El grito por la vivienda en Sol apunta a Ayuso y Almeida
¿Por qué una protesta por la vivienda señala a la Comunidad y al Ayuntamiento y no al Gobierno central? La Puerta del Sol volvió a llenarse con una movilización por el alquiler cuyo lema apuntaba a la presidenta madrileña,
Isabel Díaz Ayuso, y al alcalde de la capital,
José Luis Martínez-Almeida. La convocatoria circuló por redes, difundida por el periodista Jorge Olivera, que dio por hecho que
algo está cambiando en Madrid.
A quién señala la protesta y a quién deja fuera
El detalle que más se repite es la ausencia de Pedro Sánchez y del
Ministerio de Vivienda en las pancartas. La cartera depende del Gobierno central, no de la Comunidad ni del Ayuntamiento, y ahí es donde varios análisis sitúan la contradicción: se reclama a quien tiene menos margen de maniobra. La sospecha que sobrevuela, dicha con retintín, es que la movilización responde a
un argumentario repartido entre sindicatos, fundaciones y observatorios, y no a un malestar espontáneo. Enfrente pesa el argumento contrario: que la vivienda se ha convertido en el problema número uno de la ciudad y que la calle tiene derecho a nombrarlo.
Pagar el alquiler al día y creerse con derecho a todo
Otra grieta recorre el propio movimiento por dentro. Frente a los discursos más visibles se sitúan los problemas que no aparecen: subarriendos, hacinamiento, ayudas al alquiler e impagos. El perfil del inquilino que paga su renta sin faltar un mes, a juicio de quienes marcan esa distancia, no representa a la parte más frágil del alquiler madrileño.
Queda la tesis incómoda que cierra el asunto: que en España la calle se manifiesta contra la oposición y no contra quien gobierna. Si eso fuera cierto, el problema no sería de siglas. Sería de método.