Alguien calcula la obra a «9 o 10 euros» el metro cuadrado
El hilo deja el tope legal en la cuneta y se mete en la obra. Ya no se discute si el metro debería costar 10 euros por decreto: se discute cuánto cuesta levantarlo. Y ahí aparece el primer número que juega a favor de la ocurrencia. Un forero hace la cuenta a ojo —mano de obra, materiales y arquitecto— y le sale
9 o 10 euros. Sin desglose, sin partidas, sin licencias, sin suelo. Pero es la primera vez en toda la conversación que alguien no se ríe de la cifra.
Qué se ha sabido
Gothaus traduce los 10 euros al alquiler y le sale una cifra de mercado:
75 metros cuadrados por 750 pavos al mes. «Es barato para estos tiempos, según el mercado, pero sería razonable», escribe. Furymundo coge el guante y redondea: mejor
1000 pavos al mes. Después da el salto a la compraventa y suelta que
10.000 pavos debería valer una casa de 50 m2, con un año trabajando en casa de los padres y el joven independizado.
LaNada pone el cálculo sobre la mesa: «Yo calculo que con mano de obra, materiales y arquitecto, lo tienes por 9 o 10 euros». No dice de qué año, ni de qué ciudad, ni si cuenta el terreno. Antio propone el experimento al revés: pagar
10 euros por metro cuadrado a quien construya el piso, al acabar la obra. Euler responde mirando a la Castellana y pide subir la apuesta:
seis ceros, del millón para arriba.
En el tramo se cuelga también un vídeo de YouTube que se comenta de pasada.
Dónde está la bronca
El eje se ha movido dos veces en un día. Primero, de la cifra al instrumento. Ahora, del instrumento al coste y al salario.
Otto_69 rompe por lo sano: ningún precio debe estar regulado, porque depende de múltiples factores, y el precio es un indicador, no el problema. Si algo cuesta mucho, dice, hay que estudiar por qué cuesta eso, no ponerle un número por real decreto. Frente a él, Pollo Romulus se pregunta qué más se limita y qué no, según convenga.
El bloque del tope se ha dividido. Nefersen pone la trampa que nadie había señalado: si se limita el precio, el sueldo del que fabrica el metro tendrá que subir cada año conforme a la inflación. Dicho de otro modo, se congela la etiqueta y sigue corriendo la nómina. Es la primera vez que el hilo mira al trabajador de la obra y no al propietario del suelo.
En esa línea entra eL PERRO, que apunta a los sueldos del sector y a la calidad de los materiales como parte del mismo problema. Y stiff upper lip reordena el argumento: la especulación es consecuencia de la escasez y de los precios altos, no la causa; si la vivienda básica fuese barata y abundante no habría pelotazo. Un participante sostiene que el país es incapaz de distinguir entre causa y consecuencia.
La ubicación vuelve a la carga. Vikingo2016 insiste en que lo que encarece no son los metros, es dónde está, y lo ilustra con dos inmuebles que no se parecen en nada. La respuesta que recibe no es económica, es de guasa. Feyerabend cierra el círculo del tope: con más demanda que oferta, se puede limitar todo lo que se quiera, que se seguirá pagando lo mismo o más por la vía opaca. Y DonManuel lleva el listón al extremo: un euro, o mejor gratis, y que viva en la casa quien pueda defenderla.
quarter mete el alquiler real en la conversación y habla de
zulos a 3.000 euros al mes. Llorón responde con la oferta del supermercado. manottas zanja que con 10 euros el metro no se paga ni una tienda de campaña. Y Aciopedra suelta que quien pide más límites acabará trabajando hasta los 70.
La cuenta del albañil
Lo que de verdad mueve el tramo es una pregunta que hasta ahora nadie había hecho: cuánto de los 10 euros se va en mano de obra. Antio propone pagar exactamente esa cifra al que levanta el piso, y solo al acabar. Nefersen avisa de que un tope al precio con un suelo salarial al alza es un imposible aritmético. eL PERRO añade los materiales y los gremios a la lista. Y LaNada, sin desglose, calcula que ahí está justo el número que se discute. Nadie aporta fuente. Nadie aporta partida. Pero por primera vez el 10 deja de ser un chiste y empieza a parecer una cuenta a medio hacer.
Qué cambia respecto a antes
Los 500 euros han desaparecido del hilo. Nadie los defiende ya. La discusión se ha partido en tres: los que no quieren ningún tope, los que quieren tope pero no saben qué hacer con los salarios y los que directamente calculan el coste de la obra y aterrizan cerca de los 10 euros.
Dos cosas nuevas entran de golpe. Una, el alquiler como unidad de medida: 10 euros el metro son 750 o 1.000 euros al mes, según quién redondee. Otra, la obra como respuesta: albañiles, materiales, arquitecto. El suelo, que era el protagonista de la página anterior, aquí casi no se nombra.
Y una predicción se queda colgando, sin fecha y sin cerrar: si el tope no crea vivienda, el que no pague la etiqueta la pagará por otra vía.