Follow along with the video below to see how to install our site as a web app on your home screen.
Nota: This feature may not be available in some browsers.

La jueza del caso 'Hermanísimo' ha declarado que personas vinculadas a las cloacas acudieron al colegio de sus hijas haciéndose pasar por su hermano. El episodio, difundido por Cuatro, apunta a una presión sobre el entorno familiar de una instructora que investiga tramas de corrupción.
La jueza del caso 'Hermanísimo' ha declarado que personas vinculadas a las cloacas acudieron al colegio de sus hijas haciéndose pasar por su hermano. El episodio, difundido por Cuatro, apunta a una presión sobre el entorno familiar de una instructora que investiga tramas de corrupción.
La jueza del caso conocido como 'Hermanísimo' ha declarado que las cloacas fueron al colegio de sus hijas haciéndose pasar por su hermano. La revelación, difundida por el programa 'En boca de todos' de Cuatro, apunta a una presión directa sobre el entorno familiar de una instructora que investiga tramas de corrupción. No es un detalle menor: cuando alguien se presenta en un colegio suplantando a un familiar, no busca información, busca intimidar.
La jueza habría relatado que personas vinculadas a las cloacas acudieron al centro escolar de sus hijas con una identidad falsa: la de su propio hermano. El hecho, difundido por Cuatro, se enmarca en el caso 'Hermanísimo', una investigación sobre una presunta trama de corrupción que salpica a estructuras policiales y políticas. La jueza, como instructora, está en el centro de una causa que incomoda a varios frentes.
La suplantación de identidad en un colegio no es una travesura. Es un acto que requiere conocer rutinas, nombres y horarios. Quien lo hizo sabía a qué iba.
Las cloacas —estructuras parapoliciales que operan al margen de la ley— no son una novedad en España. Lo relevante aquí es el objetivo: no un periodista, no un político, sino una jueza. Presionar a quien instruye una causa es atacar la línea de flotación del Estado de derecho. Si la instructora se siente vigilada en su vida privada, la independencia judicial se resiente.
El caso 'Hermanísimo' investiga una trama que, según lo publicado, habría utilizado recursos públicos para fines opacos. Que las cloacas hayan llegado al colegio de las hijas de la jueza sugiere que la trama se siente acorralada. O que quiere mandar un mensaje.
No es la primera vez que se denuncia presión sobre jueces en causas sensibles. Lo que cambia es el método: antes eran filtraciones, ahora son visitas a colegios. La suplantación de identidad añade un plus de vulnerabilidad: el entorno familiar queda expuesto.
La declaración de la jueza, difundida por Cuatro, pone el foco en un problema estructural: la falta de protección real para quienes investigan tramas de poder. Sin medios, sin seguridad y sin respaldo público, la independencia judicial queda en manos de la entereza personal de cada instructor.
La declaración es de la propia jueza. No hay confirmación independiente de los hechos ni identificación de los responsables. La causa sigue abierta y cualquier afirmación sobre culpabilidades es prematura. Lo que sí es verificable es el marco: una instructora denuncia presión sobre su familia en una investigación de corrupción.
Si se confirma, estaríamos ante un episodio grave de ataque a la independencia judicial. Si no, ante una declaración que exige investigación. En cualquier caso, el asunto no admite silencio.
Ver publicación en X
Este mensaje y otros no están disponibles para visitantes. Regístrate para leerlo.
Pero si son muy humanistas, mira como se han preocupado de la abuelita esa del retiro que ha apiolado del disgusto la marvada ultraderecha ejporculadora, no haciéndola sufrir en el hospital.