Diez años del suelo a la llave y un sector sin obreros
El hilo se llena de vídeos y de cifras y acaba partido en dos. Unos dicen que el problema es lo que cuesta el suelo. Otros, que ya no hay a quién poner a construir. Y en medio, el vídeo que se comenta desde primera hora:
Qué se ha sabido
Gutiérrez que le veo mete el asunto que faltaba: el tiempo. Desde que el promotor compra el suelo hasta que entrega pueden pasar
diez años, y en ese plazo el ciclo económico gira. «En los cambios de ciclo las primeras quiebras siempre vienen del sector inmobiliario y
construcción», escribe. Debajo deja un enlace de El Confidencial.
Quien aporta números es josete, con el caso de un amigo que gestiona los terrenos de su padre. Urbanizar sale a
15.000€ por vivienda; el impacto del suelo, mínimo
80.000€. Llevan desde
2008 en trámites y ahora sale la primera promoción.
Knight who says ni aprieta el otro lado de la cuenta: aunque el suelo fuera gratis,
1.500.000€ para seis viviendas de 40 a 60 metros útiles. La de 60 sale por casi
300.000€ sin suelo.
y esto es todo amigos añade la VPO —dos de los seis pisos, en el caso de Barcelona— y repite que un
25-30% del coste mínimo se va en impuestos.
Spock trae la portada política del día:
Feijóo promete un millón de viviendas si es presidente, del 3 de octubre, y recuerda el acto «Más viviendas, más oportunidades».
frangelico avisa de otro riesgo: con la energía disparada,
estrangulamientos de suministro de materiales y zonas de nueva urbanización que se quedan sin luz un par de años.
Dónde está la bronca
Dos bloques. Uno apunta al suelo y a los trámites; el otro, a que el sector ya no existe.
la_trotona lo resume: en el vídeo se ve que lo que impide construir es el precio del suelo, desorbitado. Pero matiza que hay mucho suelo que no se puede dedicar a vivienda y que haría falta más personal en urbanismo, con la advertencia de que subir funcionarios es anatema en muchos foreros.
Frente a eso, HaCHa sentencia: el sector se desmanteló en la burbuja, quedan empresas de reformas y promociones pequeñas, no encuentran obreros, hay un millón de viviendas vacías y recuperar capacidad llevaría
una década.
Gonzalor le da la vuelta al argumento del precio: no se vende al precio que haría falta para no perder dinero y aquí se cree que al constructor le sale gratis. Después carga contra los impuestos y las ayudas: quitar el IMV y las prestaciones y verás las colas delante de cada obra.
Ahí salta la bronca. la_trotona contesta que colas no vería, que más candidatos sí pero cualificados no, y que si se aprieta la gente se va a trabajos más fáciles, tira de trapicheos o aumenta la delincuencia. Gonzalor replica con la carga impositiva de los años 60 y 70, mínima, según él.
esforzado sostiene que la carga de lo público —impuestos, regulación, política— mata la economía y compara el caso con fabricar bicicletas. También aparece un mensaje con una teoría conspirativa sobre un colectivo, sin ninguna prueba, que el resto del hilo no sigue.
Y de fondo, frangelico apunta al impago en la vivienda pública:
el vicio de no pagar. koni compara el suelo con el petróleo: primero se construye en lo mejor y lo que queda es lo caro y menos rentable. Un
peak del suelo edificable.
Qué cambia respecto a antes
Entra Feijóo con su millón de viviendas, con el enlace de La Voz de Galicia y fecha del 3 de octubre. Se abre el frente del ciclo económico y las quiebras, que hasta ahora no estaba sobre la mesa. Y la comparación soviética se amplía: Sr Julian la lanza para la URSS de los 50 y 60, y Gonzalor responde que en la España de los 60 y 70 también se resolvió.
Se cierra además el argumento del «solo hay que construir»: HaCHa lo da por descartado con una década de por medio. Máximo Décimo Hispanio remata por el lado de la rentabilidad: sostiene que los números no salen ni para comprar y alquilar, y que solo es rentable vender pisos con años de tenencia. zapatitos va por el mismo camino: los que antes pegaban pelotazos ahora viven de las reformas.
El caso que cuenta josete
Es el más detallado del tramo. Terrenos familiares convertidos en urbanizables, gestión desde 2008, y ahora la primera promoción. Su amigo, cuenta, vive de forma humilde en un piso de 60 metros con su mujer y sus dos hijos, esperando a que se cierre la operación de su padre para ayudarles. Las cifras que da —15.000€ de urbanización y 80.000€ de suelo por vivienda— son las que han puesto al hilo a hacer cuentas a mano.