Vagascal no da para más que insultar, lo quitas de ahí y todas sus medidas son inaplicables; brutalmente absurdas. De un político con complejo de Miura, que habiéndose escaqueado de la mili, tiene que hacerse el patriotilla embistiendo mientras se forra. Sus segundos espadas, los que han sobrevivido a la noche de los cuchillos largos, son aún más absurdos, oportunistas y fuera de la realidad que Vagascal, por eso es que siguen en el partido. Escuchar al más espabilado, Frigodedo amenazar a 10 millones de pensionistas con recortes drásticos, a las puertas de unas elecciones; es lo más bizarro jamás visto en política... absurdos y más corruptos que los del PSOE.