El hilo se enreda con la tauromaquia y los agentes de igualdad
La conversación sobre el recorte de ayudas LGTBI en Aragón ha mutado. Ya no se discute solo si el dinero debe ir a personas por su orientación sexual o por su situación económica. Ahora el hilo se enreda con la tauromaquia, los agentes de igualdad y hasta con una anécdota sobre el departamento de lenguas aragonesas.
Cuatro páginas en las que los participantes se acusan de desviar el tema y de no querer ver lo evidente.
Qué se ha sabido
En este tramo no hay datos nuevos sobre el recorte. Los enlaces que se comparten son los mismos de antes: la web de SOMOS LGTB+ Aragón, dos noticias —una de eldiario.es y otra del Huffington Post— y un reportaje de El Español sobre Isabel García y los puntos violeta. También se pegan dos vídeos de YouTube y dos tuits, pero sin que se detalle su contenido. La cifra que se repite es la del
15% de recorte, aunque sin más precisión. Alguien menciona que las ayudas van a discapacitados, pero no aporta cifras nuevas. La fecha del BOA, el 2 de octubre, sigue siendo la referencia.
Dónde está la bronca
El choque se ha desplazado. Por un lado, los que sostienen que el problema no son las ayudas a las personas LGTBI, sino las plazas de agentes de igualdad. «No se trata de que den ayudas a los LGTBI, se trata de crear placitas para agentes de género e igualdad y otros cursillos de pinta y colorea», resume un forero. Varios le siguen y piden que se extirpe toda subvención a asociaciones. «Que asesoren por amor al arte si tanto les interesan», dice otro.
Enfrente, los que defienden que la discriminación existe y que el Estado debe cubrir necesidades que la familia no siempre atiende. «La familia no tiene por qué dar nada. Precisamente se pagan impuestos para que cuando una persona necesite ayuda el estado actúe sin tener que depender de la caridad de nadie», plantea un participante. Otro añade que el Estado está precisamente para eso, incluso para los liberales.
La bronca se cruza con la tauromaquia. Un forero pregunta si los toreros necesitan ayudas por su situación económica y critica que se les hayan subido las subvenciones. La respuesta no se hace esperar: otro usuario enumera toreros que han declarado su diversidad sexual y sugiere que también deberían recibir ayudas. El sarcasmo se mezcla con el argumento.
También hay quien rectifica. Un participante que antes defendía el recorte ahora matiza que el problema es el modelo de negocio de las asociaciones, no las personas. Y otro pide que no se olvide que el dinero va a discapacidad, aunque lo hace con un exabrupto que no se reproduce.
Qué cambia respecto a antes
El debate ya no gira solo en torno a si las ayudas deben ir a personas por su orientación sexual. Ahora se discute si el problema son las plazas de agentes de igualdad, si las asociaciones son chiringuitos y si el Estado debe financiar cualquier tipo de colectivo. La anécdota sobre el departamento de lenguas aragonesas introduce un nuevo frente: el despilfarro de la administración. Y la mención a los toreros abre otro: por qué unos colectivos reciben subvenciones y otros no. La moderación sigue sin intervenir.
Una anécdota que se cuenta
Un forero cuenta que conoce a una persona que estaba en la planta de la DGA el día que el PP fue a meter la motosierra en el departamento de lenguas aragonesas. Según su relato, los funcionarios les señalaron una mesa con dos personas y les dijeron que ese era todo el departamento. La anécdota se usa para comparar el despilfarro que unos ven en las lenguas con el que otros ven en las ayudas LGTBI.