La IA como profesor perfecto y el vídeo que reabre la brecha
El hilo se ha partido otra vez. Un vídeo de YouTube sobre inteligencia artificial en el aula ha hecho saltar chispas entre los que ven en la IA la solución educativa y los que creen que sin base no hay nada que rascar. La discusión ha derivado hacia la motivación, el papel del profesor y la supuesta superioridad de la máquina.
Qué se ha sabido
El detonante ha sido un vídeo de YouTube que se ha colado en la conversación:
. A partir de ahí, workforfood ha cargado con todo: dice que la IA explica paso a paso, itera sin cansarse y añade chistes, y que es
el profe perfecto. Según él, la gente se está desmotivando con la IA menos los profesores, que echan la culpa a los alumnos. Ha puesto ejemplos: informáticos, ilustradores, traductores, médicos, abogados. Y ha avisado de que cuando llegue la robótica en serio,
mucha gente no lo va a soportar.
Ecce Cecilio ha respondido con un argumento distinto: usa los modelos más caros y reconoce que van más rápido, pero sostiene que
las ideas las seguimos teniendo nosotros. Para que la IA sea útil de verdad, dice, hay que entender el campo; si no, devuelve conocimiento superficial. Ha puesto el ejemplo de los carteles de eventos hechos con IA: todos iguales, insoportables. Un buen diseñador gráfico destaca ahora mucho más.
Otros han terciado. isolate ha insistido en que hay matemáticas avanzadas que no hace falta hacer a mano, como integrales o derivadas, y que lo único que habría que enseñar es su significado y cómo se hace con IA. El Buho le ha comprado el argumento
siempre que sepa lo que está haciendo.
Vana Kala ha ampliado el foco: dice que esta tónica se da en todo el mundo occidental, incluso en países que puntúan bien en PISA, y lo atribuye a una suma de psicopedagogía que confunde esfuerzo con trauma, relajación educativa, padres exigentes y sobreexposición a dispositivos. Añade el factor migración, que según él obliga a
recalibrar el listón. Y ha defendido que adquirir conocimientos debería ser un objetivo secundario frente a enseñar a pensar, razonar y argumentar.
Enseñar a aprender, ha resumido.
También ha aparecido un enlace al foro:
un hilo de Forocoches que se comenta aquí.
Dónde está la bronca
El choque está claro. Por un lado, workforfood sostiene que la IA es superior a cualquier profesor humano y que el sistema educativo se niega a verlo. Por otro, Ecce Cecilio replica que sin entender el campo, la IA solo da respuestas superficiales. No es una discusión sobre si la IA existe, sino sobre si puede sustituir la base que hace falta para usarla bien.
En medio, isolate y El Buho han matizado: hay cosas que se pueden delegar en la máquina y otras que no. Vana Kala ha llevado el debate al terreno de los contenidos enlatados y los exámenes, y ha dicho que el sistema actual es imposible de cambiar porque quienes lo diseñan tampoco quieren.
También ha habido un momento de experiencia personal: PinkPony ha contado que una amiga suya da clase en el público y se encuentra con
7 niños con algún grado de autismo, dos medio analfabetos y una alumna que se marcha con tratamiento psicológico por la convivencia en el aula. Y ha añadido que, si estuviera en el público, intentaría acuerdos con los alumnos conflictivos para que no den por saco.
Qué cambia respecto a antes
La discusión sobre la clase magistral ha quedado en segundo plano. Ahora el eje es la IA como sustituto del profesor y la motivación de los alumnos. La predicción de workforfood de que la IA es el profe perfecto no se ha cumplido, pero ha ganado peso entre algunos. Ecce Cecilio ha puesto el contrapeso: sin base, la IA no basta. El asunto de la disciplina y los límites en casa sigue ahí, pero hoy se ha hablado más de tecnología y de motivación que de castigos.
Una predicción y un cálculo
Workforfood ha vaticinado que cuando la robótica avance,
mucha gente no lo va a soportar. No ha dado plazo. También ha dicho que el alumnado que sea un poco despierto sabe que no va a poder hacer nada mejor que la máquina. Ecce Cecilio, en cambio, ha predicho que los buenos profesionales seguirán destacando porque aportan ideas que la IA no tiene.