¿Por qué no hay citas para el médico de familia? Sorpréndanse ustedes.

¿Por qué no hay citas para el médico de familia? Sorpréndanse ustedes.
RESUMEN DEL MENSAJE INICIAL · elaborado con IA

La Gerencia de Atención Primaria de Cantabria ha remitido a la Inspección Médica un informe que aprecia «elementos suficientes» para investigar a la médico de familia María Luisa Real, exconsejera de Sanidad entre 2015 y 2019, por un posible uso irregular de su agenda.

Leer el resumen completo →

La Gerencia de Atención Primaria de Cantabria ha remitido a la Inspección Médica un informe que aprecia «elementos suficientes» para investigar a la médico de familia María Luisa Real, exconsejera de Sanidad entre 2015 y 2019, por un posible uso irregular de su agenda. El documento señala que tiene ocupados todos los huecos de libre disposición hasta febrero de 2027 y detecta registros de actividad en horas en las que no habría estado en el centro.

Hay una cosa que conviene entender antes de escandalizarse: en la sanidad pública española, la agenda de un médico de familia no es un cuaderno donde apunta lo que le parece. Es un sistema informático, con sus reglas, sus cupos y sus auditorías. Y precisamente por eso, cuando alguien sospecha que se está usando mal, se puede rastrear. Eso es lo que ha pasado en Santander.

El detonante fue una queja del equipo médico del SUAP de Los Castros, el dispositivo de urgencias de Atención Primaria. El 7 de septiembre, ese equipo remitió un escrito a la responsable médica del centro de salud de Vargas en el que pedía revisar la agenda de una compañera. La razón: estaban viendo un aumento de pacientes del cupo de esa médica que acudían a urgencias «ante la imposibilidad de poder citarse» con ella. Y, de paso, habían detectado consultas programadas con personas que desconocían tenerlas y que, en algunos casos, referían no haberlas solicitado.

De la queja anónima al nombre y apellidos

El escrito inicial no identificaba expresamente a la profesional. Pero las comprobaciones posteriores llevaron a la Gerencia de Atención Primaria a concluir que los hechos apuntaban «razonablemente» a la Dra. María Luisa Real Gómez. El nombre importa, y mucho: Real fue consejera de Sanidad del Gobierno de Cantabria en la legislatura 2015-2019, bajo el pacto PRC-PSOE. Es decir, la persona que dirigía el área ahora investigada por cómo gestiona su propia consulta. También preside el Partido Socialista de Cantabria.

El informe lo firma el gerente de Atención Primaria, José María Pérez Ramos, y va dirigido al gerente del Servicio Cántabro de Salud (SCS), Luis Carretero, y al director de Recursos Humanos, Juan Ramón Artiga. En él se da traslado del asunto a la Inspección Médica de la Consejería, que ya lo tiene en sus manos. La propia Real se puso en contacto con el subdirector médico de la Gerencia para mostrar su «indignación» por la difusión de la información en los medios, que interpretaba como un cuestionamiento de su ejercicio profesional. Eso ocurrió el mismo día en que la denuncia se publicó.

Qué dicen exactamente los tres hechos comprobados

El informe no habla de certezas absolutas, sino de «elementos suficientes para considerar necesaria una comprobación más exhaustiva». Y concreta tres cosas que «se han podido objetivar» en la gestión de la agenda. La primera: la profesional tiene ocupados todos los huecos de su agenda de libre disposición —actos administrativos, telefónicos y concertados— hasta el límite actualmente abierto, que alcanza febrero de 2027. La segunda: en numerosos actos programados para fechas futuras consta ya una fecha de entrada. La tercera: se han identificado actos con horas de registro en las que, según la información disponible, la profesional aún no habría llegado al centro de trabajo o directamente no podría estar en él, al tratarse de fines de semana a horas nocturnas.

Sobre esto último hay un detalle técnico que el informe se encarga de subrayar: el servicio de Informática ha confirmado que Real no tiene asignada una red virtual (VPN) para entrar al sistema desde el exterior. Es decir, que si los registros existen, alguien los introdujo desde dentro o desde un equipo conectado a la red del centro. La Inspección tendrá que aclarar cómo encajan esas piezas.

Para entender la relevancia de los «huecos de libre disposición» hay que retroceder un poco. La modificación del sistema de agenda que se introdujo en la pasada legislatura bipartita, siendo consejero el también socialista Raúl Pesquera, indignó al colectivo médico porque limitaba su capacidad de citar a sus propios pacientes. Desde entonces, se prioriza la citación directa del usuario a través de la web del SCS o desde los mostradores de admisión: 24 de los 35 huecos de cada día van por esa vía, y solo el resto queda para gestión interna, con cuatro reservados para urgencias. Si esos huecos de gestión interna aparecen bloqueados durante meses, el margen de maniobra del médico se reduce drásticamente. Y si además se usan para citas que nadie ha pedido, el paciente acaba donde no le toca: en urgencias.

Las sospechas que aún no están acreditadas

El informe distingue con cuidado entre lo comprobado y lo que el personal del centro de Vargas ha apuntado «cuya veracidad no podemos considerar acreditada con la información actualmente disponible». Entre esas cuestiones pendientes de revisión están la citación de la propia profesional en modalidad de autocobertura —usada para cubrir al compañero ausente— de pacientes cuyo médico titular se encontraba trabajando; el bloqueo de citas denominadas «rosas», que son actos para el mismo día y no serían de libre disposición del médico; y la transformación de actos inicialmente presenciales en administrativos, lo que reduce la posibilidad de concertar consultas para ser atendidos en persona.

También se apunta a la llegada habitual con posterioridad a las 09.00 horas, algo que la Inspección deberá verificar. Y a una práctica que, de confirmarse, sería especialmente llamativa: la indicación sistemática al personal administrativo para que determinados pacientes sean citados en fechas y horas decididas por la profesional, utilizando huecos presenciales que posteriormente serían transformados en atención no presencial, incluso a semanas o meses vista. El informe añade otra posibilidad: acceder a actos programados con varias semanas de antelación de tal forma que ese movimiento en la agenda impida su anulación cuando el paciente comunica que no va a acudir, al figurar el acto ya como realizado.

Nada de esto está probado. Son indicios, sospechas y comprobaciones pendientes. La Inspección Médica es quien debe determinar el alcance real de los hechos. Pero el documento ya deja claro que hay suficiente como para mirar la agenda con lupa, rastrear la trazabilidad de los accesos y revisar episodio por episodio.

Por qué este caso incomoda tanto en Cantabria

No es solo por la identidad de la investigada, aunque eso ayude. Es porque toca un nervio sensible: la sanidad pública. Real preside el PSOE cántabro y lleva por bandera la defensa del sistema público. Se acogió a una prórroga de jubilación para seguir en la consulta. Y su nombre vuelve a aparecer en un contexto incómodo después de que su mandato ya se viera sacudido por irregularidades en la contratación del SCS, una crisis de la que salió indemne pero que acabó con la dimisión de la cúpula que encabezaba Julián Pérez Gil y sentó en el banquillo a su número dos, el director de Gestión Económica Javier González, y al entonces gerente de Atención Primaria, Alejandro Rojo, condenados a 14 y 11 años de inhabilitación respectivamente por prevaricación.

El caso estalla además en pleno proceso preelectoral. Eso no significa que la investigación tenga motivación política; significa que cualquier conclusión va a leerse en clave política, se mire como se mire. La Inspección Médica tiene ahora la pelota en su tejado. Deberá confirmar o descartar los hechos, y su informe determinará si esto queda en un susto, en una sanción administrativa o en algo más serio. Mientras tanto, los pacientes del cupo de Vargas siguen esperando cita. Y algunos, según la queja inicial, acaban en urgencias.

Conviene recordar que hablamos de una investigación en curso y de una profesional que no ha sido condenada ni sancionada. Cualquier valoración sobre su responsabilidad es prematura hasta que la Inspección concluya.

Datos clave
  • El informe de la Gerencia de Atención Primaria de Cantabria, remitido a la Inspección Médica, aprecia «elementos suficientes» para una comprobación más exhaustiva de la agenda de María Luisa Real.
  • La médica investigada tiene ocupados todos los huecos de libre disposición de su agenda hasta febrero de 2027, según el documento.
  • El escrito inicial del equipo del SUAP de Los Castros se remitió el 7 de septiembre y no identificaba expresamente a la profesional.
  • María Luisa Real fue consejera de Sanidad del Gobierno de Cantabria entre 2015 y 2019 y preside el Partido Socialista de Cantabria.
  • El sistema de agenda vigente reserva 24 de los 35 huecos diarios a citación directa del usuario y solo cuatro a urgencias.
Fuente: archive.ph
Resumen generado con inteligencia artificial a partir del primer mensaje del tema.

cucerulo

Será en octubre o no será
Desde
19 Feb 2012
Mensajes
30.507
Fruta
134.517

La médico investigada por posibles citas falsas es Luisa Real, exconsejera socialista de Sanidad​


El informe de Atención Primaria detalla «elementos suficientes» para abrir «una comprobación más exhaustiva» | Señala entradas a su agenda «fuera del horario laboral» y que «tiene ocupados todos los huecos de libre disposición hasta febrero de 2027»​


Fue a principios de octubre cuando salió a la luz, a través de este periódico, la queja del equipo médico del SUAP de Los Castros sobre una compañera del centro de la calle Vargas, de Santander, en la que pedía a la Gerencia de Atención Primaria revisar el uso de la agenda de esta profesional ante la sospecha de que se bloqueara huecos de su jornada laboral con citas falsas. El detonante de esa denuncia fue el aumento de pacientes del cupo de dicha médico atendidos en el dispositivo de Urgencias, «ante la imposibilidad de poder citarse» con ella, así como el descubrimiento de algunas consultas programadas en su agenda con personas que desconocían que las tenían y que, en algunos casos, «referían no haber solicitado».

Si el mero hecho de detectarse esa posible práctica de escaqueo ya era noticiable sin darse a conocer el nombre de la aludida (el documento enviado desde el SUAP no la citaba expresamente), el impacto se multiplica por mil cuando se confirma que la investigada es María Luisa Real, la exconsejera socialista del Gobierno PRC-PSOE en la legislatura 2015-2019, que, para más inri, dirigía precisamente el área de Sanidad. Carambolas de la vida. El bombazo estalla en pleno proceso preelectoral, sacudiendo de lleno a la mujer que preside el Partido Socialista de Cantabria, que lleva por bandera la defensa de la sanidad pública y que se acogió a una prórroga de jubilación para seguir en la consulta.

Su nombre aparece en el informe remitido por el gerente de Atención Primaria, José María Pérez Ramos, al gerente del Servicio Cántabro de Salud (SCS), Luis Carretero, y al director de Recursos Humanos, Juan Ramón Artiga, tras «las comprobaciones realizadas» a raíz del escrito que hizo llegar el 7 de septiembre «el equipo médico del SUAP de Los Castros» a la responsable médica del centro de salud de Vargas. En el nuevo documento, al que también ha tenido acceso El Diario Montañés, se da cuenta de tres hechos que «se han podido objetivar» en la gestión de la agenda de esta médico de familia, así como de «otras circunstancias» apuntadas por el propio personal del centro de salud de Vargas «cuya veracidad no podemos considerar acreditada con la información actualmente disponible», señala el gerente. Es por eso que cree que «deberían ser objeto de una revisión específica» y da traslado a la Gerencia del SCS del asunto, que ya está en manos de la Inspección Médica de la Consejería desde hace días.

Revisión de la agenda​


No obstante, el informe de la Gerencia de Atención Primaria avanza que «existen elementos suficientes para considerar necesaria una comprobación más exhaustiva, particularmente mediante la trazabilidad de las agendas, de los accesos a los episodios y, en su caso, de cualquier otra información objetiva que permita confirmar o descartar los hechos comunicados». Pérez Ramos recuerda que el escrito del SUAP de Los Castros «no identifica expresamente a la profesional a la que se refiere». Sin embargo, de las comprobaciones realizadas «se desprende razonablemente» que apuntan a «la Dra. María Luisa Real Gómez», añade. «La propia profesional se puso en contacto con el subdirector médico de esta Gerencia, Luis Rioja, para trasladarle su indignación por el contenido de la información difundida en los medios, que interpretaba como un cuestionamiento de su ejercicio profesional». Y eso ocurrió el mismo día de la publicación de la denuncia.

A partir de ahí, concreta el gerente, se ha podido comprobar que «la profesional tiene ocupados todos los huecos de su agenda de libre disposición (actos administrativos, telefónicos y concertados) hasta el límite actualmente abierto de la agenda, que alcanza febrero de 2027». En este sentido, cabe recordar que la modificación del sistema de agenda que se introdujo la pasada legislatura bipartita, siendo consejero el también socialista Raúl Pesquera, indignó al colectivo médico precisamente porque limitaba su capacidad de citar a sus propios pacientes. Desde entonces, se prioriza la citación directa del usuario a través de la web del SCS o desde los mostradores de admisión de los centros (24 de los 35 huecos de cada día), quedando para la gestión interna el resto y reservando cuatro para las urgencias.

Más dudas por resolver​


Son esas citas de libre disposición las que en el caso investigado ya no estarían disponibles en los próximos cuatro meses. Además, «en numerosos actos programados para fechas futuras consta ya una fecha de entrada», al tiempo que «hemos identificado actos con horas de registro en las que, según la información disponible, la profesional aún no habría llegado al centro de trabajo o directamente no podría estar en el mismo», al tratarse de fines de semana a horas nocturnas. ¿Cómo se explica eso? Desde la Gerencia dejan claro que el servicio de Informática ha confirmado que Real no tiene asignada una red virtual (VPN) para entrar al sistema desde el exterior. Son cuestiones que tratará de clarificar el inspector encargado del caso.

Y no serán las únicas sobre las que tendrá que indagar. Desde la Gerencia especifican otras posibles irregularidades apuntadas «por el personal del centro de Vargas» que en una primera revisión «no se han podido acreditar con la información disponible». Entre ellas, apuntan «la citación de la propia profesional, en modalidad de autocobertura» (utilizada para cubrir al compañero ausente), de pacientes cuyo médico titular «se encontraba trabajando»; «el bloqueo de determinadas citas denominadas 'rosas' (actos para el mismo día), que no serían de libre disposición del médico»; y «la transformación de actos inicialmente presenciales en administrativos», reduciendo así la posibilidad de concertar consultas para ser atendidos en persona. Y aún hay más.

Órdenes de citación​


Además de comprobar si Luisa Real cumplía con su jornada laboral, toda vez que el informe plantea «la llegada habitual con posterioridad a las 09.00 horas», la Inspección Médica tendrá que determinar qué hay de cierto en otra circunstancia trasladada a la Gerencia: «La indicación sistemática al personal administrativo para que determinados pacientes sean citados en fechas y horas decididas por la profesional, utilizando huecos presenciales que posteriormente serían transformados en atención no presencial, incluso a semanas o meses vista».

La investigación en curso también deberá aclarar si la aludida accedía «a actos programados con varias semanas de antelación», de tal forma que ese movimiento en la agenda «podría impedir su anulación cuando el paciente comunica que no va a acudir, al figurar el acto ya como realizado». Ahora serán las conclusiones de la Inspección las que determinen el alcance de los hechos denunciados.
En todo caso, la investigación en curso vuelve a poner el foco en la última exconsejera socialista de Sanidad, que durante su mandato se vio envuelta en una crisis (de la que salió indemne), por irregularidades en la contratación del SCS, que acabó desembocando en la dimisión de la cúpula que encabezaba Julián Pérez Gil, y sentó en el banquillo a su número dos, el director de Gestión Económica, Javier González, y al entonces gerente de Atención Primaria, Alejandro Rojo, condenados a 14 y 11 años de inhabilitación, respectivamente, por prevaricación.
 
Como se suele decir, son sus costumbres y hay que respetarlas. roto2

La exconsejera de Sanidad y médica Luisa Real, presidenta del PSOE cántabro​


El PP exige a Casares el "cese fulminante" de María Luisa Real como presidenta del PSOE tras la investigación sobre la gestión de su agenda médica​

 
Como se suele decir, son sus costumbres y hay que respetarlas. roto2

La exconsejera de Sanidad y médica Luisa Real, presidenta del PSOE cántabro​


El PP exige a Casares el "cese fulminante" de María Luisa Real como presidenta del PSOE tras la investigación sobre la gestión de su agenda médica​


¿Y qué hace con los pacientes fantasma que nunca aparecen? Entiendo que así se pasa toda la jornada laboral, pero cobrando.
 

Estadísticas del foro

Temas
2.059.656
Mensajes
58.449.368
Miembros
191.078
Último miembro
Findeton

El blog de burbuja.info

-
-
Volver