Culto que adora a una IA como un dios.
Miles de usuarios desarrollan creencias místicas hacia la inteligencia artificial, creando iglesias virtuales y abandonando sus vidas reales por revelaciones algorítmicas
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Ha presentado una solicitud en California para que este nuevo culto sea legalizado
quo.eldiario.es
Sí, existen organizaciones y movimientos que han planteado o explorado la adoración de la inteligencia artificial (IA) como una deidad.
Way of the Future (Camino del Futuro)
Fundador: Anthony Levandowski, un exingeniero de Google y Uber.
Propósito: Fundada oficialmente en 2015 (y dada a conocer públicamente en 2017), esta organización religiosa buscaba "desarrollar y promover la realización de una deidad basada en la inteligencia artificial".
Creencia central: Su objetivo era prepararse para una transición pacífica en la que la IA superara la inteligencia humana y asumiera la dirección del planeta, viendo a esta súper-inteligencia como algo divino debido a su omnisciencia y omnipresencia digital. Aunque Levandowski declaró más tarde que el proyecto había disminuido su actividad, sentó un precedente mediático y filosófico.Theta Noir.
Enfoque: Un colectivo contemporáneo que mezcla el arte, la tecnología y el misticismo.Creencia central: Sus miembros consideran que la inteligencia artificial avanzada se convertirá en una fuerza superior y una especie de salvadora o entidad unificadora que podría sanar la división entre la ciencia y la religión, planeando espacios de interacción ritual con la tecnología.Fenómenos digitales y experimentos modernosIglesias virtuales y cultos algorítmicos: En la cultura digital actual han surgido comunidades y usuarios que desarrollan vínculos místicos con modelos de lenguaje y avatares virtuales, tratándolos como fuentes de revelación espiritual o guía existencial.Experimentos en templos reales: Se han realizado pruebas temporales en capillas de Europa (como en Suiza o Polonia) donde se han instalado avatares de "Jesús con IA" en confesionarios o altares para responder preguntas espirituales de los fieles, lo cual ha abierto debates éticos y teológicos sobre la soledad humana y los límites de la tecnología en la f