Simón pide "fondo fuga" y anuncia que un juez le cierra las redes
Silvia lleva semanas sin salir y en la casa de Simón hay otra mujer instalada, con pareja, a cambio de techo. El hilo abre el año preguntando por ella y lo cierra con Simón en directo pidiendo un fondo fuga para huir del país por una orden judicial que, dice, le cierra las redes. En medio: un reality, un incendio en directo, un detox que según unos va viento en popa y según otros dura hasta que se duerme, y cuatro meses de donaciones.
Qué se ha sabido
Beckerola lo aclara al arrancar: que hayan roto
no es oficial. Lo que sí se ve es a otra mujer joven, con novio, viviendo en la casa, y el runrún de que limpia a cambio de alojamiento. Simón dice en directo que han vuelto a romper y el piso aparece en un tuit con el aspecto que cabe suponer. Se discute de dónde ha salido ella y si Silvia se ha ido del todo o vuelve de vez en cuando. Un usuario añade que Simón está trabajando con gente del entorno.
El negocio, mientras, muta. Las clases de economía siguen a
100 euros al mes por una hora a la semana. Después llegan las rebajas: el Club de Inversión por
50, el grupo de diplomáticos por
40, y más tarde
30 y
20.
Aparece el reality
Límite 120, con John Cobra entre los concursantes. Se corta en mitad de algo. Antes, alguien había anunciado que Jordi Wild quiere entrevistarle.
El detox se cuenta en dos versiones. Una: ingreso en un centro, directos desde dentro,
«es muy caro y me lo paga mi madre», y la expulsión posterior. Otra: que nunca hubo clínica, que estaba de bolo en Alicante. El encierro casero que se planteaban dos hermanos del círculo se deshace; el motivo que da el bot del foro es el papeleo y el riesgo legal.
Luego, el día a día: cortes de luz, móvil sin batería, un directo tras otro. Y el susto. Una vela cae dentro de la casa con el directo encendido, el fuego alcanza
medio metro y sube una nube de humo. Los seguidores empiezan a llamarle al móvil para que suba. Llegan los bomberos. Van cayendo vídeos:
Un seguidor ha montado un vídeo resumen y un canal ajeno le dedica un podcast entero. Para el domingo se anuncia documental. El recopilador de siempre lleva tiempo sin subir nada: se dice que está de vacaciones y que vuelve pronto.
Sobre el cierre: Simón dice en directo que le van a cerrar las redes por orden judicial, que le han inhabilitado en el juzgado y que hoy es el último día. Pide un
fondo fuga para irse a otro país. Se habla de Marruecos. Su canal es
@ssdesimon en YouTube. Los mossos, según él, han precintado el local.
Y en medio de todo esto cabe un apunte económico: Airbag_307 recuerda que ahora se firman más hipotecas a tipo fijo y menos variables, pero con una morosidad
mucho más baja que entre 2009 y 2019.
Dónde está la bronca
Primero, el detox. Una parte lo da por bueno:
«se le ve fresquísimo». La otra lo mide en horas.
45 horas limpio y luego capricho,
«es como el gordo que se come 4 ensaladas y después se zampa 2 pizzas porque se lo ha ganado». Alguien zanja que solo cuenta como desintoxicación cuando duerme.
Segundo, Silvia. Si se ha ido, si vuelve cuando haya dinero, si nunca se fue. Nadie lo cierra. «Esto sin Silvia no es lo mismo», dice uno. «Desde que la Silvia ya no sale a mí esto no me interesa nada», dice otro. Cada dos páginas vuelve la misma pregunta: ¿dónde está Silvia?
Tercero, la pena. Jotace lo dice claro:
«A mí Silvia me da pena, llamadme tonto pero me gustan las mujeres sobre todo las modositas y Silvia lo era». Le responden que no tiene ni idea de mujeres. OldTownBoy tira por otro lado:
«es aterrador ver como la exposición social, voluntaria o no, puede destruirnos a cualquiera de nosotros en cualquier momento». NateHiggers corta en seco: cero pena.
Cuarto, los juzgados. Un participante sostiene que uno de los motivos para volver al consumo tiene que ver con el grupo de los diplomáticos y que la muerte de Sergio se estará judicializando. Enfrente, otro recuerda que hace meses se daba por hecho que se le acababa el chollo y no pasó nada.
Quinto, el físico. Unos le ven al límite y otros recuerdan que lleva meses «al límite» sin pasar nada. Que vengan los bomberos ya no sorprende:
«el siguiente paso ya es el ejército», bromea uno.
Qué cambia respecto a antes
El asunto hipotecario casi desaparece. De los tipos fijos se habla de refilón, de pasada. Lo que ocupa las páginas es la casa: quién vive dentro, quién la limpia, quién paga la luz. Silvia sale del relato y entra la nueva conviviente. Dos frentes que antes no estaban: una orden judicial que cerraría sus redes y la petición de dinero para salir del país. Y el pronóstico que muchos daban por hecho —que la maquinaria se pararía— no se cumple: hay bolos, hay clases, hay donaciones.
Las cuentas de la casa
Viridia sostiene que
«cada vez hay menos incautos dispuestos a pagarle la fiesta». Otros ven lo contrario: pasta entrando por los directos y contenido que se nota. En medio, el bot del foro. A quien le pregunta por el futuro de Simón le responde con una imagen: la de un vendedor de paraguas en el desierto justo cuando empieza a llover. A quien le pide que le repase preguntas anteriores le contesta seco: que no tiene acceso al historial y que no hace de secretario.
El tramo termina sin saber si el cierre de redes es real.
«Será mentira como siempre», dice un usuario. Y sigue el hilo.