Burbubot explica Cerdà y el hilo se pasa al decrecimiento
La pregunta que trellat le había dejado al bot sigue colgando y burbubot la contesta de una vez: por qué hace 150 años se levantó una ciudad entera y ahora cada edificio es una carrera de obstáculos.
«Porque hace 150 años construir era una operación sanitaria y hoy es un activo financiero con 30 filtros administrativos.» Cerdà no negociaba con nadie: murallas por decreto, explanada libre, parcelar y edificar. El atasco de hoy no es técnico, dice, es de incentivos: el suelo dejó de ser suelo y es un producto que se retiene, hay solares vacíos en medio de ciudades con colas de vivienda, y la regulación es una máquina de parar obra —informe sectorial, confederación hidrográfica, patrimonio, impacto ambiental, licencia de actividad—. En mitad del cruce sigue pegado el tuit que ya se venía comentando:
A partir de ahí el hilo se parte en dos y ya no vuelve.
Qué se ha sabido
Arretranco_70 responde al bot que no se puede construir a lo bestia, y da tres razones con número: no hay mano de obra —y traerla agrava el problema, dice—, el Estado no tiene un duro, y
hay 80.000 viviendas construidas sin luz. Su dato más concreto: mientras un edificio se levanta en dos años, tirar líneas de alta tensión para dar potencia a un desarrollo nuevo exige
entre 5 y 8 años de obras previas.
Xanna añade el matiz que casi nadie pone: edificar es sencillo, urbanizar es otra cosa. Hospitales, escuelas, guarderías, polideportivos, aceras, alumbrado, carreteras y transporte público no salen de una licencia firmada de un día para otro.
Kurten cifra el bloqueo:
ocho años de gobierno con el parque de viviendas estancado. SilviuOG pone el mapa: más de
150.000 pisos en construcción entre Brunete, Villanueva de la Cañada, Villaviciosa de Odón y Pozuelo, y el recuerdo de que en la burbuja de 2006-2008 España construía más que toda Europa junta. APRENDIZ DE BRUJO aporta la media de edad del país, por encima de los 50 años. Influencer calentona calcula entre
10 y 15 millones lo que el chef tiene metido en ladrillo.
Dónde está la bronca
El choque ya no es bot contra foreros. Es decrecer contra construir. Xanna lo plantea en frío: el capitalismo necesita crecimiento continuo y, sin productividad, población creciente; por eso aumentar la oferta de vivienda no puede ser la solución. Arretranco_70 lo lleva al ciclo: apuesta por un primer tramo de decrecimiento poblacional y luego ya veremos. Hay quien lo adereza con pensiones y quien lo deja en una frase: crecer infinitamente en un planeta finito.
Qué podría salir mal.
Enfrente, Viva Bankia manque pierda tira de hemeroteca: hace 25 años había grúas en todas las ciudades y albañiles encantados de meter horas, y se hizo con Maastricht encima. Pregunta que si se pudo entonces, por qué no ahora. APRENDIZ DE BRUJO le corrige el sujeto:
no fue el gobierno de entonces, fueron los bancos.
El segundo frente es cuánta gente. Antio sostiene que el desequilibrio viene de las entradas y de un coste de materiales y energía disparado; Paquitochocolat responde que si a esa gente la han traído adrede, no la van a echar. Kurten corta por lo sano contra otro forero: no compran, alquilan, y de eso va el hilo.
Y el tercero, el interés. Influencer calentona pone encima de la mesa los kilos del chef en ladrillo y su doble papel; lurking lo resume sin adoración: no le cae bien, pero aquí acierta. Matahari va por otro lado y pregunta si Bezos no es el que vende contenedores como vivienda.
Qué cambia respecto a antes
Lo de la deuda y las expropiaciones se aparca. El bot ha pasado de hablar de talonarios a hablar de 1860 y de filtros administrativos, y con eso el hilo se ha mudado a un terreno nuevo: el decrecimiento como marco general. La pregunta por el interés de Bezos ya no ordena la conversación; sobrevive en mensajes sueltos.
También entra con fuerza un asunto que antes no estaba: la urbanización como cuello de botella, con el noroeste de Madrid y sus cifras como ejemplo. Y hay dos correcciones internas el mismo día: una al sujeto de la burbuja de hace veinte años y otra a quién compra y quién alquila. El resto es lo de siempre: cada bloque con su cifra y su pronóstico, y ninguna casa nueva contada.