El maquinista pide ERTMS «ya» y avisa: «estamos hasta los mismos cojones de denunciarlo»
El hilo arranca con una pregunta directa de Brigit: si le encargaran arreglar el desaguisado, ¿por dónde empezaría? El maquinista no duda. Para ayer, retirar el LZB y poner el ERTMS en marcha ya, porque hasta donde sabe lo tienen todo instalado y es solo darle al ON y probarlo. A más largo plazo, miles de millones y planes de mantenimiento de infraestructura sólidos. Lo dice justo cuando LostSouls recuerda que en Horizonte acaban de decir que el ERTMS está instalado desde junio. La conversación se calienta.
Qué se ha sabido
El maquinista concreta distancias de frenado: de 300 a 0, unos 4-5 km; a menores velocidades la distancia es proporcionalmente menor porque la potencia de freno es mayor cuanto más lento va el tren. Preguntado por un posible sabotaje en la caída del sistema, incluido SAI y grupo electrógeno, responde que no llega a tanto y que no está por teorías de la conspiración, pero que si se cae toda la red eléctrica el mayor problema es que los trenes se detendrían todos a la vez, como pasó en el apagón. Sobre la gestión del tráfico, aclara que está a cargo de Adif desde sus centros de regulación para toda España, incluido ancho métrico, y que cada empresa tiene su centro propio para mantenimiento, relevos y cuestiones comerciales, no para regular tráfico. También explica que los enclavamientos de estación los maneja un ser humano y que, si se equivocan, se para y se dice, sin mayor problema. Sobre los grupos de WhatsApp de maquinistas, dice que hay infinidad y que no le parecen buena idea salvo que se sea muy riguroso, porque solo confunden. Y remata: «estamos hasta los mismos cojones de denunciarlo y reportarlo, solo te puedo decir eso, tanto renfe como las empresas privadas».
Dónde está la bronca
El primer choque es tecnológico. Jugon96 insiste en la radiobaliza que llevan los barcos desde hace 70 años y en que no hace falta conocer al milímetro la posición del otro tren, solo saber por dónde anda y si desaparece un rato largo. El maquinista responde que absolutamente todos los trenes del mundo funcionan igual o similar, desde Japón hasta Nigeria, y que la conciencia situacional no es tan simple. El segundo frente es la responsabilidad. eL PERRO sostiene que el accidente fue provocado por el maquinista y que nadie asume responsabilidad, y propone automatizarlo todo. Frente a él, Filósofo Hardcore le pregunta al maquinista por qué se sorprende de que el sistema falle si él mismo ha dicho que se cae todos los días. El maquinista admite que en su vida se habría imaginado vivir un alcance en alta velocidad. La tercera bronca es política: frontis pregunta si debería dimitir el gobierno y toda la cúpula en bloque, y el maquinista no entra al trapo. Rembrandt Q. Einstein compara el LZB con un avión que vuela con un motor averiado y se pregunta por qué se consiente. Nadie le da una respuesta que le convenza.
Qué cambia respecto a antes
Hasta ahora el hilo discutía el accidente y la señalización. En este tramo entra con fuerza el ERTMS como solución inmediata, la distancia de frenado como dato técnico y la gestión del tráfico como competencia exclusiva de Adif. También aparece la dimensión laboral: el maquinista agradece a los trabajadores de vía su labor en noches de invierno y lluvia, y reconoce que son «los verdaderos héroes sin capa». La predicción de que el ERTMS estaba listo para encenderse queda sobre la mesa, sin confirmación oficial. El hilo se cierra con el maquinista despidiéndose hasta mañana: toca madrugar.