Jason Arday, el catedrático más joven del centro, niega el embeleco pese a los más de 100 pasajes copiados que se han detectado.
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La aritmética es lo primero que conviene fijar, porque es lo único del caso que no admite lectura ideológica: la tesis doctoral que Jason Arday defendió en 2015 contiene más de cien pasajes idénticos o casi idénticos a la de Paula Zwozdiak-Myers, leída en 2009 en la Universidad de Brunel, a la que cita diecisiete veces. Todo lo demás –la biografía prodigiosa, las acusaciones cruzadas de racismo, el silencio de las universidades– gira alrededor de esa cifra. Es lo que le ha llevado a renunciar a su plaza de profesor de Sociología en la Universidad de Cambridge.
En 2023, a los 37 años, se convirtió en el catedrático más joven de la institución, especializado en neurodiversidad y raza en contextos educativos. Era el emblema de la política de diversidad y preparaba su autobiografía, 'Great and Unfortunate Things', para Simon & Schuster, uno de los cinco grandes sellos internacionales. Su trayectoria no tiene desperdicio: diagnosticado a los tres años de autismo y retrat global del desarrollo, no habló hasta los once ni leyó hasta los 18, y los terapeutas pronosticaron que necesitaría asistencia de por vida.
Arday no ha admitido plagio; habla de fallos que atribuye a su autismo y a la ausencia de supervisión durante el doctorado, y sostiene que un examen detallado de su tesis lo exoneró al reconocer «errores honestos y razonables». La defensa es la acusación más grave contra el sistema: describe a un doctorando sin tutela efectiva, un tribunal que no reparó en los pasajes ajenos y una carrera meteórica levantada sobre un título que nadie examinó hasta que lo hizo el pasado 21 de julio Nathan Cofnas, investigador hoy en Gante, apartado por Cambridge en 2024 tras sus afirmaciones sobre raza e inteligencia. A su juicio, el número de profesores de ese perfil está sobredimensionado en las universidades por razones ajenas a su valía profesional.
Con estos antecedentes, nadie prestó atención a Cofnas en el mundo académico cuando publicó en su boletín de Substack decenas de extractos de la tesis cotejados con software: copias con edición mínima que arrastraban las erratas del original. Solo interesaba la historia de superación del joven profesor de Cambridge. De ser cierta, parecía digna de aplauso y admiración. ¿Problema? Que resultaba poco creíble: descendiente de padres ghaneses con pocos recursos, se había licenciado en Educación Física y Estudios de la Educación, con un título validado por la Universidad de Surrey en 2008, apenas unos años después de aprender a leer. Luego cogió carrerilla y amplió su formación con dos másteres y un doctorado en la Universidad Liverpool John Moores en 2015. Su primer artículo académico data de 2018, cuando ya era profesor en Roehampton. Al año siguiente dio el salto a Durham y en apenas dos cursos ejercía cátedra en Glasgow. En vista de esa trayectoria, en 2023 Cambridge le recibió con los brazos abiertos.
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La aritmética es lo primero que conviene fijar, porque es lo único del caso que no admite lectura ideológica: la tesis doctoral que Jason Arday defendió en 2015 contiene más de cien pasajes idénticos o casi idénticos a la de Paula Zwozdiak-Myers, leída en 2009 en la Universidad de Brunel, a la que cita diecisiete veces. Todo lo demás –la biografía prodigiosa, las acusaciones cruzadas de racismo, el silencio de las universidades– gira alrededor de esa cifra. Es lo que le ha llevado a renunciar a su plaza de profesor de Sociología en la Universidad de Cambridge.
En 2023, a los 37 años, se convirtió en el catedrático más joven de la institución, especializado en neurodiversidad y raza en contextos educativos. Era el emblema de la política de diversidad y preparaba su autobiografía, 'Great and Unfortunate Things', para Simon & Schuster, uno de los cinco grandes sellos internacionales. Su trayectoria no tiene desperdicio: diagnosticado a los tres años de autismo y retrat global del desarrollo, no habló hasta los once ni leyó hasta los 18, y los terapeutas pronosticaron que necesitaría asistencia de por vida.
Arday no ha admitido plagio; habla de fallos que atribuye a su autismo y a la ausencia de supervisión durante el doctorado, y sostiene que un examen detallado de su tesis lo exoneró al reconocer «errores honestos y razonables». La defensa es la acusación más grave contra el sistema: describe a un doctorando sin tutela efectiva, un tribunal que no reparó en los pasajes ajenos y una carrera meteórica levantada sobre un título que nadie examinó hasta que lo hizo el pasado 21 de julio Nathan Cofnas, investigador hoy en Gante, apartado por Cambridge en 2024 tras sus afirmaciones sobre raza e inteligencia. A su juicio, el número de profesores de ese perfil está sobredimensionado en las universidades por razones ajenas a su valía profesional.
Con estos antecedentes, nadie prestó atención a Cofnas en el mundo académico cuando publicó en su boletín de Substack decenas de extractos de la tesis cotejados con software: copias con edición mínima que arrastraban las erratas del original. Solo interesaba la historia de superación del joven profesor de Cambridge. De ser cierta, parecía digna de aplauso y admiración. ¿Problema? Que resultaba poco creíble: descendiente de padres ghaneses con pocos recursos, se había licenciado en Educación Física y Estudios de la Educación, con un título validado por la Universidad de Surrey en 2008, apenas unos años después de aprender a leer. Luego cogió carrerilla y amplió su formación con dos másteres y un doctorado en la Universidad Liverpool John Moores en 2015. Su primer artículo académico data de 2018, cuando ya era profesor en Roehampton. Al año siguiente dio el salto a Durham y en apenas dos cursos ejercía cátedra en Glasgow. En vista de esa trayectoria, en 2023 Cambridge le recibió con los brazos abiertos.
Agresión de un enmascarado
Las sospechas de Cofnas pusieron sobre la pista a los periodistas de 'The Times' y 'The Telegraph', que publicaron reportajes confirmando sus pesquisas y dejaron en situación muy delicada al «profesor maravilla». Enfrentado a los hechos, denunció una campaña de acoso: presuntamente llegó a ser agredido por «un enmascarado» y sus padres se encontraron con un animal perecid en el portal. No era la primera alarma: 'Times Higher Education' tenía lista una investigación sobre el caso en septiembre de 2025 y nunca la publicó.
Muere el profesor de Cambridge que dimitió tras ser acusado de plagiar su tesis doctoral en 2015 | El Correo
Jason Arday, el catedrático zaino más joven del centro, negó el embeleco pese a los más de 100 pasajes copiados que se han detectado
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