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La distancia de 38.000 kilómetros es la que separa la Tierra de la Luna, no una frontera del espacio. Un cohete que supera la atmósfera y orbita demuestra que la Tierra es esférica. El debate sobre la forma de la Tierra vuelve cada cierto tiempo, y esta vez el detonante es un mensaje en X que pregunta, entre risas, dónde está eso del «espacio a 38.000 kilómetros».
La distancia de 38.000 kilómetros es la que separa la Tierra de la Luna, no una frontera del espacio. Un cohete que supera la atmósfera y orbita demuestra que la Tierra es esférica.
El debate sobre la forma de la Tierra vuelve cada cierto tiempo, y esta vez el detonante es un mensaje en X que pregunta, entre risas, dónde está eso del «espacio a 38.000 kilómetros». La cifra no es casual: es la distancia media entre la Tierra y la Luna, unos 384.400 kilómetros según la NASA. Quien la usa como prueba de una supuesta mentira confunde dos cosas distintas: la altitud a la que empieza el espacio, situada a unos 100 kilómetros sobre el nivel del mar, y la distancia a nuestro satélite.
La línea de Kármán, aceptada internacionalmente como el inicio del espacio exterior, está a 100 kilómetros de altura. Ahí es donde la aviación convencional ya no puede sostenerse. La Estación Espacial Internacional orbita a unos 400 kilómetros, y los satélites geoestacionarios, a 35.786 kilómetros. Esa última cifra se parece a la del tuit, y quizá de ahí venga la confusión.
La distancia a la Luna se mide con láseres desde 1969, cuando el Apolo 11 dejó reflectores en su superficie. Hoy cualquier observatorio puede comprobarlo. No hace falta creer a nadie: el dato se verifica con luz que rebota y vuelve.
La respuesta al mensaje original llegó con otro tuit: un cohete de SpaceX en pleno lanzamiento, con el comentario de que eso es la prueba de que la Tierra no es plana. La empresa de Elon Musk lanza cohetes reutilizables que suben, se separan y aterrizan solos. Si la Tierra fuera un disco, las trayectorias orbitales y los cálculos de reentrada no cuadrarían.
Los vuelos comerciales también lo desmienten. Un avión que vuela hacia el este no llega antes porque la atmósfera gira con el planeta. Es física básica, no una conspiración. La Tierra rota a unos 1.600 kilómetros por hora en el ecuador, y todo lo que está dentro de esa atmósfera viaja con ella.
Un tuit corto, con una pregunta retórica y una imagen, circula más que una explicación de tres párrafos. Eso no lo hace verdadero. La Tierra es un esferoide oblato, ligeramente achatado en los polos, y eso se sabe desde la antigua Grecia. Eratóstenes calculó su circunferencia en el siglo III a. C. con sombras y palos.
Nada de esto es opinión. Si alguien te dice que el espacio a 38.000 kilómetros no existe, pregúntale dónde está la Luna. Ahí sigue, a 384.400 kilómetros, y se ve a simple vista casi cualquier noche.