Mira que soy anti-proge, pero eso no quita que los tiempos han cambiado (incluso para personas conservadoras como yo) y ya no pinta nada una mujer desabrigada para vender cualquier cosa.
La última vez que vi algo así fue hace más de 15 años: entré en una cadena de ferreterías y vi una escalera de aluminio de 5 peldaños, expuesta con su embalaje de plástico transparente, pero el etiquetado ocupaba todo lo alto y era una mujer casi a tamaño natural con "ropa de trabajo sens" y en posición de subirse enseñando el trastero. Es verdad que llamaba la atención respecto a sus competidoras, pero lo primero que me causó fue rechazo, y lo segundo fue pensar que, si ese era el argumento de venta, casi mejor me llevo la de al lado, que seguramente será más resistente. En todo caso, no me pensaba recorrer media ciudad con esa escalera bajo el brazo.
Llámame puritano (yo me río) pero poner mujeres atractivas para vender productos no relacionados me parece de trogloditas.
Diferente es toda la industria de la vanidad (ropa, maquillajes, belleza, etc), donde sí tiene sentido poner gente atractiva y deseable como parte del márketing.