Al final, si te fijas, y -obvias- el dinero y su valor....Yo le acabo de comprar una casa a mi abuelo. El origen de esta parcela es que la empresa minera para la que trabajaba mi bisabuelo les regaló tierras a sus empleados para que hiciesen sus propias casas.
Se hicieron primero una casa dentro de una cueva y después construyeron una casa, por supuesto sin arquitectos, licencias ni permisos. Y ahí está la cueva-casa y la casa que son más sólidas que la mayoría.
Para yo comprar el terreno y la casa, en un pueblo de Madrid pero lindando con Guadalajara, me han tenido que hacer un buen descuento y he tenido que hipotecarme 30 años.
Igualito a lo que tenemos ahora, no nos hacemos una idea de cómo nos están engañando.
Tú abuelo necesitaba una casa, se la regalaron. Se hizo su casa y trabajó y se deslomó, porque necesitaba comer y criar a su familia.
Tú trabajas, te deslomas, te pagan poco, y te compras la casa que puedes, para comer, y con la aspiración de poder tener o criar a tu familia.
Eso sí, supongo que puedes permitirte coche, algunos viajes, y cosas que tú abuelo no podía permitirse. Dudo que pudiera ir a Tailandia. Quizás, tú sí.
A cambio, ellos tenían una vida natural, más sana, más sacrificada, y una cabeza amueblada, no como las generaciones de hoy en día, con tatuajes y con el cerebro frito por las redes sociales.
Lo que vengo a decir, es que al final, nos deslomamos para vivir. Te toque cuando te toque. Y al precio que te toque.
Unos más y unos menos, eso sí.
