Visilleras
de Complutum
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Comentemos amistosamente este tweet:
Aquí dejo el texto para los que no usen X:
Jesús Fernández-Villaverde
@JesusFerna7026
Este lunes vimos las primeras encuestas que recogen, al menos en parte, el efecto del trágico accidente de tren de Urda en el electorado.
¿Cómo está la situación demoscópica actual en comparación con la de cuatro semanas antes de las elecciones generales del 23 de julio de 2023?
Para responder a esta pregunta, he recopilado las encuestas publicadas desde las convocatorias del 29 de mayo de 2023 y del 5 de octubre de 2026 y he calculado su media. El PP está hoy algo menos de dos puntos por debajo de donde estaba hace tres años, el PSOE prácticamente igual, Vox cinco puntos por encima y Frente Amplio más Podemos unos cuatro puntos por debajo de Sumar. En total, un claro desplazamiento a la derecha de unos 3,5 puntos.
¿Qué ha ocurrido con las tendencias? Tanto en 2023 como en 2026, la convocatoria de elecciones y las primeras semanas de precampaña mostraron una tendencia favorable a los partidos de izquierda. Esta tendencia parece haberse quebrado en 2026 después del accidente. Aunque la tendencia vuelva en las próximas semanas, lo que ya es indudable es que el PSOE ha perdido al menos una semana de precampaña que le fue muy útil en 2023.
Mi siguiente ejercicio es un condicional. Supongamos que, a partir de ayer lunes, la izquierda experimenta la misma remontada que en 2023, pero partiendo de la situación actual. Enfatizo, una y mil veces, la palabra condicional: no afirmo que esto vaya a ocurrir, solo me pregunto qué ocurriría en este escenario. Para ello, aplico a las encuestas actuales el cambio observado en 2023 entre las encuestas de cuatro semanas antes y el resultado final.
Obtengo que, de ocurrir así, el PSOE sería el partido más votado, con un 31,9% de los votos, el PP quedaría segundo, con un 31,4%, Vox tendría un 17,6% y Frente Amplio más Podemos un 8,6%. En términos de escaños, PP más Vox tendrían una cómoda mayoría absoluta de 186 fruta, frente a los 171 actuales (cuento a UPN dentro del PP, pues ahora van en coalición).
Es decir, incluso si la izquierda remontase tanto como en 2023 (y, con los casos de corrupción, Ceuta y el accidente de tren, yo no creo que este escenario sea muy probable), PP y Vox podrían formar gobierno sin dificultad.
No es esto una sorpresa. En 2023, ambos partidos se quedaron a las puertas de la mayoría absoluta, con varios fruta que perdieron por muy pocos votos. Ahora, con un Vox más fuerte, lo que le permite llevarse muchos de los últimos escaños que en 2023 fueron a la izquierda, esta mayoría absoluta está mucho más cerca. La división entre Frente Amplio, Podemos y Adelante Andalucía, además, castiga mucho a la izquierda: al menos cuatro escaños.
Pero recordemos que el PSOE ha sido capaz de darle la vuelta a la situación demoscópica cuatro veces en las últimas décadas: 1993, 1996, 2004 y 2023. ¿Y si miramos la remontada del PSOE en esas otras ocasiones? En 1993 y 1996, la remontada del PSOE fue de un tamaño parecido a la de 2023 (3,8 puntos en 1993, 5,7 en 1996 y 5,4 en 2023). La mayor fue la de 2004 (6,1 puntos), después de los atentados del 11-M. Pero incluso con un “cisne […]” como el de 2004, PP más Vox mantendrían su mayoría absoluta, con 185 fruta: justo en el nivel de votos que mi escenario condicional genera, muy pocos escaños están en juego y que el PSOE lo haga un poquito mejor (6,1 versus 5,4) no marca diferencias.
Mis cálculos corroboran lo que llevo mucho tiempo repitiendo aquí en X: la estrategia del PSOE (y toda su campaña electoral antes del accidente estaba claramente dirigida a ello) no es formar gobierno, sino ser la lista más votada, por delante del PP (la afirmación “el partido X ha ganado las elecciones porque es la lista más votada” siempre me ha parecido vacía, pero parece tener un valor simbólico para muchos votantes).
¿Qué ocurrirá ahora? No lo sé. Todo estará más claro en una semana o así, cuando salga la nueva hornada de encuestas, con los votantes más alejados del accidente. ¿Ganará Vox votos del descontento? ¿O los ganará el PP entre votantes de centro y centro-izquierda disgustados por la pésima gestión del actual gobierno? ¿Le resultará más difícil al PSOE atraer el voto útil de la izquierda?
Lo que sí tengo claro es que en 2023 el PSOE consiguió una remontada extraordinaria. Hoy necesita una remontada mucho mayor y yo no veo manera alguna de que lo consiga.
Este lunes vimos las primeras encuestas que recogen, al menos en parte, el efecto del trágico accidente de tren de Urda en el electorado. ¿Cómo está la situación demoscópica actual en comparación con la de cuatro semanas antes de las elecciones generales del 23 de julio de 2023?… pic.twitter.com/r6r7mehJSp
— Jesús Fernández-Villaverde Ver en X
Aquí dejo el texto para los que no usen X:
Jesús Fernández-Villaverde
@JesusFerna7026
Este lunes vimos las primeras encuestas que recogen, al menos en parte, el efecto del trágico accidente de tren de Urda en el electorado.
¿Cómo está la situación demoscópica actual en comparación con la de cuatro semanas antes de las elecciones generales del 23 de julio de 2023?
Para responder a esta pregunta, he recopilado las encuestas publicadas desde las convocatorias del 29 de mayo de 2023 y del 5 de octubre de 2026 y he calculado su media. El PP está hoy algo menos de dos puntos por debajo de donde estaba hace tres años, el PSOE prácticamente igual, Vox cinco puntos por encima y Frente Amplio más Podemos unos cuatro puntos por debajo de Sumar. En total, un claro desplazamiento a la derecha de unos 3,5 puntos.
¿Qué ha ocurrido con las tendencias? Tanto en 2023 como en 2026, la convocatoria de elecciones y las primeras semanas de precampaña mostraron una tendencia favorable a los partidos de izquierda. Esta tendencia parece haberse quebrado en 2026 después del accidente. Aunque la tendencia vuelva en las próximas semanas, lo que ya es indudable es que el PSOE ha perdido al menos una semana de precampaña que le fue muy útil en 2023.
Mi siguiente ejercicio es un condicional. Supongamos que, a partir de ayer lunes, la izquierda experimenta la misma remontada que en 2023, pero partiendo de la situación actual. Enfatizo, una y mil veces, la palabra condicional: no afirmo que esto vaya a ocurrir, solo me pregunto qué ocurriría en este escenario. Para ello, aplico a las encuestas actuales el cambio observado en 2023 entre las encuestas de cuatro semanas antes y el resultado final.
Obtengo que, de ocurrir así, el PSOE sería el partido más votado, con un 31,9% de los votos, el PP quedaría segundo, con un 31,4%, Vox tendría un 17,6% y Frente Amplio más Podemos un 8,6%. En términos de escaños, PP más Vox tendrían una cómoda mayoría absoluta de 186 fruta, frente a los 171 actuales (cuento a UPN dentro del PP, pues ahora van en coalición).
Es decir, incluso si la izquierda remontase tanto como en 2023 (y, con los casos de corrupción, Ceuta y el accidente de tren, yo no creo que este escenario sea muy probable), PP y Vox podrían formar gobierno sin dificultad.
No es esto una sorpresa. En 2023, ambos partidos se quedaron a las puertas de la mayoría absoluta, con varios fruta que perdieron por muy pocos votos. Ahora, con un Vox más fuerte, lo que le permite llevarse muchos de los últimos escaños que en 2023 fueron a la izquierda, esta mayoría absoluta está mucho más cerca. La división entre Frente Amplio, Podemos y Adelante Andalucía, además, castiga mucho a la izquierda: al menos cuatro escaños.
Pero recordemos que el PSOE ha sido capaz de darle la vuelta a la situación demoscópica cuatro veces en las últimas décadas: 1993, 1996, 2004 y 2023. ¿Y si miramos la remontada del PSOE en esas otras ocasiones? En 1993 y 1996, la remontada del PSOE fue de un tamaño parecido a la de 2023 (3,8 puntos en 1993, 5,7 en 1996 y 5,4 en 2023). La mayor fue la de 2004 (6,1 puntos), después de los atentados del 11-M. Pero incluso con un “cisne […]” como el de 2004, PP más Vox mantendrían su mayoría absoluta, con 185 fruta: justo en el nivel de votos que mi escenario condicional genera, muy pocos escaños están en juego y que el PSOE lo haga un poquito mejor (6,1 versus 5,4) no marca diferencias.
Mis cálculos corroboran lo que llevo mucho tiempo repitiendo aquí en X: la estrategia del PSOE (y toda su campaña electoral antes del accidente estaba claramente dirigida a ello) no es formar gobierno, sino ser la lista más votada, por delante del PP (la afirmación “el partido X ha ganado las elecciones porque es la lista más votada” siempre me ha parecido vacía, pero parece tener un valor simbólico para muchos votantes).
¿Qué ocurrirá ahora? No lo sé. Todo estará más claro en una semana o así, cuando salga la nueva hornada de encuestas, con los votantes más alejados del accidente. ¿Ganará Vox votos del descontento? ¿O los ganará el PP entre votantes de centro y centro-izquierda disgustados por la pésima gestión del actual gobierno? ¿Le resultará más difícil al PSOE atraer el voto útil de la izquierda?
Lo que sí tengo claro es que en 2023 el PSOE consiguió una remontada extraordinaria. Hoy necesita una remontada mucho mayor y yo no veo manera alguna de que lo consiga.
