Zapatero admite ahora que no tiene los justificantes de las joyas porque pedirlos al Rey de Arabia habría sido «extravagante» y de mal gusto | El Diario Vasco
El expresidente recuerda que no está bien visto reclamar el ticket de compra a la persona que te hace un regalo y exige al juez que sea él el que demande esos documentos a la autoridades saudíes
El expresidente recuerda que no está bien visto reclamar el ticket de compra a la persona que te hace un regalo y exige al juez que sea él el que demande esos documentos a la autoridades saudíes
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José Luis Rodríguez Zapatero.(Efe)
Melchor Sáiz-Pardo yJavier Arias Lomo
04/11/2026Actualizado a las 16:00h.
«Lo cierto es que cuando mi mandante recibió unas piezas de joyería hace 19 años, ni le extendieron ni él mismo extendió un acuse de recibo de la entrega, pues esa actuación es extravagante en el contexto en el que se produjo (y anómalo en la entrega de cualquier obsequio)».
Y con ese argumento -el de que nunca se pide el ticket de compra a la persona que te hace un regalo- José Luis Rodríguez Zapatero ha decidido poner deberes al juez que le investiga. Como no encuentra un solo papel que acredite el origen de las joyas millonarias descubiertas en su oficina, el expresidente exige ahora que sea la Justicia española quien busque las pruebas en Arabia Saudí. La petición ha abierto un nuevo frente en su guerra con el magistrado José Luis Calama.
El expresidente del Gobierno ha presentado este miércoles un recurso de apelación ante la Sala de lo Penal de la Audiencia Nacional, al que ha tenido acceso este periódico, en el que reclama que se obligue al instructor a solicitar a la Corte Real saudí una certificación que confirme su versión: que las alhajas fueron un regalo personal del rey Abdalá en junio de 2007.
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El problema que afronta el expresidente es que, diecinueve años después de la supuesta entrega, carece de cualquier justificante. Ni factura, ni certificado de autenticidad, ni resguardo, ni siquiera los estuches originales de unas joyas que la última tasación judicial valora en 1.023.320 euros.
Su defensa lo reconoce expresamente: «El señor Rodríguez Zapatero manifiesta que no conserva en su poder ningún elemento periférico del propio regalo». Tampoco tiene «certificado o documentación alguna relativa a esos objetos». Una ausencia que sus abogados atribuyen al tiempo transcurrido y a las circunstancias de una entrega que, según sostienen, fue estrictamente privada.
Dos cartas
La explicación tampoco encuentra respaldo, por ahora, en Arabia Saudí. Zapatero asegura haber enviado dos cartas a la Corte Real, una en junio y otra en agosto de este año, para obtener la confirmación. Sin embargo, admite que no dispone de acuse formal de recepción de ninguna de ellas y que sus gestiones no han recibido respuesta expresa.El recurso, firmado por el abogado Víctor Moreno Catena, justifica esta falta de documentos con un argumento peculiar: cuando un jefe de Estado entrega un regalo, pedirle un recibo sería una extravagancia. «Ni le extendieron ni él mismo extendió un acuse de recibo de la entrega», sostiene la defensa.
A partir de ahí, Zapatero reclama que intervenga el aparato judicial. Sus abogados consideran que la comisión rogatoria es necesaria precisamente porque no han conseguido las pruebas por sus propios medios. Argumentan que el instructor debe investigar también aquello que pueda favorecer al sospechoso y le reprochan que se niegue a hacerlo.
Los peritos apuntan a una probable fabricación asiática, aunque no consiguen determinar el año exacto de elaboración
El expresidente asegura que dejar en sus manos la obtención de ese documento supone una exigencia imposible. Califica de «ilusoria» la alternativa planteada por Calama de que realice personalmente gestiones ante las autoridades saudíes, incluso desplazándose al país, aprovechando sus antiguas relaciones institucionales.
La respuesta judicial había sido contundente. Calama sostiene que la cooperación internacional no puede utilizarse para «construir ex novo el soporte probatorio de una mera afirmación formulada por el propio investigado». El magistrado recuerda que la investigación debe apoyarse en elementos objetivos y que las diligencias solicitadas por las partes deben superar un examen de utilidad y pertinencia.
Hay otra circunstancia que complica la versión del expresidente. La documentación oficial incorporada al sumario acredita que Zapatero sí entregó al Estado otros regalos recibidos del mismo monarca saudí. Entre ellos figura un reloj de sobremesa dorado con esmeraldas, fechado el 19 de junio de 2007, durante aquella misma visita.
Tres conjuntos
Las doce joyas ahora investigadas, repartidas en tres conjuntos de esmeraldas, zafiros y gemas rojas, no aparecen en el inventario de obsequios institucionales incorporados al patrimonio público en marzo de 2012.Zapatero defiende que aquella diferencia obedeció exclusivamente a la voluntad del rey Abdalá. El reloj era institucional y las joyas personales. «Ni los regalos se entregaron en unidad de acto, ni en el mismo lugar, ni con el mismo carácter», asegura el recurso.
Calama encuentra especialmente difícil aceptar esa distinción porque fue precisamente el Gobierno de Zapatero quien aprobó, en febrero de 2005, el Código de Buen Gobierno que establecía la incorporación al patrimonio público de los regalos institucionales de especial significación.
El expresidente replica que esa regulación únicamente afectaba a los obsequios oficiales y que siempre entendió que las joyas pertenecían a su esfera privada. También insiste en que nunca conoció realmente su valor, que «las joyas jamás se han usado por nadie» y que nunca intentó venderlas.
La Fiscalía Anticorrupción ha ido bastante más lejos. Considera que la propia explicación del expresidente podría justificar ampliar la investigación por un presunto delito de malversación, al haber reconocido que conservó privadamente bienes de considerable valor recibidos mientras presidía el Gobierno. Calama dejó pendiente una resolución específica sobre esa petición.
La defensa también cuestiona que la investigación tributaria y por posible contrabando se abriera sin una comprobación previa de Hacienda. Reprocha que no exista una liquidación provisional, que no se haya identificado el ejercicio fiscal afectado ni se haya concretado qué obligación aduanera pudo incumplirse.
El expresidente defiende que las joyas nunca se utilizaron y que jamás intentó venderlas
Mientras tanto, el análisis científico de las joyas tampoco ha despejado las incógnitas. La pericia de Yanes rebajó su valoración respecto de los 1.323.915 euros calculados inicialmente por Ansorena y apuntó a una probable fabricación asiática. Además, relacionó la composición metálica con técnicas posteriores a la normativa europea sobre níquel de 2007, aunque reconoció que no podía precisar el año de fabricación.
La investigación acaba de dar otro paso. Calama ordenó el 3 de noviembre a la Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal (UDEF) investigar quién podría ser el fabricante de las joyas a partir del punzón que figura en las piezas más valiosas.
Los peritos identificaron una marca rectangular con una T y la inscripción 18K, insuficiente por ahora para localizar su procedencia. La defensa considera que identificar al fabricante tampoco permitiría averiguar quién compró las joyas, cuándo se adquirieron ni quién las entregó posteriormente a Zapatero.
