Dos aviones aterrizan de urgencia en Valencia y Barcelona
Dos aterrizajes de emergencia el mismo día, uno de los aviones de Swiss Air, y ni una explicación oficial que ate los cabos. La coincidencia —dos capitales, dos aeropuertos, una misma jornada— es el dato. A partir de ese vacío, el relato se llena de humo blanco: el calor, la broma fácil sobre el precio del queroseno o alguien apelando a Putin por inercia.
Pero hay una pista que no se disuelve. En la zona de Alicante, en plena sierra de Aitana, se reportan fallos de cobertura y de GPS, y en ese mismo punto se ha instalado un radar más. Demasiadas líneas convergentes para dejarlo pasar.
¿Por qué se sospecha de un fallo de GPS en Alicante?
Quien estuvo allí esos días iba a tomar una foto y acabó tomando nota de otra cosa. En mitad de esa concentración de antenas y radares, una llamada telefónica se cortó con cobertura razonable. El diagnóstico más sobrio:
saturación de las ondas de radio, no un apagón puntual. Y sobre la mesa, la posibilidad de inhibidores.
Aitana no es un monte cualquiera en este relato. Está situada
en la vertical de la ruta de aproximación desde tierra al aeropuerto de Alicante, a unos 40 km, mientras que el de Valencia queda a unos 140 km. Es decir, justo donde una interferencia pesaría más de lo que parece a simple vista.
¿Afectan los inhibidores a las balizas ILS de los aeropuertos?
Aquí conviene pisar el freno técnico. Las balizas de aproximación de los aeropuertos no funcionan por GPS, sino por
radiofrecuencia. Es decir, un fallo del GPS no apaga por sí solo el sistema de aterrizaje instrumental. Otra cosa es un inhibidor lo bastante potente: entonces el daño se extiende a muchas bandas a la vez —GPS, teléfono, ILS— y el cuadro encaja bastante mejor con lo descrito.
Lo que sigue sin estar en ningún comunicado es si ese inhibidor existe, de quién es o si tiene relación con los dos aterrizajes. Nadie lo ha confirmado. Y sin confirmación, todo esto es un mapa de coincidencias, no una causa.
Dos aviones, dos ciudades, un radar de más en una sierra que cae justo encima de una ruta de aproximación. Puede ser una casualidad estadística —los aterrizajes de emergencia ocurren— o puede ser el primer síntoma de algo que nadie ha explicado todavía.
¿Alguien tiene los datos del resto de la semana?