El IVA del 21% a los pisos turísticos: quién paga realmente
El Gobierno ha metido un IVA del 21% a los pisos turísticos y ha subido la fiscalidad a las SOCIMI. La medida llega con una promesa implícita: frenar la sangría de vivienda residencial convertida en alojamiento vacacional y devolver los pisos al alquiler de toda la vida. Sobre el papel, suena a justicia fiscal. En la práctica, el debate que se ha abierto en los foros económicos deja una pregunta incómoda: ¿a quién le duele de verdad este hachazo?
El IVA no lo paga el propietario. Lo paga el turista. Es la primera conclusión que se impone entre quienes analizan la medida con calculadora en mano. El dueño del piso lo repercute en el precio de la noche, y el que se aloja en un Airbnb paga un 21% más. Ningún problema para el casero, que cobra lo mismo o más. El problema lo tiene el que viaja con presupuesto ajustado y descubre que el apartamento ya no es más barato que el hotel.
¿Por qué el IVA del 21% no frena los pisos turísticos?
Ahí empieza el lío.
La subida fiscal no toca el incentivo real, que es la rentabilidad del alquiler vacacional frente al residencial. Mientras alquilar un piso por meses siga dando menos que alquilarlo por noches, el propietario seguirá buscando la vía corta. El IVA solo encarece el producto, no cambia la ecuación de fondo.
Hay quien sostiene que la medida es un parche recaudatorio disfrazado de política de vivienda.
El Estado se apunta al negocio de las airverbenas en vez de cerrarlo, viene a decir este análisis. Si el problema es que los pisos turísticos destrozan los barrios, la solución no es cobrarles más, sino prohibirlos. Un 50% habría cerrado el grifo, se argumenta. Un 21% solo engorda las arcas públicas.
Los hoteles ganan, los vecinos siguen igual
El sector hotelero sale reforzado sin mover un dedo.
La competencia desleal del piso turístico se encarece y el hotel recupera terreno. Los que defendían la medida como un golpe al casero descubren que el beneficiario final es la cadena hotelera, que ya venía quejándose de que un particular con dos pisos le robaba clientes sin cumplir las mismas normas.
Para los vecinos, el resultado es el mismo de siempre.
Ruidos, zonas comunes saturadas y portales convertidos en recepciones improvisadas. El IVA no echa a nadie del edificio. La convivencia no mejora porque el turista pague un 21% más por la noche. El que vive allí sigue aguantando lo mismo.
Las SOCIMI y el fantasma de 2012
La subida fiscal a las SOCIMI tiene su propia historia.
Estas figuras las creó el Ejecutivo de Mariano Rajoy en 2012 para reanimar un mercado inmobiliario que estaba anémico tras el pinchazo de la burbuja. Ahora se les sube el impuesto para corregir lo que entonces se incentivó. Es la política económica dando volantazos sobre sí misma.
El argumento contrario también tiene recorrido.
Si el capital inmobiliario encuentra mejor rentabilidad fuera, se irá. España vive del turismo y desindustrializarse mientras se castiga al sector que trae dinero es jugar con fuego. Los que defienden el turismo masivo como motor económico avisan: si encareces el alojamiento, el turista se va a Croacia o a Marruecos, y aquí no queda ni el gasto ni el empleo.
El turista que se quiere perder y el que se quiere conservar
Hay una corriente que ve en la medida un filtro deseable.
El turismo de borrachera y bajo gasto no compensa lo que cuesta. Si el IVA del 21% sirve para que ese perfil se vaya a otro sitio, bienvenido sea. El turista que respeta el barrio, gasta en comercios locales y no convierte la escalera en un botellón es el que interesa. El otro, que se vaya.
El problema es que el filtro no distingue.
El que viaja con niños y busca apartamento para cocinar también paga el 21%. Y ese no molesta a nadie. La medida es un mazo, no un bisturí, y el mazo cae sobre todos por igual.
Al final, la pregunta que queda en el aire no es si el IVA del 21% es justo o injusto. Es si sirve para algo.
Sube la recaudación, encarece el viaje y deja intacto el negocio. Los barrios siguen igual, los hoteles celebran y el turista paga la fiesta. ¿Alguien ha visto cerrar un piso turístico por esto?