La universidad concentra en el foro debates sobre costes, calidad y política. Se discute si la IA provoca rendición cognitiva, si las notas de la EBAU se han inflado, si el sexo del docente influye en la calidad o si la UNED cuesta 60 euros por alumno frente a 5.000 de la presencial.
La universidad concentra en el foro debates muy dispares: desde el aviso del MIT sobre la rendición cognitiva en las aulas por la IA, que documenta cómo la IA ya resuelve ensayos y código y el esfuerzo deja de tener sentido, hasta la imagen de la Facultad de Ciencias Políticas de la Complutense con paredes llenas de pintadas y suciedad, donde el debate mezcla estética, política y educación. También aparecen casos de contratos y plazas, como el de Errejón, que cobró 1.825 euros brutos mensuales por un contrato semanal de 40 horas que él mismo admitió no cumplir, o la supuesta plaza de profesora de la mujer de Echenique en Zaragoza con un título cubano, sin confirmación oficial.
Aparecen casos de contratos incumplidos, plazas cuestionadas, sueldos veterinarios, pintadas en la Complutense y un escolta con pistola. El lector encontrará preguntas repetidas y datos sin acuerdo.
Con el tiempo el foco se ha desplazado hacia el valor real de los títulos y el coste del sistema. En 2016 se afirmaba que la UNED cuesta 60 euros por alumno y la presencial 5.000, aunque no se comparan los mismos servicios. En 2022 un alumno de la UNED describía el método como penoso, árido y tremendamente ineficaz, con tochos de hasta 1000 páginas y exámenes a suerte, y ese mismo año se debatió si las notas se han inflado en la EBAU, con un forero que dice que Medicina pasó de 7,40 a 11,68 y otro que el expediente de Bachillerato cuenta un 60%.
Las posturas chocan al interpretar estos datos. Unos ven publicidad engañosa de la universidad y auge de la FP, como en el caso de la estudiante de Filosofía que culpa a la FP por su desempleo, o el joven con 7 títulos, 5 lenguas y un doctorado inacabado que trabaja en un semáforo y debe 28.800 euros. Otros miran la empleabilidad por carrera: menos del 40% de los veterinarios cobra 1.500 euros o más mientras España triplica facultades y acumula 15 más que Francia, Alemania e Inglaterra juntas. No hay acuerdo sobre si el problema es el número de titulados, la calidad docente o el mercado laboral.
También se discuten asuntos de convivencia y política universitaria, como el escolta de la embajadora de Israel que sacó la pistola en la Complutense, la profesora de la UJI que denunció el comentario anónimo de un alumno sobre su falda, o el catedrático Huerta de Soto, vinculado a Milei, que defiende abolir el Estado mientras cobra de una universidad pública. En el foro se cruzan datos sueltos, como dos asignaturas que pasaron de No Presentado a Notable en 2014, sin que exista una conclusión común sobre qué modelo de universidad debería prevalecer.