El Español sitúa a Sánchez y Otegi en un caserío vasco en 2018
Entre el 24 y el 31 de mayo de 2018, con la sentencia del caso Gürtel todavía caliente, Pedro Sánchez y Santos Cerdán volaron de Madrid a Bilbao. Allí les esperaba Koldo García al volante de un Toyota Rav4 blanco propiedad del PSOE. El destino: un caserío a media hora del aeropuerto donde, según la información publicada por
El Español y atribuida a fuentes presenciales que prefieren no desvelar la ubicación exacta, les aguardaba Arnaldo Otegi. La cita se prolongó unas tres horas y tuvo un organizador con nombre y apellidos: Antxon Alonso, empresario investigado en el Tribunal Supremo y socio de Cerdán en la constructora Servinabar.
El relato sostiene que la reunión sirvió para cerrar el apoyo de Bildu a la moción de censura contra Mariano Rajoy. El 1 de junio de 2018, los dos diputados de la formación abertzale votaron a favor. No eran decisivos por número, pero sí para arrastrar al PNV y sus cinco escaños, que sí resultaban clave para llevar a Sánchez a La Moncloa. La pregunta que Moncloa ha despachado con un «no vamos a hacer comentarios» es si el entonces secretario general del PSOE negoció directamente con el líder de la izquierda abertzale.
Quién es Antxon Alonso y qué pinta Servinabar
El nombre que vertebra toda la operación es el de Antxon Alonso. Según la información publicada, es socio de Santos Cerdán en Servinabar desde 2016, con una escritura que lo acredita, y mantiene una relación estrecha con Otegi porque ambos son originarios de Elgoibar. Ejerció de enlace entre el PSOE y Bildu, pactó el lugar de la cita y dio las indicaciones a Koldo para llegar al caserío.
El detalle geográfico no es menor: el caserío se sitúa en un radio de 40 kilómetros entre el Aeropuerto de Bilbao, Elorrio (residencia vizcaína de Alonso) y Elgoibar (localidad guipuzcoana de Otegi). La ubicación exacta no se desvela por motivos de seguridad, lo que deja al lector con un mapa aproximado y una pregunta razonable sobre qué se trató allí dentro.
Sobre Servinabar planea la sombra de los contratos públicos. La información vincula a la constructora con adjudicaciones por valor de 100 millones y con el papel de Alonso como intermediario recurrente: cuando había un problema, Cerdán llamaba a Alonso. Esa es, al menos, la versión que sostienen las fuentes consultadas por el diario.
El Rav4, Koldo y la versión del Senado
La escena del vehículo tiene su miga. Sánchez y Cerdán ocuparon los asientos traseros del Toyota Rav4 blanco. El secretario general detrás de Koldo; Cerdán, en el lado del copiloto. Koldo García, contratado como chófer por el PSOE, entró con ellos en el caserío y después salió a esperar fuera, porque también ejercía de escolta privado. Al terminar la cumbre, no volvieron a Bilbao: Koldo condujo hacia otro aeropuerto cercano que permanecía abierto por la noche.
El contraste con lo declarado en el Senado es el punto que más ha enganchado al debate. Sánchez aseguró en la comisión de investigación que su relación con Koldo fue «anecdótica». La foto y el relato del viaje apuntan a lo contrario, y el propio Koldo ha corroborado la versión del diario: «Lo que publica El Español es verdad», según recoge el medio.
La contradicción de Otegi y el estado del asunto
Otegi ha ofrecido dimitir si alguien aporta pruebas de la reunión. Es un órdago que deja el asunto en un equilibrio incómodo: la información se apoya en fuentes presenciales no identificadas, los dos principales implicados lo niegan y Moncloa no comenta. Sin una prueba documental o testifical pública, la historia queda donde estaba: publicada, negada y pendiente de verificación.
Hay quien sostiene que el silencio de Moncloa es una estrategia para no dar oxígeno a la noticia. En contra pesa el argumento de que un desmentido tajante habría cerrado el asunto en horas. Ninguna de las dos cosas ha ocurrido.
Lo que sí está documentado es que Bildu votó a favor de la moción el 1 de junio de 2018 y que el PNV acabó sumándose. El resto —quién prometió qué a quién en aquel caserío— sigue sin una respuesta que resista un contrainterrogatorio.