El hilo deja la hora y pasa a quién paga las dietas de Sol
La pregunta se queda sin respuesta y el hilo se muda de sitio. Entre el 28 y el 29 de septiembre, los mensajes dejan de discutir a qué hora entra a trabajar esta gente y empiezan a discutir a quién se contrataría de los que están ahí y quién pone el dinero. La hora, sencillamente, deja de interesar.
Qué se ha sabido
Lo más movido del tramo son los enlaces. Un participante pega un tuit con la Puerta del Sol de fondo que habla de un «aquelarre al Dios Alquiler» y lo suelta sin más:
Otro pega un tuit de Bertrand Ndongo que juega con un «tu cara me suena»:
Y un tercero deja
un enlace a zamora24horas.com sin añadir nada. Nadie lo comenta después.
En cifras, poco nuevo y todo atribuido. Un forero sostiene que
los que manejan las asambleas piden factura de todo y que luego las dietas las paga Ferraz. Otro dice que el festejo lo paga el PSOE y pide, eso sí, que no sea muy temprano. Un tercero apunta a Soros como financiador, sin aportar ni una prueba. Son acusaciones de foro, no datos.
Lo único con algo de cuerpo es un testimonio en primera persona: alguien cuenta que ha estado en este tipo de acampadas y que le llama la atención
la cantidad de participantes que tienen piso propio.
Dónde está la bronca
El choque de este tramo no es sobre la hora, es sobre el dinero y el mérito.
Malvender pone el dedo en la contradicción: si no trabajan, entiende que no pedirán nada, y se pregunta si lo que quieren es que los que trabajan paguen lo suyo y lo de ellos. Nadie le contesta de frente.
Le_petit monta el argumento más largo del tramo. Propone darse una vuelta por allí y hacerse una pregunta de contratación: a quién de los presentes pondrías a limpiar una casa, a llevar a los niños al colegio, a hacer la declaración de la renta. Dice que cualquier empresario llega a la misma conclusión y que los propios acampados lo saben. En la misma línea, esforzado sostiene que el problema de fondo es que quienes no producen decidan sobre el dinero de quienes sí producen.
Enfrente no hay defensa de la acampada, sino otra lectura. OYeah dice que estas convocatorias son
rituales de la izquierda para el ligoteo y las jerarquías, como la fiesta del pueblo pero sin toros, y añade que él ha estado ahí y que mucha gente con piso participaba igual. Suprimo cierra con una autocrítica: más o menos como en este foro de ninis.
También hay quien pasa de argumentos. Un participante zanja que no hace falta entrevistar a nadie, que con las imágenes basta. Gigatr0n contesta con un «pues ve y pregúntaselo a ellos». Y Máximo Décimo Hispanio cambia el foco: dice que el ambiente está tenso y que a los presentes les da igual todo, esperando a que se lie.
La anécdota de la profesora antisistema
El relato que más recorrido tiene es el de Le_petit. Cuenta que conoció a una profesora de primaria que se definía como antisistema, con su estética y sus complementos. Él le respondió que también lo era, pero por otra vía: quería reventar el sistema facturando en negro y sin pagar impuestos, no por lucro sino por principios. La profesora asintió al principio, según su relato. La cara le cambió cuando escuchó el método.
El mismo forero saca de ahí su conclusión sobre la pregunta del hilo: no trabajan. Y remata con la comparación del contratante, la misma que usa después en el otro mensaje:
si él se jugase su dinero, no contrataría a ninguno.
Qué cambia respecto a antes
La pregunta de la hora queda enterrada. Ya nadie la contesta porque ya casi nadie la hace: el hilo se ha movido a quién paga y a quién contrataría.
Lo que gana peso es el argumento económico en primera persona. Antes eran porcentajes y perfiles; ahora son preguntas de contratación y una anécdota personal que se lleva varios mensajes y no recibe respuesta.
También cambia el tono. El tramo se llena de tuits, de chascarrillos sobre el perro que aparece en una de las fotos y de bromas sobre el escenario. Judgement day suelta un «pobre chucho» y otro contesta con un chiste sobre el tamaño del animal.
La acampada se discute menos y se comenta más.
Y entra un eje que no estaba: el de los productivos frente a los no productivos, formulado como principio general y no como cuenta de la acampada. Ese giro deja la Puerta del Sol en segundo plano y convierte el hilo en una discusión sobre quién sostiene a quién.