Diluvia en Sol, tiendas vacías y la mani nacionalista de mañana
La acampada se deshincha en directo y el hilo se muda a la lluvia. Nadie discute ya el número —eso quedó atrás—, sino qué queda cuando cae el agua encima. AzulyBlanco lo suelta sin adornos: «diluvia en la puerta del sol». A partir de ahí, los mensajes se llenan de tiendas plantadas y de gente que se larga a los bares del barrio.
El hilo se parte en dos. Una mitad pelea por quién paga esto. La otra se limita a hacer mofa con lo que cae. En medio, Covaleda pega un vídeo para recordar al «podemita francés» al que la tele trató igual:
. La comparación con la tele francesa ya no es un aparte, es media página.
Qué se ha sabido
La lluvia marca la jornada. AzulyBlanco avisa de que
diluvia en la Puerta del Sol y politicodemadreputa responde que a estos el agua no les gusta nada. Juan Palomo añade el calendario:
la acampada se acaba este finde, que aprovechen la noche para beber birras.
jotace se fija en el atrezzo y habla de un «desperdicio de vallas 3D», con faena para ponerlas y faena para quitarlas. Sr. del Cojon remata que
caben en un taxi. Hamtel sentencia que no rodean ni una caseta de perro. das kind asegura que la mitad de los que se ven ahí son periodistas y curiosos que pasaban por la zona.
bicisno repasa las banderas: ve una de la España que llama soviética, otra de Perú y echa en falta la de Plastilina. Es la única nota de color del tramo.
La fecha de mañana planea sobre todo. Jona Takalua lanza el cálculo que más se repite:
en la mani nacionalista de mañana habrá diez veces más gente. Nadie lo discute con datos. Nadie los tiene.
Burubux deja una imagen de la logística: sostiene que a la mitad los han traído en autobuses y con un bocata. No aporta fuente. Penitentes va más allá y afirma que los de la cúpula de esas organizaciones se habrán llevado casi todo el dinero de las subvenciones y a la base no le habrá llegado ni las migajas. Tampoco hay prueba. El usuario no me creo nada pregunta quién les paga y apunta a que parecen teledirigidos. Todo eso queda en el terreno de la sospecha.
La escena: tiendas plantadas y bares llenos
frangelico aporta lo que ve de cerca: en la acampada hay poca gente, han plantado tiendas y se han largado a los bares. Es la descripción que más se repite en el tramo. Cathar añade que el del taxi ni se para. Bruce Lee a Kierkegaard lo resume a su manera:
«No les da siquiera para rodear su propia dignidad, y mira que tiene poca».
Demolition man insiste en mayúsculas en que no se dejen engañar y que ellos son la mayoría. Casi nadie le contesta.
Dónde está la bronca
El choque del tramo no es cuántos fueron. Es quién paga y para qué. Un bloque sostiene que la convocatoria está teledirigida y que alguien corre con los gastos. Otro responde que eso es una sospecha sin nada detrás y que el acto, sencillamente, no ha cuajado. Covaleda cierra por lo bajo con una broma castiza sobre la ciudad. La gracia de siempre, gastada a la tercera vez que se repite.
La bronca de verdad llega cuando farero_interino pregunta si con este apoyo popular se piensan ganar unas elecciones. Arretranco_70 no le sigue el juego: para él, ganar no es el objetivo y lo que le pone al personal es otra cosa. Es el único punto donde alguien intenta explicar la cita por la intención y no por la asistencia. No hay acuerdo ni se busca.
Gonzalor da por hecho que todo esto es un montaje y mete en el mismo saco la acampada, la manifestación y un caso que no detalla. Nadie le pide pruebas. mancuerna_de_4kg responde con una carcajada y el hilo sigue.
La frase que más se replica es la de machinaexdeus:
«El otro día había un mimo haciendo el memo en el paseo central del Retiro y reunió a más gente». A partir de ahí, tres páginas de gente midiendo convocatorias contra un mimo.
Arretranco_70 vuelve con otra vuelta de tuerca: si el «nieto del marqués» decía que eran el sentir mayoritario, apaga y vámonos. frangelico le contesta con la sociedad hípica. El sarcasmo va por ahí, no por la asistencia.
Qué cambia respecto a antes
Cambia el eje. Lo del encuadre —si la plaza parecía más llena de lo que era— se da por cerrado aquí. Del número ya no se habla porque nadie tiene uno mejor. Lo nuevo es el agua, las tiendas que se quedan solas y el calendario: la acampada se apaga este finde y mañana hay otra cita con la que comparar. La predicción de que la nacionalista multiplicaría la asistencia sigue sin resultado. Solo se repite el pronóstico.
Y el tono. Las primeras horas iban del encuadre. Estas horas son de gente plantando tiendas y yéndose a cenar. Eso, en un hilo de foro, se nota.