Cáceres: alquilar un piso ya cuesta lo mismo que una hipoteca
En Cáceres, arrendar un piso medio se ha puesto al mismo precio que pagar la hipoteca de una vivienda similar. La cuota mensual de un
alquiler de 90-100 metros cuadrados ronda los 700 euros, mientras que una hipoteca media para un inmueble de 150.000 euros se queda por debajo de esa cifra. La diferencia, según los datos que maneja el sector, oscila entre 8 y 20 euros al mes, con el alquiler ya por encima. La ciudad extremeña se ha quedado sin parque de alquiler y los precios han subido un 50% en menos de dos años.
Una oferta que se desvanece
El presidente del Colegio Oficial de Agentes de la Propiedad Inmobiliaria (COAPI) de Cáceres, Francisco Marroquín, lo resume sin paños calientes: «Estos precios nunca se habían visto en la ciudad». La oferta se ha reducido a un mínimo que ya no garantiza la actividad del sector. Los estudiantes que llegan cada curso no encuentran pisos de cuatro dormitorios por menos de 700 euros, y las habitaciones sueltas se han disparado hasta los 600 euros, el precio que hace apenas un par de años tenía un piso completo.
La rotación se ha parado. Los contratos firmados desde 2020 se prolongan con los mismos inquilinos. El propietario que tiene un buen arrendatario no quiere correr riesgos; el inquilino tampoco se mueve porque sabe cómo está el mercado. Se renuevan contratos en condiciones más ventajosas que las que se aplicarían tras la entrada en vigor de la Ley de Vivienda, en mayo de 2023.
La ley que iba a proteger y acabó encareciendo
El sector inmobiliario señala directamente a la Ley de Vivienda. La norma, en vigor desde el 26 de mayo, incluye una sobreprotección al arrendatario que no paga: un inquilino moroso puede aguantar hasta cinco años sin dejar la casa y sin consecuencias legales. Eso, argumentan, rompe el equilibrio del mercado. Además, la ley obliga a que los gastos de gestión inmobiliaria los pague solo el titular del piso, lo que deja sin sentido la labor del agente que media entre ambas partes.
El resultado es que un porcentaje de viviendas ha salido del mercado del alquiler. Unas se han cerrado, otras se arrendarán solo a conocidos, algunas se han vendido y las hay que se han convertido en apartamentos turísticos, con más rentabilidad y menos riesgos. La conclusión es la misma en todas partes: menos rotación, menos oferta y precios más altos.
¿Por qué las agencias abandonan el alquiler?
La mitad de las agencias de la provincia cacereña han decidido abandonar el alquiler de pisos y centrarse en locales, naves, terrenos o compraventa. La razón es simple: no pueden cobrar honorarios a los inquilinos y el propietario no siempre está dispuesto a pagarlos. Sin ingresos, el negocio desaparece. La compraventa, en cambio, empieza a repuntar al ser más rentable adquirir una casa que pagar un arriendo mensual.
El problema golpea especialmente a los profesionales que llegan a la ciudad por trabajo: sanitarios, profesores, funcionarios. Encontrar un piso independiente es misión imposible; muchos optan por municipios cercanos como Casar de Cáceres, Sierra de Fuentes o Malpartida de Cáceres. La alternativa más habitual es compartir piso, pero incluso una habitación se ha convertido en un lujo.
El mapa de la escasez
Las zonas más económicas de Cáceres para el alquiler se concentran en el entorno de Pinilla y San… [el artículo original se corta aquí]. La noticia, publicada por El Periódico Extremadura, recoge la advertencia que los colegios inmobiliarios venían haciendo desde antes de la entrada en vigor de la ley. Sus presagios se han cumplido: la norma ha tenido efectos «contrarios» a los que perseguía.
Mientras tanto, la ciudad sigue perdiendo población oficialmente, pero los inmuebles se transforman en apartamentos turísticos. La contradicción es evidente: menos residentes, menos vivienda disponible y precios al alza. Un cóctel que deja a Cáceres sin rotación de alquiler y con una pregunta en el aire: ¿quién podrá permitirse vivir en el centro de la ciudad?