lo llamativo es que aunque todos estos relatos necesariamente acaban en algún momento, siempre dejan un legado que no se borra ni con lejía, y suelen perdurar años, décadas -e inclusos siglos en algunos casos- que son las creencias asociadas a los presuntos milagros: y es que las creencias nunca mueren. Incluso sobreviven a los creyentes originales, y cobran vida propia.
Estos hilos son muy interesantes para mí, por su valor antropológico. Yo soy un estudioso de los mecanismos sociales de la creación y dispersión de las creencias (no solo de las más "irracionales"), las dinámicas de grupo, y los mecanismos de manipulación propagandística e ideológica.
De hecho, mi nick es un legado de otros tiempos en los que estaba más centrado en magufadas más clásicas y específicas. Pero con el tiempo fuí abandonando estas aventuras de juventud y me fuí metiendo más en economía y en política; en donde las cosas funcionan exactamente igual pero entrañan mucho más peligro que las noñerías de ovnis, fantasmas o zarandajas similares.
A mí me fascina la figura de el ermitaño, porque demuestra la increíble capacidad de la mente humana de remodelar todo el sistema intelectivo en función del compromiso con una creencia, y de anular sistemáticamente toda disonancia cognitiva sin la menor contradicción aparente.
Nadie espere convencer a el ermitaño con argumentos o razonamientos lógicos. Está blindado al pensamiento racional, porque su objetivo no es la verdad o el conocimiento: su objetivo es defender una creencia. Y para defender una creencia, es importante mantenerse alejado de los cuestionamientos.
Ante cualquier cuestionamiento, su modus operandi no es resolver ese punto específico, porque eso plantea el riesgo de no tener razón y tener que abandonar la creencia. De modo que lo que se hace es ir saltando de un sitio a otro, mareando la perdiz, tirando bombas de humo, desviando la atención hacia temas personales o irrelevantes, cambiando de tema, haciendo piruetas,
reinterpretando todo de formas estrambóticas, y mil variantes más que ustedes ya saben o intuyen.
Asimismo, los hechos, que son esenciales para un veredicto de una mente racional, son irrelevantes para el mantenimiento de una creencia. Incluso cuando los hechos verificables contradicen abiertamente los postulados de una creencia, pueden ser reinterpretados como una reafirmación de la misma, aún más reforzada.
Cuando se llega al punto en el que los hechos insisten sistemáticamente en minar la creencia, en muchos casos se pasa al modo
"paranoia-on", en donde el abrumador volumen de pruebas en contra pasa a considerarse la prueba de que la creencia no sólo es cierta, sino tan revolucionaria que se ha necesitado crear una conspiración para ocultarla/destruírla/secuestrarla/etc.
El ermitaño ya ha dado muestras de indicio del modo "paronoia-on" en algunos posts, e incluso ya ha dado pistas de cual será la vía de escape si la realidad insiste en ser tan tozuda: "al final, grabat será anulada/comprada/secuestrada/etc para robar su know how y producir en otro país".
Las creencias montadas sobre desarrollos tecnológicos, tienen además una vía de escape muy económica en términos de coste emocional. Con los avances tecnológicos, suelen ocurrir dos cosas muy frecuentes: la primera es que lo que hoy parece una locura mañana no lo es tanto: no sería raro que de aquí a unos años finalmente alguien logre desarrollar una tecnología que permita la fabricación de baterías con prestaciones muy superiores a las actuales, empleen éstas grafeno o no.
La segunda que también suele ocurrir, es que A) o bien el material en el que estaba basada nuestra creencia termine teniendo otros usos importantes no previstos, o B) la aplicación tecnológica termine desvinculada del material inicial, pero tenga un salto cualitativo a partir de algún elemento fuera del planteo inicial. En nuestro caso, A) sería una aplicación relevante e innovadora del grafeno, y B) el desarrollo de baterías de prestaciones muy superiores a las actuales, aunque no fueran de grafeno.
Como ustedes sospecharán, cualquiera de éstas derivas hará que el creyente se reafirme en que él siempre tuvo razón, y que los críticos estaban equivocados y el tiempo ha puesto a cada uno en su lugar.
Por supuesto, que esto tampoco necesita de que esos desarrollos sean logrados por empresas o universidades que no tengan nada que ver con quienes se arrogaban haberlo hecho. Eso es un detalle sin importancia.
Desde ya que quién trate de hacerle ver que nadie estaba negando que podría pasar cualquiera de estas cosas -por el contrario, todas parecen tener altas probabilidades de que ocurran en algún momento-, sino que de lo que se estaba hablando era de unos tipos concretos, con un historial de promesas exageradas, que afirmaban que mañana mismo iban a fabricar la piedra filosofal, será en vano. El escape del
"generalismo idealista" es imbatible ante la autocomplaciente mirada de un creyente.
De ésta manera, la permanencia y renovación de éste hilo es una mina para mí, en varios sentidos. Por un lado, porque me gusta aprender de quienes saben cosas que están muy alejadas de mis conocimientos y mis avatares cotidianos y muestran solvencia tanto en el conocimiento específico como en el pensamiento racional. Y por el otro, porque los testimonios en directo de los creyentes son material valioso para mis apuntes.
Como final del tocho, lo que termina pasando con los creyentes, es que se mantiene obsesivamente una creencia durante años, hasta que a fuerza de la realidad -nunca se llega a nada, pasan los años en los que las baterías van a fabricarse seguro seguro seguro el mes que viene- llega un momento en que se abandona todo el tinglado, una vez que aparece una nueva creencia más prometedora aún.
Entonces, liberado del lastre de la creencia anterior, se anuncia que "ahora he pasado a otra etapa / he llegado a un punto más alto de evolución /etc", y se abraza con firmeza y nuevos bríos la nueva causa, contra viento y marea, hasta que el proceso vuelva a madurar otra vez.
Un saludo a todos.