Vox elimina la paga semanal de 17€ a los MENAS en Aragón: ahorro de 180.000€ al año
La paradoja de la medida es que, mientras el vicepresidente aragonés Alejandro Nolasco (Vox) defiende el tijeretazo como un recorte de gastos superfluos, varios análisis apuntan a que la cifra supone apenas una fracción del coste real del sistema de acogida. El subsidio, que se venía abonando directamente a los menores extranjeros no acompañados en centros de Aragón, ascendía a 17 euros semanales por menor. Con una población estimada de unos 200 beneficiarios —los cálculos oscilan entre 190 y 203—, el desembolso anual rondaba los 180.000 euros. Una cantidad que, puestos en contexto, equivale al sueldo bruto de dos funcionarios medios en la comunidad.
¿Cuánto costaba realmente el subsidio?
Los números han corrido como la pólvora entre quienes siguen la política de inmigración. Según las cuentas que circulan, el gasto total se obtiene multiplicando 17€ por 52 semanas y por el número de menores. Las estimaciones varían: mientras unos sitúan la cifra en 190 menores (resultado de dividir 180.000 entre 17 y 56, aunque el 56 no está justificado), otros la redondean a 203. En cualquier caso, el coste individual anual por menor es de 884 euros. Una cantidad que algunos consideran «cosmética» en comparación con los más de 5.000 euros al mes que, según declaraciones previas del mismo partido, costaría cada menor si se incluye manutención y personal.
El debate de fondo: ¿incentivo o necesidad?
Detrás del recorte subyace una disputa sobre el modelo de acogida. Por un lado, hay quienes defienden que eliminar la paga semanal desincentiva la permanencia de estos jóvenes en situación irregular y reduce el atractivo de España como destino migratorio. Por otro, se argumenta que 17 euros a la semana no cubren ni las necesidades básicas personales, y que su supresión puede empujar a actividades ilícitas para compensar la pérdida de ingresos («ahora tendrán que robar más», se ironiza en algunos análisis). La medida se suma a otras iniciativas de Vox en Aragón, como la prioridad nacional en el acceso a recursos o la paralización de mezquitas, en una estrategia que sus simpatizantes ven como «limpiar regiones» y sus críticos califican de «cortina de humo».
El contexto económico: 180.000€ en un presupuesto autonómico
Para hacerse una idea, el presupuesto de la Consejería de Bienestar Social de Aragón supera los 500 millones de euros. El ahorro de 180.000 euros representa el 0,036% de esa partida. Una proporción tan pequeña que invita a preguntarse si el gesto es más político que fiscal. Mientras, los críticos señalan que el verdadero gasto en MENAS no está en la paga semanal sino en los centros de acogida, el personal y los programas de integración, que permanecen intactos.
Con estos datos sobre la mesa, la pregunta que queda en el aire es si la supresión de estos 17 euros semanales cambiará algo en las calles de Zaragoza —y en los presupuestos de la DGA—, o si es simplemente el primer paso de una política migratoria más restrictiva que aún está por definir.