Gothaus
Será en Octubre
Y esto es lo que pasa cuando el estado interviene en el mercado sin analizar las consecuencias o corregir el error en cuanto se produce.Mi familia vivió hasta principios de los 80 en un piso en alquiler del tipo habitual en aquella época. La verdad es que no era justo para los propietarios, que no podían actualizar prácticamente la renta, ni aunque pasaran años y años. Al final, generaba malos rollos porque estaban deseando que te marcharas para poder alquilárselo a otro por un poco más. Ni pensar en que mejoraran nada, porque tampoco sacaban para ello.
Más tarde, en los 90-2000, conocí gente que vivía en pisos de renta antigua cuando ya el mercado estaba liberalizado y siempre lo vi como dos mercados paralelos, cada uno injusto a su manera: uno que no hacía más que subir y subir (mirad adónde ha llegado) y otro tan protegido que ni incentivaba demasiado a los inquilinos a comprar (con lo que este caso de ahora claramente no es para nada inusual), ni a los propietarios a invertir para mantener o mejorar las viviendas.
Inquilinos que subían 4 o 5 plantas cuando ya estaban jubilados (o que en los peores casos no podían salir a la calle) porque el edificio no tenía ascensor, pisos con el aspecto original de los 50 o los 60, que no reformaban porque no era suyo, fincas viejas en las que no se arreglaba nada... Algunas de esas personas tenían dinero y podrían haber comprado el piso cuando se lo ofrecían, pero es que no les compensaba porque vivían casi gratis. Otros incluso tenían alguna propiedad en otro sitio, pero lo mismo, no se iban ni a tiros, porque pagaban cuatro cortesana y encima el contrato pasaría luego a los descendientes. Seguro que también los había que no tenían un chavo y no habrían podido pagar nada más caro, pero los casos que os cuento son tal cual.
Y mientras, tú pagando la mitad de tu sueldo o más por el mismo piso tacaño o compartiéndolo para poder ahorrar un poco. Eso sí, no te librabas de la actualización puntual cada año del precio del alquiler.
Hace nada han desahuciado a una familia vecina en una situación parecida a la de esta señora. Por cierto, el propietario es un instituto estatal que gestiona el parque de viviendas construidas en época de Franco para un gremio de trabajadores del estado.
En fin, como en todo, las dos velocidades: mercados híper protegidos y mercados ultra liberalizados, en paralelo. Trabajadores (ya cada vez menos, en claro proceso de sustitución) con sueldos que suben casi automáticamente, con complementos por antigüedad y pluses del año de Maricastaña, y otros que, por nacer más tarde, tienen que conformarse con la precariedad y sueldos que no alcanzan para pagarse más que una habitación en un piso compartido con otros 4 o en barrios cada vez más y más alejados.
Qué malo era Franco, pero bien que la gente se aprovecha de las leyes que creó su régimen. Para eso no son antifranquistas.