Simón recae y el hilo da por rota la pareja con Silvia
Simón recae y el hilo da por rota la pareja con Silvia. Es lo que sostiene un participante de madrugada: que ha vuelto a consumir, que ella se ha ido y que él mismo ha dicho que tendrá que ingresar en un centro. Nadie enseña papeles. Lo que sí circula es una confesión borrada que alguien dice haber leído en otro foro. Y por debajo, tres días de directo seguidos que han dejado el hilo sin capacidad de sorpresa.
Qué se ha sabido
Lo más gordo en fuentes es el cierre. Simón dijo en directo que
YouTube les ha baneado todos los canales, incluido uno secundario, y que no van a poder abrir ninguno más. Lo contó en Kick, casi como quien lee una sentencia. El chat tardó dos páginas en pasar de la incredulidad al «se veía venir».
Antes estuvo Madrid. Desde el sábado, alojados en casa de una pareja de streamers que, según el hilo, les pagó
dos noches de hotel y la comida. La broma les ha salido caro a los anfitriones: su canal de Twitch ha caído. En esos días hubo grabación con los gemelos y con John Cobra, y una entrevista con Juanniko Banana anunciada como «Simón y Silvia cuentan toda la verdad» que, a fecha de hoy, sigue sin publicarse.
La multa aparece de refilón. «Vamos a leer la multa», escribe un forero. Lo que se cuenta es un
acta de la policía por objetos lanzados desde el balcón y la obligación de presentarse en comisaría, con el chat coreando detención en broma durante un rato.
Las cifras de la semana:
2.700 euros de deuda según un mensaje;
600 euros en facturas y
400 para comida y tabaco de siete días;
700 euros recaudados en una sola jornada;
1.000 euros que alguien ha puesto a cambio de que no emita durante una semana, con control de por medio y el doble de penalización si falla. Se piden
90 euros en directo para comer y
3 euros para una bebida nada más abrir. Un reto cronometrado dura
17 minutos. Y el alojamiento queda identificado por la cabecera de las camas: un hotel de Getafe.
En la misma tanda de directos, Simón ha empezado a atender consultas de su grupo de Telegram a cambio de donaciones —un nicho que el hilo celebra con sorna—, ha vuelto a mirar gráficos de criptomonedas, como en los viejos tiempos, y ha contado que de joven le llamaban «sin límite». Una espectadora llamó para pedir matrimonio a su novio en antena y les ofreció ser padrinos.
El vídeo que trae un forero es de archivo, una intervención antigua (
). Epsilon69 dice que inspira líneas maestras de inversión. observandoyforeando lo resume en una palabra.
Dónde está la bronca
Dos peleas grandes y una tercera latente.
La primera es la de la adicción. Un forero sostiene que el problema es más psicológico que físico y que quien tiene dinero y se va lejos lo deja rápido. Otro le contesta que eso no se sostiene y que hay sustancias cuya dependencia es fisiológica, y le remite a un libro de Escohotado. Un tercero entra a discutir qué dice exactamente ese libro y si el pasaje existe. La discusión se enreda, se pierde y acaba con varios ignorados y algún exabrupto que no vamos a reproducir. En medio, alguien cuenta su infancia en un barrio de los ochenta y lo que vio allí.
La segunda es la del público. Er Kevin parte a los que siguen esto en dos: los veteranos, que llevan desde el principio y sueltan propina de vez en cuando, y los que han llegado de la mano de los gemelos, que pagan por ver la caída. Sostiene que el segundo grupo crece y que el primero está mosca. Kicki responde con el argumento del dinero: pagar por esto es una inversión con poco retorno más allá de la risa. Y aparece el cansancio: Beckerola escribe que ya le da repelús verlos; DigitalMarketer 2.0, que no aguanta cinco minutos seguidos; otros piden que el espectáculo suba de tono.
Tercera, latente: si esto es real o es un personaje. Er Kevin lo tiene claro y lo dice con sorna: lo de dejarlo no se lo cree nadie, ni él.
Qué cambia respecto a antes
El ingreso deja de ser un plan y pasa a ser un chiste recurrente. «El lunes sin falta» es ya fórmula. La clínica no se ha desmentido: simplemente se ha dejado de creer.
El hilo se ha mudado del negocio al cuerpo. Se discute el aspecto, las horas de sueño, la webcam nueva, el chándal. Los veteranos reparten culpas: unos cargan contra Silvia, otros contra los invitados, otros contra quien dona.
Lo nuevo de este tramo: la pareja anfitriona salpicada y con el canal caído, el acta policial, el juicio pendiente que un forero dice que preocupa a Simón, y el grupo de Telegram VIP al que varios piden invitación después de que cerraran el anterior.
Y una predicción que se cumplió: la de que la desintoxicación no duraría. «Ha durado bastante», ironiza un forero.