El alzamiento de 1936: ¿golpe contra el Frente Popular o falsa bandera monárquica?
El 18 de julio de 1936, los generales sublevados afirmaron actuar para salvar la República. La paradoja es que el director del golpe, Emilio Mola, era abiertamente republicano y la operación se lanzó con bandera republicana. ¿Qué se esconde tras ese gesto? Las interpretaciones históricas se dividen entre quienes ven una reacción defensiva contra el Frente Popular y quienes sostienen que fue una operación de élites para restaurar la monarquía o instaurar un régimen autoritario.
La reunión de marzo de 1936
En marzo de 1936, los generales Mola, Franco, Villegas, Saliquet y otros se reunieron en Madrid para discutir la ilegitimidad del gobierno del Frente Popular. Según el análisis de El Debate, el alzamiento se hizo contra ese gobierno, no contra la República en sí. Pero la entrega de armas a las milicias el 19 de julio desmontó el orden republicano y convirtió el golpe en una guerra civil.
La tesis de la falsa bandera
Otra corriente sostiene que el alzamiento fue una operación de falsa bandera: una maniobra de las élites para reordenar el país y preparar su integración en la futura Europa, como argumenta la visión de la Segunda Guerra Mundial como contienda orquestada. La prolongación deliberada de la guerra, atribuida a Franco, habría servido para limpiar el país y restaurar la monarquía, aunque la Ley de Sucesión de 1947 convirtió España en reino sin restaurar la corona.
¿Fue un golpe preventivo contra un gobierno que se deslizaba hacia la revolución o una operación diseñada para reordenar el mapa político europeo? La documentación disponible no lo zanja. La pregunta sigue abierta.