El administrador de fincas se va de la junta entre gritos
El administrador de fincas ha cogido la puerta y se ha marchado de la junta. Entre gritos. Lo cuenta quien está sentado dentro de la sala: se ha ido después de que una parte de los asistentes le cantara las cuentas. El ambiente llevaba rato caliente y a partir de ahí el hilo ha hecho lo de siempre: partirse entre los que están en la reunión y los que aprovechan cualquier hueco para contar la suya.
Qué se ha sabido
Lo primero, que la cosa está violenta. Gritos y enfrentamientos abiertos. Vikingo2016 lo resume en una línea y añade el lado bueno:
por primera vez se les ha puesto delante al presidente y a la administradora la lista de deficiencias sin resolver, el descontento y hasta la propuesta de cambiar de presidente y de administrador.
El hallazgo de la tarde es un seguro. Una vecina trabaja en una compañía de seguros y ha ofrecido a la comunidad
3 pólizas con más coberturas. El presidente dijo que no. Resultado: la que hay es más cara y cubre menos. Y hay
2 seguros contratados, la comunidad no dio de baja uno de ellos a tiempo y ahora toca pagar
6.000 euros por ese seguro. La gente señala a la administradora y pide que los ponga ella.
Vikingo2016 lleva la cuenta: ha propuesto
9 veces cambiar de administración y de presidente. Dice que hace
3 años ya avisó de ilegalidades y que desde entonces las reuniones se comunican para votar, cuando antes, según su relato, se juntaban el presidente y
10 vocales y decidían sin molestar a nadie más.
Cuenta también que dentro de la urbanización hay un bloque de oficinas con
3 despachos de abogados que sí acuden a las juntas. Uno de ellos cortó el rollo al presidente cuando intentó sacar adelante unos trapicheos, según su versión.
javac mete los números en frío: para
40 viviendas, un seguro de
6.000 euros es, dice, un seguro Mapfre normal. Y apunta dos cosas de forma: la presentación de cuentas una vez al año y la convocatoria de la reunión con
15 días de antelación.
Aparte de eso, Kate the Great pide exigir una auditoría, revisar la contabilidad e inventariar lo que se compra y cómo se gasta, porque ve banderas rojas. Y hay quien dice que ya ha dado el paso por su cuenta: ha contratado a un abogado para denunciar al administrador y a la presidenta de su comunidad, con burofax esta semana y juzgado después.
Dónde está la bronca
Vuelve el lío de quién acaba de presidente. selenio corrige a quien cree que no ir te libra del cargo: te puede tocar igual, asistas o no. javac añade el mecanismo: al presidente y al vicepresidente se les selecciona por piso correlativo si no hay voluntarios. Media página para cerrar algo que en la sala nadie ha preguntado.
Felson suelta que el sitio donde más se roba por metro cuadrado es la comunidad de vecinos, la presidencia de bloque o similar, y lo atribuye a la cultura de las malas personas. Petruska va en la misma dirección: los administradores de fincas, sostiene, enmierdan todo, fuerzan reparaciones que no hacen falta y arrastran derramas sin fin, con una mayoría de vecinos que les sigue la corriente.
Enfrente, Kate the Great pide exigir una auditoría, revisar la contabilidad y hacer inventario de lo comprado y de lo gastado. Habla de banderas rojas. Lain Coubert pide documentación gráfica de lo que se cuece,
aunque sea por debajo de la mesa. Y hay quien directamente propone dejar de pagar las cuotas para forzar el asunto.
Y luego está la deriva. A mitad de hilo el asunto se va a vivir en el pueblo o en la ciudad. Bomba Mono sostiene que a la gente
le han metido en la cabeza que la vida se desarrolla en la ciudad. Kate the Great responde con hospitales, bibliotecas y universidades. Furymundo y notengodeudas se enzarzan por casas de pobres y terratenientes. Karl Konrad Koreander pregunta si alguien ha pedido pizzas y por qué no hay reuniones por videoconferencia. Nada de esto tiene que ver con la junta, pero ahí está.
La junta de otra comunidad, años atrás
Capitán Walker cuenta la suya, de cuando tuvo que ir a una junta por sus padres. Un vecino había tabicado su plaza de garaje y se había construido un garaje dentro del garaje comunitario. Otro tenía plaza pero ya no tenía coche, así que se la alquilaba a alguien de otra comunidad. La misma película, años antes.
Qué cambia respecto a antes
Que el que se ha ido ya no es un vecino de los que no aparecen. Se ha ido el administrador de fincas. La sala sigue como estaba, pero ahora hay una baja en el otro lado de la mesa.
También cambia que la vía deja de ser solo la colectiva. _Suso_ cuenta que ha contratado a un abogado para denunciar al administrador y a la presidenta de su comunidad, con burofax esta misma semana y juzgado después. Su bronca va por libre, sin esperar a que la junta vote nada.
Y aparece un dato nuevo para los que sostienen que no ir da igual: javac habla de cláusulas con penalización del
10% de cuota y de denuncias con costas para quien deja de pagar. Nadie ha comprobado todavía si la comunidad de este hilo la tiene.