¿Por qué los admiradores de Hitler actuales niegan que esté fuera racista?

Y sacas a ese, pero hombre, que ese tío no está bien de la cabeza.
Bueno, no sé... el tío lo que sí parece ser es un profesional al servicio del Sistema.

Creo recordar que militó en formaciones nada rigurosas... nunca le he considerado nacionalsocialista. Un caso como el de alguien que decía estar contra la inmi gración y vivía de las forasteros.
 
(mensaje citado en revisión)
Que aprendas a leer, que falta te hace.
Y no, yo no atribuyo nada, yo simplemente me refiero a hechos que tú no me puedes rebatir, como, por ejemplo, que barrio/región/país con población de origen extranjero, barrio/región/país que no va adelante.
Y ahora intentarás insultarme pero no podrás contradecirme.
 
Última edición:
Una prueba más de que la mayoría de nancys o simpatizantes no han leído el libro de su amado líder que dedica toda la parte final a cómo debe ser un estado intolerante.

[...]​
A esta idea fundamental debió en sus orígenes nuestro joven Movimiento el nombre que hoy lleva, y de esto surgió más tarde el Programa del Partido, encarnando en sí mismo el secreto de su difusión. Para conseguir la victoria de las ideas racistas, se debe organizar un Partido popular, un Partido que no se componga solamente de guías intelectuales, sino también de proletarios.​
[...]​
Quien realmente desee con sinceridad la victoria de una Doctrina Intolerante, debe reconocer que, para la consecución de un resultado exitoso, es indispensable, primeramente, que el Movimiento se revele capaz para la lucha.​
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[...]​
Sobretodo, nuestra brillante acción de propaganda ha demostrado la fuerza que encierra el pensamiento intolerante, hasta el punto que los demás partidos, en su ansia de ganar adeptos, afirman que también persiguen fines semejantes. Porque ellos ponen todo al servicio de sus pequeñas especulaciones electorales, la concepción Nacionalista-Intolerante no pasó de ser un estribillo hueco, superficial, con el que los partidos intentan rivalizar con la fuerza creadora del Movimiento Nacionalsocialista​
[...]​
sino como la colaboración entusiástica para la formación de un nuevo Estado Nacional-Socialista Intolerante.​
​
[...]​
Los sindicatos son necesarios como piedra fundamental de las futuras instituciones económicas y de trabajadores del Estado Nacionalsocialista y Intolerante​
[...]​
La política exterior del Estado Intolerante tiene que asegurarle a la raza que constituye Estado los medios de subsistencia sobre este planeta,​

El mismo admite que sus ideas y de su partido son racistas, pero ellos se cierran y dicen que es mentira.

No falla, tal y como dije en el comentario anterior, se aferran a Jesse Owens y a culpar a todo de los judíos. Sois tan predecibles.

Y por cierto, lo de las memorias de Owens, me juego que no te las has leído, y que te basas en lo que te contaron por ahí.
Pero una cosa es que se denomine "intolerante" y otra es definir "intolerante".

La diatriba es

A: Los blancos son mejores que otras razas.
B: Las razas implican diferencias más allá de las genéticas

Porque abrazando la A, que se acerca al entendimiento más habitual a día de hoy, un señor intolerante es alguien que considera que la raza blanca es superior a otras (el supremacismo)
Eso quiere decir que una persona zaina intolerante considera que los blancos son mejores que su propia raza.

Sin opinar por aquí, puesto que ni me he leído el Mein Kampf, ni tengo claro qué soy o si existen las razas.
 
Pero una cosa es que se denomine "intolerante" y otra es definir "intolerante".

La diatriba es

A: Los blancos son mejores que otras razas.
B: Las razas implican diferencias más allá de las genéticas

Porque abrazando la A, que se acerca al entendimiento más habitual a día de hoy, un señor intolerante es alguien que considera que la raza blanca es superior a otras (el supremacismo)
Eso quiere decir que una persona zaina intolerante considera que los blancos son mejores que su propia raza.

Sin opinar por aquí, puesto que ni me he leído el Mein Kampf, ni tengo claro qué soy o si existen las razas.
Lo que dice el Fofitos es que los que se escudan en B, también piensan A.

La untermensch Alexia lo ha ejemplificado, excusándose en B y luego diciendo que las zonas habitadas por zainos son incapaces de desarrollarse, evidenciando con ello que lo que piensa es A.
 
A veces, leyendo o hablando con simpatizantes del nacionalsocialismo, de vez en cuando salen algunos diciendo que Hitler no era intolerante y que la historia la escriben los vencedores, que si gñe gñe alubia gñe gñe

Solo tienes que echar un ojo al Mein Kampf y buena parte del libro se centra en como debe ser un estado intolerante.
era intolerante pero no extremista, creía en la doctrina de raza y suelo, es decir, en la separación injusta racial en estados étnicos según tus orígenes, no en el multiculturalismo y mestizajes actuales.
 

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Eso también se debe a que los NS se dividen en dos grupos: Los que siguen a Hitler, y los que creen seguir a Hitler pero en realidad siguen a Jordi Évole Julius Évola.

El segundo es el magufo que formalizó el nancy esotérico. Para él la raza es mas una cuestión espiritual que física. Pero al final es lo mismo, porque de una cosa se deriva la otra.
Dicen que Evola (sin tilde) quiso edulcorar sus pensamientos políticos, marcadamente reaccionarios. Sin ser una reacción al uso, como la de otros autores españoles e italianos. Esto lo consiguió creando dicotomías (binomio lunar-ctónico versus olímpico-solar) y recuperando nociones de la religiosidad romana, y otros tantos conceptos de los antiguos. Todo con el objeto de revestir sus creencias de una argamasa espiritual, que realmente perseguía aplicar ideas antiigualitarias, mayoritarias en sociedades de ese momento.
En ese sentido, Benoist era más honesto, defendiendo un animismo sin soflamas ensayísticas.

Esa intención partidista la vemos en Heidnischer Imperialismus, publicado aquellos años donde viajó tanto a la Alemania del pintor (sin dejar de estar vigilado en ningún momento). Un siciliano ensalzando la esencia nórdico-germánica.

No obstante, también es cierto que intentó echar tierra sobre muchos pioneros del esoterismo del régimen alemán, acusándolos más de practicar ocultismo que esoterismo, sin una vía iniciática real ni una sola referencia en la Tradición mayúscula. Quizás pretendió limpiar su imagen mientras era investigado por sospechas (no sé hasta qué punto ciertas para que sufría una lesión medular) de cooperación con grupos paramilitares de extrema derecha. Italia vivió entonces algo parecido a nuestros años del plomo con grupúsculos de ambos extremos. Esto debo estudiarlo en profundidad, porque solo conozco la Matanza de Bolonia.

De todos modos, lo que indicas de la «raza del espíritu» se reitera, en especial, en Revuelta contra el mundo moderno y lo que empleó con frecuencia en sus estertores vitales. Sería interesante tenerlo aquí para debatir amistosamente si, para él, un boliviano o un ecuatoguineano pueden ser españoles, aplicando esa regla.

Si viera lo intensos que son algunos sectores del tradicionalismo católico, recularía formulando que primero debe haber un «soporte orgánico» donde alma y espíritu se manifiesten para dar energía al cuerpo.

Por inferencia, saco este corolario: de ninguna de las razas telúricas meridionales (lemurianos) puede emanar esa potencia metafísica.
 
Hitler era intolerante y llevó su mentalidad al extremo. No hace falta llegar tan lejos. Pero comprendía algunos aspectos del mundo y sabía lo que había detrás de ciertas cosas. Puedo entender su contexto.
 
El racismo es una ideología cientifista de la llamada Ilustración, un invento de los nuevos ricos de la Uropa del norte que, tras el mesianismo delirante de la Reforma y la revolución industrial, se auto proclamó por la cara inventora de la ciencia, la razón y el pogre.

Por lo visto nunca hubo nada de eso en el mundo hasta que llegaron elllos apoderándose de toda la tradición intelectual, política y cultural mediterránea y las rutas comerciales internacionales que abrieron los ibéricos.

Quienes habían sido unos garrulos integrales hasta la Baja Edad Media, cuando empezaron a medio civilizarse tras siglos de piratería, y que habían aportado cero en las bases intelectuales, políticas y comerciales de la Cristiandad, necesitaban patentarla en propiedad bajo ese nuevo concepto borroso llamado Uropa y que todavía nos martiriza.

Como la historia es hija de la geografía, la clave del nacimiento y desarrollo de culturas siempre se ha basado en el intercambio de conocimientos y su mestizaje implicito. Por eso fueron el Mediterráneo y el cercano Oriente quienes, comunicados horizontalmente con numerosas comunidades, fueron dando lugar a las primeras grandes civilizaciones de la historia.

El aislamiento de América entre dos mares, su estrechez territorial y las dificultades de las rutas norte sur tambien bloqueron ese proceso, al igual que en el África subsahariana. Solo se salvó la parte conectada con el Nilo, de lo que queda constancia en el ingrediente zainoide del antiguo Egipto, además de su costa mediterránea, la Libia romana tan romanizada como la que más pero disuelta posteriormente tras las ocupaciones del s VIII.

En fin, una necedad cateta de nuevos ricos condenada a disolverse como un azucarillo por no corresponderse con nada real.
 
Dicen que Evola (sin tilde) quiso edulcorar sus pensamientos políticos, marcadamente reaccionarios. Sin ser una reacción al uso, como la de otros autores españoles e italianos. Esto lo consiguió creando dicotomías (binomio lunar-ctónico versus olímpico-solar) y recuperando nociones de la religiosidad romana, y otros tantos conceptos de los antiguos. Todo con el objeto de revestir sus creencias de una argamasa espiritual, que realmente perseguía aplicar ideas antiigualitarias, mayoritarias en sociedades de ese momento.
En ese sentido, Benoist era más honesto, defendiendo un animismo sin soflamas ensayísticas.

Esa intención partidista la vemos en Heidnischer Imperialismus, publicado aquellos años donde viajó tanto a la Alemania del pintor (sin dejar de estar vigilado en ningún momento). Un siciliano ensalzando la esencia nórdico-germánica.

No obstante, también es cierto que intentó echar tierra sobre muchos pioneros del esoterismo del régimen alemán, acusándolos más de practicar ocultismo que esoterismo, sin una vía iniciática real ni una sola referencia en la Tradición mayúscula. Quizás pretendió limpiar su imagen mientras era investigado por sospechas (no sé hasta qué punto ciertas para que sufría una lesión medular) de cooperación con grupos paramilitares de extrema derecha. Italia vivió entonces algo parecido a nuestros años del plomo con grupúsculos de ambos extremos. Esto debo estudiarlo en profundidad, porque solo conozco la Matanza de Bolonia.

De todos modos, lo que indicas de la «raza del espíritu» se reitera, en especial, en Revuelta contra el mundo moderno y lo que empleó con frecuencia en sus estertores vitales. Sería interesante tenerlo aquí para debatir amistosamente si, para él, un boliviano o un ecuatoguineano pueden ser españoles, aplicando esa regla.

Si viera lo intensos que son algunos sectores del tradicionalismo católico, recularía formulando que primero debe haber un «soporte orgánico» donde alma y espíritu se manifiesten para dar energía al cuerpo.

Por inferencia, saco este corolario: de ninguna de las razas telúricas meridionales (lemurianos) puede emanar esa potencia metafísica.

Evola (sin tilde, efectivamente. Me he dejado llevar por el nombre del microbio, y por el del bicho africano) era un defensor de la sociedad aristocrática. Como tal, no podía si no ver con cierto desdén a movimientos democráticos como el fascismo y el nacionalsocialismo, que no dejaban de ser descendientes de la modernidad.

El racismo nordicista no dejaba de ser una aberración democratizadora del principio de autoridad aristocrático. Que la nobleza europea tenga derecho a gobernar por pertenecer al linaje de los conquistadores germánicos*, no significa que cualquier plebeyo alemán pertenezca a la raza superior.

Evola intentó influir en el fascismo y en el nacionalsocialismo para llevarlos a posiciones aristocratizantes. Pero ni Mussolini ni Hitler, ambos descendientes de plebeyos que despreciaban profundamente a la aristocracia, se dejaron mover un centímetro en ese sentido. Solo encontró algún predicamento en Himmler, que si entretenía ciertas ideas respecto a utilizar las SS para agrupar a lo mas puro de la raza para convertirlas luego en la nueva aristocracia.

Y luego se acabó la guerra, desaparecieron físicamente los líderes e ideólogos del fascismo y del nancy, y Evola se quedó con el campo libre para ser el gurú de los movimientos post-nancy y post-facinerosos.

* (Francos en el caso de Francia, Alemania y el Norte de Italia. Normandos en el caso de Gran Bretaña y el sur de Italia. Visigodos en el caso de España)
 
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