Dunkerque, la URSS y un pacto con banqueros que nadie prueba
El hilo abre con
40 mensajes en dos días y sin margen: aquí cada uno entra con su teoría y la suelta. Se discute si Hitler perdió por el racismo, por quedarse sin combustible, por meterse en Rusia o porque alguien lo tenía apuntado en un papel desde antes de empezar. Nadie se pone de acuerdo y unos cuantos ni lo intentan.
Qué se ha sabido
El tramo arranca con una tanda de enlaces.
sisebuto pega una comparativa sobre cómo se recuerda la IIGM según las décadas (
la campaña para que la URSS quede fuera del relato) y coloca las piezas que le interesan: la
Operación Dinamo y el
Lebensraum. Otro mensaje pasa por encima de
los planes aliados de bombardear el petróleo soviético, que encaja con quien sostiene que media Europa miraba hacia el este antes de que lo hiciera el propio Hitler.
En cifras, se repite la declaración de guerra alemana a Estados Unidos de
diciembre de 1941 y la lista de
siete frentes: este, Balcanes, oeste, retaguardia, batalla aérea, marina y África. Tarung recupera dos ejemplos técnicos: el prototipo de avión a reacción desarrollado al final y postergado mientras se priorizaban los bombardeos, y la defensa elástica que Manstein propuso y que sí se aplicó a principios de
1943. Registrador apunta que el cálculo alemán sobre la URSS salía de la Guerra de Invierno contra Finlandia.
Dónde está la bronca
El hilo se parte en dos frentes. En el primero,
sisebuto sostiene que la Batalla de Inglaterra fue un simulacro y que el 3R dejó escapar a
250.000 británicos y 100.000 franceses, belgas y luxemburgueses desde Dunkerque a Dover durante más de seis días. De ahí deduce que invadir Gran Bretaña nunca estuvo en los planes.
Von Riné le contesta por lo básico: fue Hitler el que atacó la URSS con el imperio británico abierto y el que declaró la guerra a EEUU sin cerrar nada.
¿Dónde está la traición?, pregunta. No hay respuesta que le sirva.
El segundo frente es el del racismo.
Amraslazar defiende que el fallo no fue la doctrina racial sino dar por hecho que Francia, Gran Bretaña y la URSS eran regímenes podridos que se vendrían abajo solos.
HaCHa le rebate sin rodeos: si no se hubieran creído superiores a todos juntos, no habrían mordido más de lo que les cabía en la boca. Su argumento es de escala: el ejército del Reich era corto para someter Europa y parte de Asia, y la guerra de movimientos es pan para hoy. Amraslazar insiste en la gasolina: hasta que se quedaron secos, dice, iban ganando.
A un lado de todo esto, un grupo se mueve en otra liga.
Lake habla de una agenda continental y de financiación bancaria internacional;
Preñeitor, de que la derrota estaba pactada con sus amos; otro mensaje apunta a un reparto previo en Polonia. Son afirmaciones sin fuente que el resto del hilo no respalda.
Esta democracia es falsa las roza cuando dice que la guerra se la declararon a Hitler y que llegar a 1945 fue casi un milagro con una economía más débil.
Y en medio,
yuriapc lanza la tesis más incómoda: la URSS podría haberse tomado, pero entrando como liberadores y no como conquistadores que despreciaban a la población. Millones, dice, se habrían alistado contra el comunismo.
La pregunta de la logística
V. R. N no entiende cómo un país cuadriculado se metió en Rusia con el calendario que tenía. Pregunta por qué se marchó hacia Moscú en diciembre si la idea era moverse a finales del verano.
Capitán Walker le da la vuelta: el error fue meterse, y lo que tocaba era mantener el pacto con Stalin, repartirse el este y lanzarse contra Gran Bretaña e Irlanda.
Qué cambia respecto a antes
No hay antes: este es el arranque y ya viene con todas las facciones montadas. Lo que sí se fija es el reparto de bandos. Los enlaces que acompañan al debate desplazan la discusión hacia el papel de la URSS en la victoria y hacia el este como objetivo real desde el principio, con el Lebensraum sobre la mesa. La comparación con la OTAN en Ucrania queda apuntada como aviso: sin combustible y sin carne de cañón, dice
sisebuto, hasta la historia rima.