SMI e IMV a cambio de tragar con el impuesto de sucesiones
¿Merece la pena votar a Sumar solo por el SMI y el IMV? Para un participante que se ha ido de la izquierda por el feminismo y lo que describe como ocurrencias comunistas, la respuesta es un sí con la nariz tapada. El razonamiento es simple: enfrente se percibe algo peor. Y en el haber, dos medidas concretas, la subida del Salario Mínimo Interprofesional y el Ingreso Mínimo Vital, que atribuye más a la presión del socio minoritario del Gobierno que al PSOE. Votar a Sumar, así, se plantea como un mal menor con condiciones.
¿Por qué el impuesto de sucesiones pesa tanto en Asturias?
El punto negro, admitido sin rodeos, es la fiscalidad de las herencias. Se sostiene que Asturias vive fatal por este tributo, con familias que no pueden hacer frente al pago, y que el problema se agrava porque la vivienda ya no se valora por su valor catastral. La exigencia: dejar la vivienda habitual siempre exenta y elevar el mínimo. Hay quien liga este asunto al trasvase de voto de izquierdas hacia el PP y VOX en Andalucía y otras comunidades. Por otro lado, a la propia Sumar se le critica una retórica de propietarios contra inquilinos dirigida a arañar votos.
¿Sube la inflación cuando se sube el salario mínimo?
Es el otro gran eje. Un participante sostiene que elevar el SMI y las ayudas alimenta los precios, de ahí que hable de un país de subsidios. La réplica llega rápida: si subir salarios calienta los precios, comprar helicópteros para jugar a los soldaditos también, y ese gasto nunca entra en el relato.
Queda la papeleta. Votar a Sumar por el SMI y el IMV, y tragar con el impuesto que, según este planteamiento, arruina herencias. La pinza en la nariz no aparece en ningún programa electoral.