El hilo discute si el menú de Ceuta es falso y quién paga
En este tramo hay quien da la foto del menú por falsa, hay quien dice que la ración es demasiada y hay quien sigue midiendo la cena contra la comida de un hospital. El hilo no se pone de acuerdo ni en si la bandeja existe. Y sigue sin aparecer un papel que lo aclare.
Qué se ha sabido
Dos mensajes niegan la imagen. Uno dice que ha hablado con alguien que le asegura que
la foto del menú es falsa. Sadhu lo escribe en mayúsculas: noticia falsa, y añade que quien la difunde no hizo la mili ni los que se la creyeron. Ninguno de los dos pega nada que lo respalde.
El único material nuevo es un enlace. Es un redireccionamiento que aparece pegado sin comentario, y nadie lo abre, lo cita ni lo discute. Sigue sin llegar contrato, pliego, precio por ración o nota oficial.
Cae un dato con fecha. J.Murdock recuerda que en los primeros días del estado de alarma de
2020, durante la Operación Balmis, algunas unidades del Ejército de Tierra patrullaron las calles con los fusiles reglamentarios, y que Defensa ordenó a los pocos días dejar el arma larga y patrullar con pistola corta o defensa. Lo pega como contexto y sin enlace que lo verifique.
Otra cifra suelta, y sin origen: CarneconOjos sostiene que
llevan dos días comiendo de campamento y que aún así se quejan. No dice de dónde la saca.
Y siguen las comparaciones, ahora con sitios nuevos. BigTwentyOne:
he visto hospitales dar mejor comida. napobalo:
ni eso comen los presos. The ignorant manda a la tropa a los puestos de la Cruz Roja, donde dice que hay buffet libre. Aparece también una comparación con la alimentación en campos de concentración, lanzada sin ningún apoyo y sin que nadie la discuta.
Dónde está la bronca
Primer choque: la ración es poca o es demasiada. Lakota lo tiene claro:
para lo que están haciendo, es demasiada comida, así no engordan. Antiparras va por el otro lado y habla de un déficit de proteína para que no puedan rendir. Rebel6000 ironiza y echa en falta
ese par de copas de soberano que todo buen militar debería implementar en su dieta. Los dos bandos miran la misma bandeja y no ven lo mismo.
Segundo choque: quién la paga. J.Murdock sostiene que, siendo profesionales, el rancho debería salir de su soldada, y se queja de que encima haya refresco de cola. Es el mismo eje de antes con otro argumento: no es cuánto, es de quién.
Tercer choque: la cadena de mando. Aquí hay un movimiento que no se veía. Farero_interino reparte responsabilidad en vez de discutir el plato:
Las tropas, incluidos los oficiales y los jefes, obedecen ordenes del generalato y del Ministerio. Y remata que meter a todos en el mismo saco simplifica demasiado. Es el primer mensaje del tramo que separa al soldado de quien decide.
Enfrente, J.Murdock le quita valor a la obediencia debida y sostiene que la tropa carga con lo que hace. Y hay quien sigue responsabilizando a los militares de lo que pasa en la frontera. Todo atribuido, nada probado.
Cuarto choque, ya político. Un participante habla de haber obedecido órdenes ilegales y de un estado de alarma ilegal. J.Murdock mete la protesta de Paiporta en la misma frase que el despliegue y dice que no vale escudarse en la obediencia debida cuando se trabaja para la OTAN. Son acusaciones que se lanzan y se quedan ahí, sin documento detrás.
Cómo se habla de la tropa
En el tramo hay mensajes que les niegan cualquier mérito y otros que los colocan como víctima de la cadena. Un participante dice que no tienen honor y que se les trata demasiado bien. Otro sostiene que para mucha tropa esa ración es un manjar porque viene de países donde se pasa más hambre. Al lado, lakota reduce todo a que para lo que hacen les sobra comida. Enfrente, hastalosgueb original no se cree la foto. Nadie, en ninguna de las dos orillas, aporta un papel.
Qué cambia respecto a antes
Que la discusión ya no es sobre el menú, sino sobre si el menú es real. Antes se medía la bandeja contra otros menús; ahora se pone en duda la bandeja misma. Y la duda no se resuelve.
También cambia a quién se apunta. Antes se repartía la culpa entre el Gobierno, la tropa y la OTAN. Aquí entra la rendición de cuentas hacia dentro: que el rancho lo pague el que lo come, si es profesional. Y entra una fecha,
2020, que arrastra el asunto hacia el despliegue y las armas.
Y hay un par de mensajes que no van de comida, sino de para qué sirve la tropa. Uno sostiene que ya se vio de qué lado está y que no venga con la obediencia debida. La cena es lo de menos; la pregunta es otra.
Nada se cierra. Hasta quien se lo cree añade un matiz: hastalosgueb original escribe
No me lo creo. No puede ser verdad. Las raciones de campaña son mejores. Y Jörmundgander deja el resumen más corto del tramo:
mal paga el demonio a quien le sirve.