La AEMET anuncia un otoño cálido y el hilo se parte en dos
Llega el balance, llega el pronóstico y el hilo se rompe en tres. Unos dicen que sí, que nunca habían pasado tanto calor. Otros dicen que este verano fue flojo. Y un tercer grupo se pone a discutir si la serie sirve para algo.
Qué se ha sabido
El dato gordo entra por un forero que pega el informe entero. La AEMET presentó en Valencia el balance del verano de 2026, que queda como el más cálido de los últimos
157 años tras la reconstrucción de la serie hasta
1869, y como el más cálido también dentro de la serie oficial, que arranca en
1961. El texto cita al portavoz, Rubén del Campo: «puede afirmarse que el verano de 2026 ha sido el más cálido desde, al menos, ese año».
Y añade la coletilla que nadie había pedido: la agencia prevé un otoño más caluroso de lo habitual.
Otra cifra la suelta un participante por su cuenta:
22,7 de media, dice, y con eso sentencia que el verano fue suave salvo una o dos semanas en Canarias.
En cuanto a fuentes, hay tres enlaces. Uno lleva a El País y a la noticia de que el Gobierno lleva a la Fiscalía los discursos de odio contra meteorólogos y divulgadores climáticos. Otro apunta a El Norte de Castilla y a una crónica de un jueves de agosto frío en Valladolid. El tercero va a la web de una fundación sobre cambio climático.
Sobre el terreno, un forero escribe el
20 de septiembre que sigue haciendo un calor de pleno agosto.
Dónde está la bronca
Primer frente: la piel. Un participante concede el dato sin peros —«este verano ha sido, de lejísimos, el más caluroso que he vivido», dice, y añade que sus conocidos coinciden—. Otro apunta que el verano se alarga desde mediados de mayo y no se acaba. Enfrente, dos voces bajan el termómetro: a uno le ha parecido «bastante flojito», y el otro matiza que lo vivió llevadero pero porque está en Cádiz, y que el castigo habrá sido Levante. Un tercero tira de hemeroteca y sostiene que los veranos duros fueron los de
2003, 2009 y 2012. Otro responde que el año pasado fue peor. Y uno más remata con la ironía de los santos: que San Miguel siempre estuvo calentito.
Segundo frente: la serie. Aquí es donde se lía. Un participante admite el hecho pero discute la causa: «Yo no digo que no sea cierto, pero digo que 150 años en términos climáticos es muy poco tiempo, y digo también que dudo mucho de que la causa sean las actividades humanas». Otro va por el mismo camino preguntando qué pasaba en 1869. Un tercero se queja de que antes se decía «desde que hay registros» y ahora los registros ya no valen.
Tercer frente: el aviso legal. Cuando se pega la noticia de la Fiscalía, un forero responde que llevar ante la Fiscalía a quien no comparte el discurso oficial es, a su juicio, un delito de odio contra quien discrepa, y suelta: «Opinar diferente / no estar de acuerdo no es ningún delito de odio». Nadie le discute eso en este tramo.
Y por el medio, dos cosas más. Una: alguien sostiene que este verano han fumigado los cielos como nunca, afirmación que no trae ninguna prueba. Dos: vuelve el escenario de los +60 °C en Madrid y Barcelona con la vida incompatible, que se repite aquí como si fuera un pronóstico y no un supuesto. También hay quien se ríe del estado del que lo difunde y le desea suerte en el búnker.
Qué cambia respecto a antes
Que la discusión ya no es solo sobre el verano. Entra el otoño, entra la Fiscalía y entra el cuerpo de cada uno como termómetro de repuesto. Y entra un giro: alguien que venía del escepticismo concede ahora que este verano ha sido el más caluroso que recuerda. La predicción del año pasado, la de que este sería peor, no se salda: unos dicen que se cumplió y otros que no.
El dato de cada casa
Lo más repetido del tramo no es una cifra, es una sensación. Unos escriben desde Cádiz, otros desde Valladolid, otros desde Canarias, y cada uno cuenta un verano distinto. El hilo deja claro que la percepción individual aguanta mal el contraste con el mapa: los mismos días son insufribles en un sitio y llevaderos a doscientos kilómetros. Y de fondo, la manía de redondear. Un forero lo resume con retranca: el verano más caluroso desde que hay registros y
70 años más para redondear.
Aquí no se cierra nada. El otoño está pronosticado y el termómetro de septiembre sigue dando de qué hablar.